El Madrid-Barça no es nada comparado con la guerra a cuchillo entre videojuegos rivales

guerra-videojuegos-fifa-pes

En el fútbol, los eternos derbi despiertan verdaderas pasiones. Los blaugranas a un lado de la grada, los blancos a otro. Cuando el juego comienza cada uno tiene claro su color, su bandera, sabe qué equipo le representa y que hay mucho en juego: quien salga victorioso ganará algo más que tres puntos o la clasificación para un torneo. Se coronará de poder, de gloria, de satisfacción.

Los videojuegos no están exentos de estas batallas. Más bien al contrario: siempre han existido. A la eterna Sega VS Nintendo le vino Playstation VS Xbox. Y por supuesto, antes de esto: ¿ordenador o consola? En los eSports la respuesta está clara. ¿Eres de Sonic o de Mario? ¿De Lara Croft o de Nathan Drake? ¿Forza o Gran Turismo? ¿SimCity o Populous? Cada marca representa unos ideales. Y, dentro de las propias plataformas, cada juego tiene claro su mercado. Los dueling games tienen hasta su propio tropo.

Fifa

La primera gran guerra

Hubo otras, desde luego, en salas recreativas y ordenadores personales, pero la primera gran guerra que sintieron los jugadores del nuevo siglo comprometía dos videojuegos de fútbol: Fifa e International Superstar Soccer Pro. El titán de Electronic Arts contra el gigante rojo de Konami.

El primero se mantiene en la actualidad imbatible, mientras que el segundo cambió de siglas (de ISS a PES, de Pro Evolution Soccer). Uno siempre ha apostado por las licencias, la acumulación, mientras que otro ha preferido encontrar un punto de simulación y diversión más intenso.

¿Qué determinó el éxito de Fifa frente a un juego que le comía la tostada en sus primeras entregas? Una falta de renovación, de perseverancia. Los saltos generacionales, la facilidad con la que Fifa obtenía recursos y licencias gracias a su posicionamiento en estudios europeos, terminaron por hacer mella en el juego japonés.

Pero sólo hay que observar la competición que se libra este septiembre —Fifa 17 se publica el 29 de septiembre y Pro Evolution Soccer 2017 el 15— para recrear esa guerra de nombres. Fifa cree que puede conservar su puesto con pequeñas novedades anuales. PES viene apostando con fuerza por una simulación y un poderío gráfico sin precedentes. ¿Quién ganará?

NBA

Dímelo sobre la cancha

El deporte es una mina de estos grandes enfrentamientos. Pero no sólo de fútbol vive el hombre. ¿Qué hay del basket?

Aquí las tornas son distintas. Electronic Arts siempre ha mantenido su palco de oro. Hasta que el equipo de Visual Concepts cambió las reglas. NBA 2K comenzó como un juego exclusivo de Dreamcast y hoy día es un líder indiscutible. Dobla en ventas a su rival y su marca es toda una institución, con su propio canal de televisión.

NBA Live es un mero recuerdo frente a la apisonadora de 2K. Su “modo carrera” ha marcado un antes y un después —el año pasado fue dirigido por el mismísimo Spike Jonze—.

¿Por qué? Porque dedican todos los recursos posibles a trasladar no sólo el juego en sí, sino la farándula que rodea el deporte, el sentimiento de hermandad, las redes sociales, la gestión de contratos, el aire que se respira antes y después de cada partido. Además de contar en su versión española con los comentaristas Antoni Daimiel, Sixto Miguel Serrano y Jorge Quiroga, tres expertos indiscutibles.

battlefield

Un disparo certero

Pasemos ahora a los shooters, donde la competencia es dura y reñida.

La batalla nunca había sido tan extrema: Call of Duty: Infinity Warfare (Infinity Ward) sale a la venta el próximo 4 de noviembre y Battlefield 1 (DICE) el 21 de octubre. Uno ha apostado por la guerra más tecnificada y futurista. Naves batiéndose el cobre en plena órbita lunar, jetpacks, láseres y exoarmaduras.

Battlefield 1, en cambio, ha tomado el rumbo contrario: recrear la I Guerra Mundial con altísima fidelidad gráfica, una contienda donde los avances tecnológicos corrían a la par que el conflicto. Mientras algunos frentes harán uso de la fuerza bruta con tanques y aviones, otros tendrán que enfrentarse montados a caballo al grito de un sable o un cuchillo de combate.

Curiosamente, el primero siempre ha sido el líder indiscutible. Pero sólo hay que ver los streaming de alphas y betas de Battlefield: el comentario más repetido es, simple y llanamente, “R.I.P. COD”.

No en vano, los de Infinity Ward se han visto obligados a mostrar una carta extra: el clásico moderno Call of Duty: Modern Warfare, lanzado el 5 de noviembre de 2007, se presentará junto a la nueva entrega, remasterizado y con mapas extra, para servir de apoyo e intentar recuperar todos esos usuarios que pretenden cambiarse de bando.

Los tiempos cambian. Y nadie puede dormirse en los laureles.

Overwatch

La ventaja táctica

La teoría popular dice que el que primero sale, gana. Pero el calendario no puede determinar los azares del destino. No siempre salir antes te posiciona en un lugar privilegiado. Battleborn (2K Games) es un juego de disparos en primera persona que salió a la venta el pasado 3 de mayo, tras una serie de betas abiertas. Overwatch (Blizzard Entertainment) le fue a la zaga el 24 de mayo, con idéntica estrategia de mercado.

En cambio, la guerra librada sólo ha dejado un único superviviente. Mientras que Overwatch se ha coronado como líder total, convirtiéndose en el eSport con mayor crecimiento del año, llegando a las cifras de los veteranos League of Legends o DOTA2, Battlefront se ha quedado en los cajones de saldos de 14,99 o 19,99 euros de toda Europa.

Ambos comparten estética (trazo grueso y toque cartoon), mentalidad (juego online competitivo) y hasta espacio en la estantería. De hecho, la batalla comenzó en las redes, con varias cadena de tweets con indirectas calentitas, antes siquiera de la publicación de los respectivos juegos. Pero Blizzard es mucha marca. Y su experiencia ha jugado un factor determinante, sabiendo posicionarse ante el público de manera más atractiva y contundente.

Una lástima para el perdedor, que podríamos tildar de muy divertido y dinámico —es obra de los creadores de la saga Borderlands—, pero ya conoces la frase de Los Inmortales: sólo puede quedar uno.

Street-Fighter-X-Tekken

No todo va a ser combatir

Ya hemos dado una serie de nombres clave. Aún hay más: Rock Band 4 frente a Guitar Hero Live, Prototype VS inFamous, Ryse contra The Order… la lista es interminable. Pero, ¿y si en vez de competir, uniesen fuerzas?

En los videojuegos de lucha es fácil encontrar en el roster (plantilla) a luchadores de otros juegos. Hablamos de crear sinergias en vez de enfrentamientos. La nominal franquicia Street Fighter siempre ha sido muy amiga de los crossover. Sus híbridos entre Tekken y Street Fighter, donde no sólo comparten luchadores invitados sino que los enmarcan en dos bandos, no ha generado la menor suspicacia. Al contrario, el usuario celebra este tipo de iniciativas.

Lenovo

De todas estas guerrillas, nosotros, como jugadores, siempre salimos ganando. Sólo nos queda mirar al futuro y tener el mejor equipo para jugar en sus configuraciones máximas. Soñar con un IdeaCentre Y710 Cube, con una gráfica GeForce GTX 1080 y 32GB de RAM, o un todo en uno como el próximo IdeaCentre AIO Y910, una fiera marcada dentro de 27 pulgadas que puede con cualquier juego pasado, presente y futuro. Por mucha guerra que dé.

Etiquetas: