La policía podría utilizar la foto de tu cara para resolver más rápido los crímenes

Google, Microsoft, Facebook… La tecnología de reconocimiento facial está siendo ampliamente utilizada por muchas compañías tecnológicas para ofrecer, en teoría, un mejor servicio a sus usuarios.

El reconocimiento facial es un método biométrico de identificación a nivel individual mediante la comparación de la captura (en vivo o en bases de datos) de imagen digital con el registro almacenado para esa persona.

Una tecnología en uso social…

¿Para qué se puede utilizar esta tecnología? Para fines muy diversos. Por ejemplo, el sistema de juegos Kinect de Microsoft utiliza el reconocimiento facial para diferenciar los jugadores que están en acción. Algunos sistemas de pago móviles utilizan el reconocimiento facial para autenticar usuarios de forma segura.

Facebook utiliza un software de reconocimiento facial para ayudar a automatizar el etiquetado de usuario en las fotografías. Para funcionar, cada vez que una persona es etiquetada en una fotografía, se almacena la información sobre las características faciales de esa persona. Cuando se han recogido suficientes datos acerca de una persona como para hacer viable su identificación, el sistema utiliza la información para identificar la misma cara en diferentes fotografías, y posteriormente se sugiere el etiquetado.

Google hace lo mismo a la hora de permitir el reconocimiento facial en aplicaciones como Google Photos.

Pero no todo son cuestiones más o menos lúdicas. Algunos aeropuertos están desplegando (aunque sea solo en fase de estudio) sistemas de reconocimiento facial con el fin de mejorar la seguridad de estas zonas.

La tecnología está en plena evolución y se plantean nuevos enfoques, como el modelado 3D. Según el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST), la incidencia de falsos positivos en el sistema de reconocimiento facial se ha reducido a la mitad cada dos años desde 1993 y, a partir de finales de 2011 era sólo 0,003%.

… y policial

La tecnología de reconocimiento facial es cada vez más potente. Por tanto, no es de extrañar que los diferentes cuerpos de seguridad nacionales estén empleando estos métodos para sus misiones.

Por ejemplo, en Estados Unidos se sabe que el FBI almacena las fotografías del 80% de los ciudadanos, sin que se tenga por qué sospechar nada de ellos. En nuestro país, la Policía Nacional reconoce que desde principios de 2014 está estudiando la viabilidad del reconocimiento facial, entre otras tecnologías, para mejorar la seguridad de los ciudadanos.

Pero, ¿es legal?

Cuando vas a hacerte o renovarte el DNI o el pasaporte, entre otra documentación debes entregar una fotografía tuya tamaño carnet, que será debidamente procesada y almacenada por la Policía Nacional.

¿Se utiliza esta base de datos para combinarla con tecnologías de reconocimiento facial de cara a resolver mejor los crímenes? Juan Carrasco, abogado y responsable del Área de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT) en Santiago Mediano Abogados, explica que tras entregar estas imagenes para tramitar nuestro carnet de identidad, nuestra foto pasa a estar automáticamente en los ficheros de la policía. “Otra cosa es que estén tratando esa información para asociarla a tu DNI o para algo más”, especifica este abogado.

En nombre de la seguridad nacional

¿Se utiliza esta imagen de cada uno de nosotros para algo que no sea su aparición en nuestro DNI? Este letrado aclara que no sabe si se están utilizando estas imágenes para otros fines, pero sí que “las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado tienen, entre sus misiones, garantizar la seguridad nacional. Si para ello elaboran una base de datos con la que pueden reconocer facialmente gran parte de la población, como la del DNI, sería legal”.

Este experto asegura que la seguridad nacional no justifica que se puedan hacer de forma ilegal, pero sí que habilitan que se puedan bendecir este tipo de actos y usos. Y es algo que no solo pasa en nuestro país, sino en la mayoría de los de nuestro entorno, dado que las cuestiones de salvaguardia de la nación es algo que en la mayoría de países se antepone a la protección de cualquier tipo de datos.

Por eso, Juan Carrasco considera que es más que factible y legal que se pueda aplicar la tecnología de reconocimiento facial para dar antes con el paradero de delincuentes o personas desaparecidas.

No hace falta que me des permiso

Sin embargo, lo cierto es que la normativa de protección de datos obliga a que se especifique claramente cuál es la finalidad de una determinada base de datos de información y que el usuario deba dar consentimiento si esta información va a ser tratada para un uso que no se autorizó.

Todas estas bases de datos deben ser debidamente registradas, en España, ante la Agencia de Protección de Datos. Haciendo una consulta pública, lo cierto es que no hay registrado ningún fichero que tenga como finalidad expresa el reconocimiento facial de las personas por parte de la Policía. Pero eso no quiere decir que no se utilicen las bases de datos para este fin.

¿Puede la policía utilizar la foto de nuestro DNI para algo más que para nuestro carnet de identidad? Probablemente sí. Algo que sería completamente legal y de nuevo aludimos a la seguridad nacional.

Este abogado compara estos usos con el hecho de que, por ejemplo, ya no sea necesario llevar el pago del seguro del coche, porque la policía tiene acceso a esos registros facilitados por los bancos y/o aseguradoras.

“Cuando la finalidad es la seguridad nacional, eso justifica que se pueda tratar la información para un uso diferente al que tú has autorizado”, por lo que se evita que se tenga que conseguir una autorización expresa. Además, los cuerpos y fuerzas de seguridad del estaod pueden hacerlo simplemente por cuestiones de prevención en materia de seguridad nacional.

Estás alimentando el monstruo

Precisamente porque las autoridades policiales también comparten la información de los delincuentes más buscados, es de suponer que todos ellos estén empleando técnicas de reconocimiento facial, entre otras, para resolver mejor los crímenes.

Los aeropuertos, por ejemplo, están repletos de cámaras de seguridad. “Intuyo que alguna tecnología debe existir para intentar localizar a estos sospechosos en los aeropuertos”, asegura Carrasco. “Si la tecnología existe, se puede utilizar”.

Lo que no tienen tan claro es cómo se utilizan todos estos parámetros para casar la información y descripciones gráficas de estos delincuentes con las imágenes en tiempo real.

Hablando de aeropuertos, en cualquier caso, hay que destacar que en muchos de los internacionales todos los pasajeros deben, en muchas ocasiones, permitir el escaneado de su pasaporte o incluso la toma de una foto. “Todo eso es ir alimentando bases de datos”, señala este abogado. Una información que, debidamente tratada, puede acabar con el delincuente más peligroso entre rejas.

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