Las innovaciones que hay detrás de los Óscar en efectos visuales

oscar-innovacion-efecto

El próximo 28 de febrero se entregan los Oscar, los premios de la Academia de las Artes y las Ciencias del Cine de Hollywood, unos premios de los que siempre se suele comentar qué películas y actores tienen más posibilidades de subir al escenario el día de la gala, pero que entre sus nominados esconden, a veces, innovaciones tecnológicas de primer orden.

La Academia, de hecho, tiene una rama dedicada a ciencia y tecnología y entrega unos galardones técnicos, la semana antes de los Oscar, en los que se reconocen algunas de las innovaciones más destacadas en la industria de los efectos especiales y en la tecnología empleada para rodar las películas. Incluso entre los nominados en la categoría de mejores efectos visuales de este año hay novedades que, hace unos años, parecían ya en sí mismas efectos especiales. Éstas son las tecnologías utilizadas en esas cinco candidatas al Oscar a mejores efectos visuales.

‘Ex Machina’

exmachina

Ex Machina‘ es una película de ciencia ficción dirigida por Alex Garland y que se plantea una de las preguntas más clásicas del género: ¿qué es lo que nos hace humanos? Y si un robot lo tuviera, ¿querría eso decir que es humano también? Ambas cuestiones se presentan a través de Ava, un robot creado por un genio excéntrico y un poco extraño que está obsesionado con desarrollar una máquina que pueda hacerse pasar por humana. Para probarlo, utiliza como “conejillo de Indias” a Caleb, un programador informático que trabaja en su empresa y que debe determinar si Ava tiene consciencia y si podría dar el pego como humana.

Es algo así como una versión extrema del test de Turing, y casi toda la película descansa en la capacidad de hacernos creer que la actriz Alicia Vikander es realmente una robot enfrentada a la prueba más importante de su vida. El diseño de Ava es, en ese aspecto, algo fundamental, y es la principal razón por la que ha sido nominado al Oscar el equipo de Andrew Whitehurst, de la empresa Double Negative.

El propio Whitehurst ha explicado que buscaban algo que pareciera lo suficientemente humano y, al mismo tiempo, mecánico, pero no robótico en el sentido tradicional. Por eso, se optó por hacer que Vikander llevara un traje gris en el que se “dibujaba” después la maquinaria de Ava, y que le dejaba la cara, las manos y los pies libres.

Las escenas se podían rodar, así, con todos los actores, sin necesidad de que algunos tuvieran que imaginarse que estaban en presencia de Ava. Ella estaba realmente ahí, y lo que Double Negative hacía después era sustituir en postproducción las partes del cuerpo de Alicia Vikander que debían ser “robóticas”. De este modo se consigue que Ava realmente parezca estar montada por módulos, y se logra ese efecto tan impresionante de que la parte inferior de su tronco y sus piernas sean transparentes y dejen ver su maquinaria interna.

En el trabajo de efectos especiales también tuvieron que respetar los objetivos de la cámara utilizada para rodar ‘Ex Machina’, lentes anamórficas que consiguen una sensación panorámica, pero que no son las habituales en el cine contemporáneo. Se empleaban mucho con el Cinemascope y distorsionan ligeramente la relación de aspecto de la imagen, por lo que los responsables de los efectos visuales tenían que tenerlo en cuenta también.

Windhurst explicaba que “esto era por las diferentes distorsiones que el objetivo anamórfico aplica. Si ella no está perfectamente enfocada, el objetivo distorsiona el espacio, así que tenemos que modificarla para contrarrestarlo. No sólo es una cuestión de “de-objetivarla” e intentar conseguir líneas rectas. Tienes problemas. En cuanto se va de foco, distorsiona las cosas detrás y hacia el punto focal”. La solución fue escanear digitalmente a la actriz previamente para tener un modelo que poder insertar en algunas tomas, las más complicadas por ese efecto del objetivo anamórfico.

‘Marte (The Martian’)

Matt Damon

Los efectos visuales son cruciales para que nos creamos que Mark Watney es un astronauta abandonado en el planeta rojo en ‘Marte (The Martian)‘, de Ridley Scott. La película nos muestra una misión tripulada en Marte, la nave que va allí, las extremas condiciones en la superficie del planeta… Aunque hay lugares en la Tierra que se utilizan como análogos marcianos, la única manera de que Matt Damon realmente viajara a Marte era en postproducción.

Los encargados del trabajo fueron la empresa MPC y Richard Stammers, supervisor de efectos visuales, que tuvieron además sólo 24 semanas para completar la conversión del desierto de Wadi Rum, en Jordania, en la región marciana de Acidallia Planitia. Eso implica, para empezar, la corrección del color de todo lo filmado allí, para que tenga el tono rojizo de Marte, y el añadido de colinas y de fenómenos de la superficie del planeta, como los torbellinos de polvo conocidos como dust devils, para darle mayor realismo.

Todos esos añadidos entran en lo que llamaríamos CGI (Computer Generated Imagery), imágenes generadas por ordenador que se utilizan en el cine, con mayor asiduidad, desde la década de los 90 y que, al contrario de lo que pudiera parecer, se utilizan bastante más en aspectos de las películas que, a primera vista, no se notan tanto. Es decir, en ‘Marte (The Martian)’, por ejemplo, el CGI se usó para convertir Jordania en Marte.

El entorno en el que se mueve Watney se creó componiendo los planos con diferentes capas. En el vídeo de arriba se aprecia cómo se modelan y se añaden a la toma original las colinas marcianas, el polvo de la atmósfera (que es otra capa distinta) y cómo se vuelve también rojizo el cielo azul terrestre, logrado a través de una herramienta de composición, desarrollada por MPC, que permitía hacer esta conversión de una manera más rápida.

Scott rodó las escenas de Marte combinando los escenarios de Jordania con platós que reproducían el terreno del lugar y que estaban rodeados por una gran pantalla verde, un croma que se utiliza para poder insertar después el fondo que se quiera. En este caso, el del horizonte marciano. Sin embargo, y como se ve en el vídeo, también se emplearon efectos visuales para retocar las viseras de los cascos de los astronautas o, directamente, insertarlas. De hecho, los cascos de los actores no llevaban viseras para evitar el reflejo de la cámara en ellas, y se añadían después digitalmente.

‘Marte (The Martian)’ contó con la asesoría de la NASA para mostrar no sólo la misión sino las condiciones en el planeta rojo, que se conocen bastante bien porque en su superficie hay varios robots que las estudian muy de cerca. MPC, por cierto, también desarrolló en su momento los efectos visuales de ‘Gravity‘, lo que les vino muy a cuento en las escenas ambientadas en el espacio y en el intento de rescate de Watney.

‘Mad Max: Furia en la carretera’

madmax

Una característica que comparten las nominadas de esta 88ª edición de los Oscar a los mejores efectos visuales es que combinan el uso del CGI con los trucos prácticos tradicionales de siempre, y uno de los mejores ejemplos es ‘Mad Max: Furia en la carretera‘.

La película de George Miller, que vuelve al universo de los guerreros de la carretera treinta años después de ‘Más allá de la Cúpula del Trueno’, combina las dos maneras de construir efectos visuales de un modo realmente impresionante. Por ejemplo, entre esos trucos tradicionales que comentábamos se incluyen dobles de acción y arneses y cables para sujetar a los guerreros que saltan de coche en coche, o artefactos explosivos escondidos en el suelo y que se accionan cuando pasa un vehículo sobre ellos, para forzar que dé una vuelta sobre sí mismo o que estalle, directamente.

Esta cuarta entrega de ‘Mad Max’ se rodó en el desierto de Namibia y, en su mayor parte, lo que se ve en la pantalla es todo real. Las persecuciones de los coches, las coreografías de peleas, las explosiones… Todo eso se hizo con dobles de acción, trucos fotográficos y la ayuda del CGI para darle mayor espectacularidad. Además, Miller quería que, aunque la cinta transcurriera en un lugar desértico y estéril, tuviera mucho color, algo que se retocó también en postproducción.

Los encargados de lograr todo esto fueron los técnicos de Iloura, que acabaron incluyendo unos 2.000 fotogramas de efectos por CGI en la película. Muchos de ellos son, simplemente, retoques: la conversión de una toma de día en una noche azul intenso, el borrado de los cables de los especialistas o de uno de los brazos de Charlize Theron, cuya Imperator Furiosa utiliza una prótesis mecánica. Para ello, la actriz llevaba una manga verde que permitía, después, que su brazo fuera “eliminado”.

Pero Iloura también creó de cero la espectacular tormenta en la que Furiosa se mete para intentar despistar a sus perseguidores y añadió, igualmente, algunas animaciones por CGI de explosiones de coches. Además, la Ciudadela de Inmortan Joe se creó por entero digitalmente. En todo este trabajo estuvieron ayudados por los storyboards que Miller y sus colaboradores habían dibujado antes de empezar el rodaje, y que permitían que todo el mundo supiera siempre qué iba a verse en cada plano.

El mayor logro de la película es la unión de efectos digitales y visuales tradicionales hasta tal punto, que resulta difícil averiguar qué es real y qué fue generado por ordenador.

‘Star Wars. El despertar de la Fuerza’

starwars copia

Star Wars. El despertar de la Fuerza‘, la séptima entrega de la saga galáctica creada por George Lucas, y dirigida esta vez por J.J. Abrams, es otra película que combina los escenarios reales y los efectos especiales prácticos con el CGI más avanzado. De hecho, Abrams repitió por activa y pasiva que quería recuperar la sensación real de los efectos de la trilogía original, con sus maquetas y sus trucos fotográficos, apartándose de los entornos completamente digitales de los precuelas.

De este modo, ‘El despertar de la Fuerza’ combina ambas técnicas. Hay criaturas construidas con trajes especiales y maquillaje y BB-8, el nuevo androide, es un robot de verdad controlado por dos operarios de forma remota. Pero también se añaden efectos por CGI, y no sólo para crear los sables láser (cuya presencia se logra en el rodaje iluminando las caras de los actores con el color del sable en cuestión). ILM es la encargada de esos efectos, mientras para el lado práctico se recurrió, por ejemplo, a Neil Scanlan, experto en construir criaturas que se inició en el negocio con Jim Henson.

La combinación de ambas técnicas está hecha de tal manera, que no resulta sencillo distinguir, en ocasiones, qué es de verdad y qué no. Uno de los efectos por CGI más impresionantes es la creación de Maz Kanata, el personaje interpretado por Lupita Nyong’o y que es una mezcla de animación digital y captura de movimientos. De hecho, está creado con un nuevo sistema de captura de movimiento, desarrollado por el Grupo de Investigación de Disney en Zurich, y llamado Medusa.

Este sistema se basa en múltiples cámaras que graban todas las expresiones faciales de los actores, que lucen en sus rostros multitud de puntos blancos de referencia. Eso permite digitalizarlos con un impresionante nivel de detalle y crear personajes completamente creíbles y “reales”. Este sistema se empleó también para dar vida a Snoke, el líder supremo de la Primera Orden, interpretado por un veterano de la captura de movimientos como Andy Serkis.

‘El renacido’

renacido copia

A priori, la inclusión de ‘El renacido‘, de Alejandro González Iñárritu, entre las nominadas es extraña. Es la historia de supervivencia y venganza de un hombre abandonado a su suerte en Alaska en el siglo XIX, así que no parece que necesite tomas de CGI, ¿no? Pues sería un error pensarlo, porque sí hay bastante trabajo de efectos visuales digitales en la película, que se integran con lo rodado en escenarios reales.

MPC e ILM son las dos compañías involucradas en ‘El renacido’, y la segunda es la que se ha encargado de uno de los efectos más comentados: la creación digital del oso (osa, en este caso) que ataca al personaje de Leonardo Di Caprio. Sin embargo, aunque sea lo más espectacular, no es el único momento en el que el CGI contribuye decisivamente a la cinta.

Aparte de la ya clásica labor de la manipulación del color, para darle en este caso un aire invernal e inhóspito, los retoques en postproducción llegaron también para mantener la coherencia de los escenarios de la película cuando, al final ya del rodaje, el equipo se quedó sin nieve en Canadá y tuvo que desplazarse a Argentina.

No obstante, es el ataque del oso lo que más ha llamado la atención y lo que ha valido la nominación al Oscar a ‘El renacido’, que también utilizó efectos prácticos siempre que fuera posible. En el caso del oso, se optó por grabar a un animal vivo en un zoo y utilizar como referencia el ataque de un plantígrado a un hombre borracho en un zoo en Alemania. Se creó digitalmente al animal para no poner en peligro al actor y porque la película se estaba rodando en localizaciones muy remotas y con constricciones temporales muy estrictas.

Eso sí, en busca de ese realismo de Iñárritu, hasta se llegó a “bombardear” la ladera nevada de una montaña para crear una avalancha. Al final, no puede simiularse la realidad, aunque se puede intentar.

Etiquetas: