Fotografía la primavera con los mejores trucos: tu móvil será un éxito

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Con la primavera a la vuelta de la esquina, las posibilidades fotográficas a nuestro alcance se amplían notablemente. La floración, los cambios en la luz y las alteraciones del paisaje propias de esta magnífica estación se convierten entonces en los perfectos aliados de cualquier amante de la disciplina.

Sin embargo, no es necesario que contemos con una cara y sofisticada cámara para lograr excelentes resultados, sino que hacerlo de la mano de nuestro smartphone es posible. De hecho, sus propias características y dimensiones lo convierten en el sensor idóneo para obtener determinados efectos. Hoy recabamos algunos trucos para que logres resultados estupendos con éxito.

Aprovecha el paisaje

Así, aprovechar el entorno y características de la naturaleza de esta época del año constituye un excelente recurso. Nos estamos refiriendo a cuestiones tan sencillas como la fotografía de paisajes. Este tipo de modalidad destaca la belleza del contexto, se caracteriza por planos y encuadres generales, abiertos; y una organización muy particular.

La regla de los tres tercios será clave en este punto. Se trata de una técnica compositiva que consiste en dividir mentalmente la imagen en tres partes diferenciadas pero de idéntico tamaño. Para que te hagas una idea, si se trata de una escena primaveral, el cielo debería ocupar lo dos tercios superiores y la tierra el tercio inferior restante.

No obstante, también podemos romperla para lograr determinados efectos, buscando un elemento de interés que llame la atención y destaque sobre el resto; e incluso acabar con el típico horizonte paralelo perfecto. Por supuesto, esto debe hacerse de forma meticulosa y pensada, y creativa.

Sírvete también de las flores como fondo, pueden acabar dando un toque colorido impresionante, y utilízalas para dar el contrapunto divertido, por ejemplo, colocándote dos margaritas sobre los ojos como se aprecia en la imagen que encabeza estas líneas.

La semántica de la imagen es otro punto que no deberías perder de vista en la fotografía de paisajes. Nos estamos refiriendo a las capacidades expresivas de la captura en sí misma, y al uso de determinados elementos para lograr un efecto u otro. Por ejemplo, los objetos de formas redondeadas y esféricos suelen atraer la atención y resultan útiles a la hora de establecer referencias de distancia; mientras que el color puede determinar la carga emotiva (los tonos fríos se asocian a la tristeza), y las texturas generan un vinculo entre lo visual y las sensaciones táctiles.

Sácale partido a los reflejos y al contraluz

Directamente relacionado con el punto anterior, no podemos dejar de hablar de la luz, un aspecto importantísimo para cualquier aficionado. Y es que existen dos momentos clave del día para aprovecharla al máximo: la hora dorada y la hora azul; que se corresponden con el amanecer y los instantes previos al anochecer, respectivamente.

En concreto y respecto a esta primera, se trata de una luz cálida, suave, capaz de crear una atmósfera sembrada de preciosos contrastes, luces y sombras, y tonos rojizos y románticos. En cuanto a la azul, forma parte de aquellos instantes que tienen lugar justo después de la puesta de sol, sembrados de nostalgia y colores fríos. Ambos ideales para fotografiar el horizonte.

Otra manera de sacarle partido a la luz es utilizando el contraluz a nuestro favor. La silueta de una persona sobre una cumbre amaneciendo parecerá pintada como en el más perfecto de los lienzos. También podemos usar un reflector o similar (el plateado del coche o uno casero elaborado con papel de plata servirá) para jugar con los reflejos. En todo caso, deberemos tener especial cuidado con quemar la fotografía sobreexponiéndola, un error que podemos cometer con cierta facilidad en entornos muy soleados y al aire libre.

Acerca tu móvil: fotografía macro

Si hablamos de acercarnos a lo que queremos captar, no podemos dejar de mencionar la fotografía macro; un tipo de fotografía que nos permitirá plasmar el más mínimo detalle del cuerpo de una abeja, sus pequeños pelillos y un largo etcétera que ya puedes imaginar. Sin embargo, la distancia a la que es capaz de enfocar nuestro móvil puede acabar jugándonos malas pasadas.

Aquí lo imprescindible será no solo controlar la iluminación, sino también bloquear el enfoque y la exposición. Un modo sencillo de hacerlo es pulsar de forma continuada sobre el punto concreto que queremos que aparezca más nítido, sin dejar que la cámara se confunda.

En aquellos casos en los que sea necesario, usar el modo HDR puede ser muy recomendable pues, si bien cuenta con algunos inconvenientes, con él se suelen obtener imágenes con unos niveles más equilibrados, luminosas y con mayor definición o nivel de detalle.

Otra posibilidad radica en ayudarte de la mano de lentes externas específicas. Si no quieres gastar dinero, algo tan sencillo como colocar una pequeña gota de agua sobre la lente (con la ayuda de una pajita, por ejemplo) te permitirá tomar fotografías desde muy cerca con un detalle espectacular y un efecto que no deja indiferente. Y, sobre todo, evita el zoom. Lo único que conseguirás es perder calidad de imagen.

En un vaso

El incremento de las temperaturas propio de esta época del año, el deshielo de los ríos y otros eventos naturales hacen que la fotografía bajo el agua se convierta en una opción muy tentadora. Sin embargo, no todos los teléfonos resultan sumergibles; un inconveniente que es posible paliar de la mano de un objeto tremendamente cotidiano: un vaso de cristal o bote hermético.

Bastará con colocar el móvil dentro de él y listos. Además y si quieres conseguir distorsiones y efectos más originales, escoge uno que cuente con relieves o dibujos. También puedes utilizarlo de otro modo: colocándolo frente a la lente. El hecho de que se encuentre vacío o lleno, la bebida en cuestión y hasta si decides hacer burbujas con una pajita cambiará en gran medida la captura final.

Experimenta con los ángulos

Las dimensiones reducidas del teléfono (frente a las cámaras profesionales) te permitirán experimentar en mayor medida con los ángulos. No lo dudes a la hora de tumbarte en el suelo junto a la hierba y lograr que los tallos se alarguen en una suerte de jardín infinito. Experimenta con puntos de vista poco convencionales. Si lo que quieres es captar animales o niños, nada como descender a su nivel para conseguir buenos resultados.

También puedes “subir” tu smartphone a un globo para llevar a cabo capturas desde el aire. Para hacerlo no necesitarás un dron ni nada parecido, sino que bastará con cinta adhesiva, un globo de helio e hilo de pescar o similar. Aquí la idea es que adhieras el teléfono a la superficie elástica, rodeándola, de forma que quede fijo; y que anudes el hilo al nudo. Activa el temporizador y deja que vuele, siempre sin soltar el cable. El resultado te sorprenderá.

Moto G5 Plus

Con el nuevo Moto G5 Plus de Lenovo podrás lograr efectos maravillosos y poner en práctica todos estos trucos. Es un terminal que tiene unas prestaciones fotográficas a la última. De hecho, su cámara trasera es la más avanzada de su categoría. Es de 12 megapíxeles y cuenta con un destacable modo profesional, con enfoque y exposición manual, auto HDR y flash LED doble con balance de color.

Al margen de las prestaciones en este apartado, cabe comentar otras de sus virtudes, encarnadas por un procesador de ocho núcleos Snapdragon 625, una RAM de 3GB y una capacidad de almacenamiento interno de 32GB, ampliable hasta los 128GB mediante una tarjeta microSD. También cuenta con una batería de 3.000 mAh y carga rápida, y con lector de huellas dactilares.

En cuanto al diseño, se trata de un smartphone de bordes redondeados que sigue la estética de modelos anteriores, con cuerpo metálico y revestimiento nanométrico impermeable. Todo con unas dimensiones de 150,2mm x 74,0 mm x 7,7 mm y un peso de 155 gramos.

Imágenes | iStock: ulkas, your_photo, hobo_018, thekopmylife, Biletskiy_Evgeniy; y Pixabay

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