¿De verdad son los libros de texto del futuro las alternativas digitales que ofrecen las editoriales?

libro de texto digital

El libro de texto digital abría un futuro muy esperanzador para el mundo de la enseñanza. Sin embargo, las propuestas no acaban de concretarse, cada editorial tiene una plataforma diferente que ofrece su modelo a colegios y profesores. Se digitaliza el libro de texto tradicional, se añaden contenidos multimedia, algunos recursos para pizarras digitales pero en esencia sigue apegado al mismo modelo de libro de texto que hemos conocido a lo largo de la historia.

El libro de texto digital no significa pasar del papel a un formato que los alumnos puedan utilizar en un tablet o en un portátil. Esta es otra batalla, qué dispositivo es mejor para trabajar en el aula. Tampoco puede significar el paso de pagar por un libro impreso a pagar por una licencia de un año. Muchos reclaman un modelo mucho más abierto que permita ofrecer realmente a los docentes la educación adaptada al ritmo de aprendizaje de cada alumno.

¿Debe morir el libro de texto?

Libros de texto en escuela tradicional

Esto está llevando a cuestionar la utilidad misma del libro de texto, tal y como lo conocemos hasta ahora, en el aula. El libro de texto no deja de ser una herramienta que encierra una serie de conocimientos mínimos que los alumnos deben asimilar para pasar de curso.

Sin embargo, el libro de texto, ya sea digital o en papel, no es obligatorio. Es una elección de los profesores y de los centros escolares. Una herramienta que va a ayudar a los alumnos a adquirir estos conocimientos y capacidades. En edades muy tempranas, como la educación infantil y los primeros cursos de primaria, muchos centros no los utilizan. En edades más maduras de la educación, los alumnos ya tienen la capacidad para descubrir los contenidos por ellos mismos, guiados siempre por el profesor.

Por otro lado está la posibilidad de pensar el trabajo por tareas, por competencias, que al fin y al cabo es lo que necesitan adquirir los alumnos. Aquí la tecnología debería jugar un papel fundamental para permitir que el libro digital sea algo vivo y dinámico en el que se incorporan los contenidos adaptados para cada alumno a su ritmo de aprendizaje, donde los profesores incorporan actividades, temas, recursos, etc.

Las posibilidades del libro de texto digital

El libro de texto digital puede ser una herramienta maravillosa. Pero en muchos casos lo que se está aportando en el mismo libro de texto que tenemos en papel, pero en un formato digital. Podemos ver ejemplos en el Punto Neutro, una iniciativa del Ministerio de Educación a través del cual se puede gestionar la compra y venta de los libros de texto digitales. Tenemos disponibles demos de cómo son los libros de textos digitales hoy en día.

Pero esto supone varios inconvenientes. Por un lado el enriquecimiento didáctico multimedia que tienen es insuficiente. Este es el gran reto de las editoriales hoy en día, crear o encontrar los contenidos multimedia que ayuden al estudiante, que le faciliten encontrar la información adecuada que les ayude a comprender la materia.

Aprendiendo con la tablet

También la tecnología que se utiliza para implementar el libro digital en muchos casos limita las posibilidades de utilización. Cosas tan simples como subrayar o tomar notas en el propio libro, algo que el alumno utiliza mucho, no acaban de estar bien resueltas. Tampoco la posibilidad de ampliar los contenidos con otros propuestos por el profesor, que muchas veces tiene que aprender a utilizar una plataforma, que es de todo, menos amigable.

El libro digital está a medio camino entre lo que es el libro de texto tradicional y lo que será en un futuro. Quizás las editoriales están haciendo un gran esfuerzo para crear este entorno digital, que funcione adecuadamente, y digitalizar todos los contenidos del libro de texto en papel. Hoy por hoy se entiende como un complemento, no algo con los que vamos a trabajar exclusivamente prescindiendo del libro en papel, cuyo final llegará tarde o temprano.

Sin embargo, tenemos algunas ventajas que pueden ser muy interesantes para los profesores y los alumnos. La principal es la facilidad para preparar y personalizar sus clases. Se pueden añadir a las programaciones recursos y actividades propios, de los bancos de contenidos de las editoriales o de Internet. También descartar recursos propuestos o cambiar la secuenciación de contenidos. Todo esto ya se realiza por parte de los profesores con el libro de texto en papel, el objetivo debería ser que el digital ahorre tiempo en todo el proceso.

Por otro lado hoy en día los libros de texto digitales permiten crear y editar sus propios materiales a través de sencillas herramientas facilitadas por las editoriales, adaptar los cuadernos de estudio del alumno a las necesidades del aula o enviar a cada alumno sus actividades en función de su ritmo de aprendizaje. Todo ello permite un seguimiento más individualizado del alumno.

Contenidos compartidos y elaborados por la comunidad

Portátil escuela
Pero también tenemos que tener en cuenta que existe una gran base sobre la que trabajar. La comunidad educativa es muy activa en la creación de contenidos propios. Son muchos los colegios e institutos que deciden trabajar una asignatura, o una parte de ella, con su propio proyecto. Por eso quizás lo que falta es un repositorio documental, que permita a los docentes utilizar estos contenidos creados por la comunidad.

Los libros de texto con licencia Creative Commons son una realidad en muchos países. En España es una promesa pendiente, crear este gran repositorio documental que aglutine los contenidos creados por la comunidad, que facilite al docente y las familias el acceso a los mejores contenidos y permita su reutilización más allá del curso en el que fueron aplicados. Quizás una vez que tengamos los contenidos básicos, las editoriales se puedan centrar en enriquecer y ofrecer a los alumnos los contenidos multimedia que hoy en día demandan.

Quizás el futuro de la educación no es lo que muchos pensamos. No es fácil cambiar un sector que lleva muchos años con una misma metodología. Pero seguro que poco a poco se consigue avanzar hacia ese libro digital que muchos deseamos.

Imagen | Saad Faruque | David Reber | Waag Society | woodleywonderwork | Linda Hartley

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