Cómo lograr que tus juegos suenen mejor que una orquesta de 333 personas

Gaming Room

El sonido siempre ha estado en segundo lugar. Si para disfrutar de los mejores gráficos compramos los monitores con las resoluciones más altas, ¿por qué dejamos de lado los altavoces, auriculares y toda la parte del audio? En cierto sentido es lógico: lo que vemos no se puede disimular. Una comparativa nos entra por los ojos. Nos creemos todo eso de las tasas de frames porque lo estamos viendo en primera persona. Pero descuidamos el audio hasta que no probamos un buen equipo no nos damos cuenta de cuánto hemos estado dejando pasar.

Así que vamos a ponerle fin. Un buen videojuego se merece una buena banda sonora. Y, si ya la trae, que nosotros como jugadores podamos escuchar todos sus matices. Mucho han cambiado las cosas desde el sonido monocanal o los 8 bits de resolución. El chiptune o LoFi han dado paso a los efectos surround y tridimensional, a los equipos 7.1 y la tecnología Dolby Atmos. Un videojuego del siglo XXI se escucha en alta definición.

Windows

¿Qué tarjeta de sonido tienes para tus juegos?

En primer lugar, para saber cómo lograr el mejor sonido debemos conocer nuestro equipo. Los pasos son sencillos: haz click en el menú ‘Inicio’ y selecciona ‘Panel de control’. También puedes acceder directamente desde la barra de búsqueda.

Después pulsa sobre ‘Sistema y seguridad’. A continuación, haz click en ‘Administrador de dispositivos’, dentro de la sección ‘Sistema’. Y, finalmente, haz doble click sobre ‘Dispositivos de sonido, vídeo y juegos’. En esta categoría te aparecerá la tarjeta de sonido y la información concerniente a ella (salidas, entradas, micrófono integrado, etcétera). Desde aquí podemos comprobar los drivers, para actualizarlos, e incluso buscar un controlador opcional al que venga instalado de serie.

Chips

¿Y ahora?

Vale. Ya sabemos qué tenemos entre manos. Debemos considerar que la potencia de sonido de nuestro equipo está relacionada con la calidad del DAC (el conversor de señal digital a analógica). Un buen DAC determina la fidelidad del sonido que recibimos. Por otro lado, el amplificador determina la intensidad con la que recibimos esta señal. Este valor se mide en decibelios, e indica la relación de señal/ruido de la fuente emisora. Es fácil de entender: cuanta mayor sea su capacidad de amplificación (el umbral de decibelios), el sonido resultante llegará con mayor potencia. Estos dos componentes son cruciales.

Digo todo esto porque es determinante a la hora de valorar la calidad de nuestra tarjeta de sonido. En la actualidad, la tarjeta de sonido es un elemento independiente de la placa base. Si queremos, podemos cambiarla por una de mejores prestaciones, no implica un gran conocimiento de informática, simplemente prestar atención a la compatibilidad entre la tarjeta y la placa.

Pero si este cambio no entra dentro de nuestros presupuestos o necesidades, siempre podremos aplicar una serie de mejoras al sistema que ya tenemos. Es hora de mejorarla mediante software y hardware.

Lenovo-Y-Gaming-Surround-Sound-Headset

Sacando hasta la última gota a nuestros auriculares

En otros artículos hablamos sobre si elegir entre una tarjeta de sonido externa o interna, incluso sobre trucos para ecualizar el audio del PC, pero hay en elemento imprescindible entre los jugadores al que puede sacársele mucho mayor partido. Los auriculares para gaming son muy importantes no sólo por tener un control del sonido del juego, sino para estar atento de todos los elementos de la acción. La diferencia entre ganar o perder en juegos como ‘Devil Daggers’ o cualquier shooter en primera persona está en cómo escuchamos e interpretamos el sonido que venga desde todas las direcciones.

Dicho esto, si nuestra tarjeta de sonido está mínimamente a la altura, es hora de echar un ojo al auricular. Ya existe una amplia oferta comparativa sobre cascos gamer. Todo depende nuestro presupuesto e intereses. Pero hay varios puntos que debemos tener en cuenta: que sean cómodos, ya que vamos a pasar bastante tiempo con ellos. Que cuenten con un micro de calidad, a ser posible con certificado TeamSpeak, un limitador de sonido o espuma antipop —para evitar los golpes de aire que se generan al hablar—.

El nuevo Lenovo Y Gaming Headset incluye su propio software de configuración

El nuevo Lenovo Y Gaming Headset incluye su propio software de configuración

Lo usual es que incluyan alimentación USB, con un cable no superior a dos metros para evitar retardos en la señal. Nada de auriculares pequeños: de diadema, circumaurales —que cubran toda la oreja—, con una sensibilidad nunca menor de los 100 decibelios y cerrados, para no fugar sonido desde el interior pero tampoco distraernos con el ruido exterior.

Un elemento a cuidar está en su revestimiento aislante. Las orejeras no sólo sirven para acolchar y acomodar nuestra oreja, también son determinantes en cómo escuchamos el audio. Los recambios son económicos y si buscamos tejidos como terciopelo, para evitar la sudoración, lograremos aislar de posibles fugas y artefactos raros.

Tampoco debemos caer en el vicio de subir el volúmen y acabar distorsionándolo. Nuestro oído tratará de compensar este exceso pero a largo plazo es muy peligroso. Una alternativa sería tratar de mejorarlo mediante hardware.

Existen un buen puñado de gadgets dedicados a este cometido. Boomstick es uno de los más reconocidos. Es una pieza de conexión entre nuestro PC y los auriculares y logra potenciar el sonido hasta en un 60%. Incluye un software que emula los espacios tridimensionales, dedicando canales y ecualización independiente a cada parlante. Mejora y corrige el índice de graves, la definición y regula la distorsión mediante un peak limitador. Una solución rápida para obtener los mejores resultados.

Software surround para cualquier dispositivo

Las soluciones de software pueden echarnos un cable. Razer, nombre respetado en la industria de los periféricos gaming y aliada de Lenovo, dispone de su aplicación Surround Personalized 7.1. Con esta app podemos convertir cualquier tipo de auricular estéreo en un potente casco surround. Permite hacer una configuración individual de cada speaker y lograr un sonido mucho más rico en conjunto.
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Pero no se queda aquí, porque dentro de la aplicación podemos aplicar nuestras propias ecualizaciones, añaadir filtros, y guardarlas en la nube. Una opción ideal para, por ejemplo, aplicar una configuración específica a cada juego. ¿Que estoy dándole caña a ‘Battlefield 4’? Pues metemos más graves. ¿Que estamos en viajando por el espacio y queremos escuchar unos imponentes violines orquestales en ‘Stellaris’? Pues ajustamos las frecuencias medias y agudas.

FXsound son una empresa multipremiada en sus aplicaciones para potenciar y mejorar el sonido. Su DFX Audio Enhancer, con casi 46 millones de descargas, no deja lugar a dudas: convierte señales estéreo en sonido envolvente 3D mediante su tecnología de análisis espectral; ofrece mayor fidelidad en cada frecuencia; posee ecualizaciones independientes por estilos; y, por supuesto, es compatible con prácticamente cualquier reproductor musical.

Esto se traduce en que, si estamos escuchando música desde Pandora o Spotify mientras jugamos, se adaptará a la salida resultante, pero si sólo tenemos activado el audio del juego aplicará sus mejores a la configuración a esa salida. También podemos cambiar los parámetros según escuchemos el audio desde los altavoces del ordenador o desde unos auriculares. Puedes descargarlo directamente desde aquí.

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