La lucha tecnológica contra la diabetes aspira a tener un gran final

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Los gigantes de la industria farmacéutica están encontrando en las tecnológicas el mejor aliado para intentar luchar contra la diabetes. Juntas, todas estas compañías están invirtiendo cientos de millones en diferentes aspectos de esta enfermedad: tratamientos, diseño de gadgets y el desarrollo de software con el objetivo de ayudar a los pacientes a manejar mejor su condición.

¿En qué se traduce esta innovación conjunta? Hay varios ejemplos con resultados muy variados. Calcetines diseñados para hacer un seguimiento de los pies de los diabéticos para detectar signos de lesión. Un sensor tipo vendaje que mide continuamente sus niveles de glucosa. Una aplicación destinada a predecir cómo la comida puede afectar a su azúcar en la sangre.

La diabetes, un problema de salud mundial y creciente

Aunque la colaboración entre tecnología y medicina no es nueva y se da en otros ámbitos de la salud, si nos preguntamos el porqué de este interés en la diabetes hay algunos datos que nos ayudarán a entenderlo mejor.

La diabetes es una enfermedad cada vez más numerosa y que es de carácter mundial. De hecho, y según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS), si en 1980 el número de personas con diabetes era de 108 millones, este dato había aumentado hasta los 422 millones de enfermos en 2014.

Además de los problemas asociados a esta patología, la diabetes es una importante causa de ceguera, insuficiencia renal, infarto de miocardio, accidente cerebrovascular y amputación de los miembros inferiores. Por eso, una buena prevención y tratamiento puede evitar complicaciones mayores.

No es un móvil, es un páncreas

Sin duda, uno de los dispositivos fruto de esta colaboración entre tecnología y medicina en relación a la diabetes que ha tenido más impacto es el primer “páncreas artificial”, que fue aprobado por la Food and Drug Administration (FDA) a finales del año pasado. Con él se pretende ayudar a controlar la glucosa y ajustar el flujo de insulina semiautomáticamente.

El dispositivo, que se parece a un teléfono móvil, está diseñado para supervisar y administrar automáticamente la dosis de insulina necesaria para pacientes con diabetes tipo 1, dado que su páncreas natural no tiene la capacidad de proporcionar la insulina suficiente.

Este dispositivo conecta de forma inalámbrica una bomba de insulina y un monitor de glucosa, permitiendo a los pacientes cambiar parcialmente el proceso de pruebas y ajustar sus niveles de azúcar en la sangre. De momento, eso sí, los pacientes todavía tienen que controlar manualmente sus niveles de glucosa antes de comer.

¿Cómo reciben los pacientes este tipo de avances? Pues con sentimientos encontrados. Por un lado, podemos hablar de optimismo por las posibilidades que abre y por ser un producto sanitario homologado por la siempre prestigiosa FDA. Pero, por otro, hay cierto temor de que el precio de este producto pueda ser tan alto que esté solo al alcance de los pacientes con mayor poder adquisitivo.

Mis lentillas no son para la vista

Otro de esos productos innovadores en los que la tecnología se ha puesto de acuerdo con la industria farma es en las lentillas especiales que están desarrollando Verily (una de las empresas hermanas de Google) y Sanofi. Se trata de una lente especial que permite hacer un seguimiento de la glucosa.

Ambas compañías anunciaron también en septiembre del año pasado la creación de una nueva, una spin-off llamada Onduo. El reto de esta nueva corporación es ayudar a los diabéticos a encontrar formas más fáciles de vivir sus vidas y tratar la enfermedad.

Para lograrlo, piensan invertir alrededor de 500 millones de dólares en esta empresa conjunta, que se destinarán a combinar dispositivos, software y medicina. La apuesta de la farmacéutica es que toda esta innovación que se está aplicando en el mercado de la diabetes permita conseguir medicamentos biotecnológicos y biosimilares más económicos que las terapias actuales.

Un asistente digital médico

También se están buscando formas para que los asistentes digitales puedan ayudar en la lucha contra la diabetes. Un ejemplo de ello es el Alexa Diabetes Challenge, que se centra en encontrar formas para que el altavoz inteligente Amazon Echo (y su asistente digital Alexa) ayude a las personas con diabetes tipo 2 a vivir vidas más saludables.

El tipo 2 es la forma más común de diabetes, frecuentemente asociada con la obesidad. Para hacernos una idea, basta señalar que aproximadamente el 95% de los casi 30 millones de estadounidenses que tienen diabetes son del Tipo 2.

El desafío Alexa cuenta con un premio de 125.000 dólares para quien presente la mejor aplicación de diabetes para el Amazon Echo, así como 25.000 para cada uno de los hasta cinco finalistas. La compañía farmacéutica Merck, que es responsable de algunos medicamentos para este tipo 2 de diabetes, participa también en colaboración con Amazon en este reto.

Además, la idea es que estemos ante la primera piedra de un proyecto que podría extenderse mucho más allá. Es decir, que en el futuro el hogar del paciente tuviera varios dispositivos inteligentes y conectados entre sí y que, con los datos en tiempo real, incluso se le pudiera sugerir al paciente qué alimentos debería ingerir en cada comida.

Por último, este sistema también sería capaz de sugerir cuánta actividad física sería necesaria para equilibrar la ingesta de comidas.

En la glucosa está la clave

Muchos de estos avances se centran en la medición de la glucosa, de la cantidad de azúcar en la sangre.

Por ejemplo, FreeStyle Libre Pro de Abbott permite, gracias a un sensor, medir los niveles de glucosa durante 14 días sin necesidad de que el paciente tenga que pincharse las yemas de los dedos para extraer unas gotas de sangre.

Pero otros están centrados en lo que es la dosis de insulina que se tienen que administrar los diabéticos. Un buen ejemplo sería InPen, de Companion Medical. Es una especie de bolígrafo de insulina con Bluetooth incorporado, que permite enviar datos de dosis a una aplicación de teléfono automáticamente.

Estos son solo alguno de los múltiples ejemplos que podemos encontrar en forma de productos reales, fruto de esta colaboración entre las tecnológicas y las farmacéuticas. Por todo ello, podemos decir que vivimos el momento más emocionante en lo que a la tecnología de diabetes se refiere. Las investigaciones en curso podrán evitar en breve algunas de las molestias asociadas a vivir con esta enfermedad (como inyecciones y pinchazos en los dedos). Es decir, menos dolor y preocupación.

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