Estos transportes modernos fueron en su día la idea más loca del cine

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Uno de los trabajos de la ciencia ficción es imaginar cómo será el futuro. Ya sea en la ropa, en la construcción de las ciudades, en la manera de relacionarnos o en los transportes, el género siempre ha buscado adelantarse a los posibles cambios tecnológicos, presentando innovaciones que, en su momento, parecían muy futuristas. Hasta que llega ese futuro, y nos damos cuenta de que, en realidad, no lo eran tanto.

Lo más habitual es que las innovaciones en transportes que presentan las películas sean demasiado avanzadas, o irreales, para que algún ingeniero logre convertirlas en realidad. Pero no es siempre el caso. Hay algunos medios de transporte que parecían sólo cosa de ciencia ficción al principio, que ahora trasladan a miles de viajeros diariamente, y sin que a nadie la parezca extraño, por ejemplo, ir en un tren sin ruedas.

El tren de levitación magnética

Uno de los ejemplos más clásicos de transportes de ciencia ficción son los coches sin ruedas. O los trenes. Seguro que todos recordamos, por ejemplo, el vehículo que Luke Skywalker utiliza para irse a Mos Eisley en ‘Star Wars’, el landspeeder X-34. Tiene un aspecto de coche descapotable, más o menos, pero no se desplaza sobre ruedas, sino que levita un poco por encima del suelo. En la película nunca se explica cómo lo hace; simplemente, es así.

En la realidad, hay un método de transporte que logra el mismo efecto: los trenes de levitación magnética, o Maglev. En la saga ‘Star Trek’ hay toda una red de transporte público que utiliza, precisamente, este medio de transporte. Aunque tienen algo así como raíles sobre los que desplazarse, éstos sirven para crear el campo magnético que eleva ligeramente al convoy sobre la vía (a unos 10 centímetros, por ejemplo) y que lo impulsa. Son más estables y pueden alcanzar velocidades mucho más elevadas.

Por ejemplo, un prototipo japonés superó los 600 km/h el pasado mes de abril, y es habitual que estos trenes puedan llegar habitualmente a los 300 km/h. se lleva experimentando y probando un sistema habitual de transporte con Maglevs desde principios del siglo XX, fecha en la que se registraron las primeras patentes del sistema en Estados Unidos, pero éste no empezó a hacerse realidad hasta finales de la década de los 70, en Alemania. Actualmente hay tres líneas de Maglev en el mundo: la que une Shanghai con el aeropuerto de Pudong (en la imagen), la línea Linimo en Aichi (Japón) y la del aeropuerto surcoreano de Incheon. Todas se inauguraron entre 2001 y 2014.

Vehículos sin conductor


Google, BMW, Audi, Nissan, Volvo… Desde hace un par de años, todas estas compañías están desarrollando sus propios coches automáticos, sin conductor. Uno de los modelos más similares a lo que está investigando en la actualidad se puede ver en la serie ‘Extant’, cuyos responsables afirmaron en una rueda de prensa que, a la hora de mostrar la tecnología de ese futuro próximo en el que están ambientadas las peripecias de la astronauta a la que interpreta Halle Berry:

“Intentamos imaginar un futuro que es accesible, y que muchas veces sería la evolución lógica de la tecnología que tenemos. Y otras veces inventamos estas cosas por diversión, sólo para traer un poco de esa vida futura a nuestro mundo”.

Es la manera de operar que suele seguirse en la ciencia ficción dura, la que imagina un mundo que no sea tan alejado de cómo podría ser nuestra vida 30, 50 o cien años en el futuro. En el caso de los coches sin conductor, ‘Minority report’ ya presentó vehículos que se desplazaban de forma automática, aunque también es verdad que sus autopistas eran más futuristas que las actuales. También ‘Desafío total’ presentó el Johnny Cab, el taxi robótico que sacaba de quicio a Arnold Schwarzenegger cuando intentaba escapar de los tipos que lo perseguían. Aunque, siendo justos, hay que decir que parte de la culpa de estos vehículos la tiene ‘Blade Runner’.

Sobre el aire y el agua

hovercraft

Los transportes que prácticamente se deslizan sobre el agua y por encima del suelo son, como hemos visto, unos clásicos en el cine de ciencia ficción. Y aunque aún no pueda haber coches voladores como los de ‘El quinto elemento’, sí que se han desarrollado vehículos similares a los aerodeslizadores que la Alianza Rebelde utiliza en ‘El Imperio contraataca’, y que a veces parecen sacados de una película de James Bond.

Los hovercraft, como se les denomina en inglés, es un vehículo que es capaz de desplazarse, tanto en agua como en tierra, sobre una especie de colchón de goma que se infla. No es lo mismo que si utilizara unos enormes ventiladores que lanzaran aire contra el suelo, y elevaran el transporte, pero es lo más próximo que se ha conseguido. Principalmente, los hovercrafts se utilizan con fines militares, como el ruso Zubr. Hay compañías que se dedican al desarrollo de esos ventiladores, como Aerofex.

Los prototipos

Lo cierto es que no hay muchos medios de transporte actuales que hayan conseguido trasladar a la realidad algunos de los inventos más estrafalarios de la ciencia ficción. En la cabecera de ‘Futurama’, por ejemplo, aparecen algunos que todavía están lejos, en el futuro, pero los ingenieros no tiran la toalla. Hay ya algunos prototipos de estos nuevos métodos de transporte que podrían convertirse en realidad pronto.

Por ejemplo, está SkyTran, que pretende construir en Israel un sistema de raíles de los que se suspenden unas cápsulas para el transporte de una persona. Es un concepto parecido al más sencillo del monorraíl a pedales, como quien dice, de Shweeb, en cuyo desarrollo anda metida Google. Y siempre queda la posibilidad de que, algún día, se consiga un modelo funcional de verdad del patinete aerodeslizador de Marty McFly en ‘Regreso al futuro 2’. Se han construido prototipos, como el HendoHover, pero aún está por ver hasta dónde puede llegar.
Imagen | Lars Plougmann, Craig Morey

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