Las durísimas pruebas que tendría que pasar tu ordenador para obtener el certificado militar más exigente del mundo

ordenador-pruebas-militares

Las Fuerzas Armadas, por la naturaleza de sus misiones y por sus requerimientos, no pueden utilizar cualquier tipo de material, incluido el informático. Deben ser productos que resistan condiciones ambientales extremas, como altas temperaturas o un frío gélido. También deben ser capaces de seguir funcionando aunque haya mucha humedad o en pleno desierto, donde el riesgo de que la arena pueda entrar por alguna rendija es muy alto.

Por eso, los militares de Estados Unidos desarrollaron unos métodos de comprobación militares, conocidos como MIL STD, que marcan una serie de pautas y directrices bajo las que se deben fabricar los aparatos, también los informáticos. Si estos no cumplen estos requisitos de rendimiento (establecidos por el Departamento de Defensa de los EE.UU.), nada tendrán que hacer.

sailor-79529_1920

Estas directrices especifican los componentes permitidos y los rangos de condición medioambiental que los dispositivos deben tener para funcionar cumpliendo dichas directrices. Uno de los más conocidos es el método de testeo MIL-STD-810, que ha ampliado su rango de verificación hacia los productos comerciales.

Qué quiere decir que tu portátil sea “rugerizado”

La versión actual es la MIL-STD-810G (2008), y su predecesora fue la MIL-STD-810F (2003). Los estándares MIL-STD810F y G aseguran el correcto funcionamiento del equipo en condiciones ambientales diversas, como por ejemplo en variaciones de temperatura, golpes y vibraciones, líquidos, humedad, etc.

MIL-STD-810 es una norma generalmente aceptada de pruebas para equipos robustos o rugerizados. Si un portátil pasa estas pruebas, se considera que tiene la resistencia suficiente para durar en casi cualquier condición medioambiental y que, por tanto, la durabilidad general del dispositivo está garantizada. El proceso de prueba sigue las directrices, que incluyen la documentación del programa, los roles de los programas, normas de ensayo, y las directrices del método de prueba de laboratorio para todas las categorías.

Todas las pruebas a las que puede ser sometido un equipo

Los métodos de ensayo de laboratorio se dividen en 24 categorías y procedimientos (pruebas o niveles específicos) apropiados para el entorno en que se espera que el equipo se vaya a utilizar.

army

Las pruebas reales se llevan a cabo de acuerdo con los planes y criterios de prueba predefinidos. Estos tests pueden ser de laboratorio o de campo (es decir, en ambiente natural). Incluso una combinación, según corresponda. El procedimiento de comprobación depende del entorno de la prueba. El procedimiento y su ejecución proporcionan la base para recopilar la información necesaria.

Después de la finalización de cada prueba de medio ambiente, se examinan los datos y se graban de acuerdo con las especificaciones de materiales y pautas del programa. Al final de todo este proceso, se genera un informe de prueba final para cada una de ellas, en el que se incluye un análisis de los resultados de cada uno de los ensayos realizados. Este informe es el que pasa a disposición del cliente.

Algunos productos tendrán una calificación MIL-STD SIDE y otros cumplirán la MIL-STD 810F compatible. La última norma MIL-STD-810G es una revisión de la norma MIL-STD 810F y SIOE. Las pruebas y los métodos son básicamente los mismos, pero gran parte de la norma ha sido reescrito para proporcionar una dirección más clara.

Todos son robustos, pero no iguales

Cabe señalar que aunque un producto obtenga la calificación de robusto, no todos tienen ese adjetivo para todas las condiciones adversas que te puedas imaginar. Por eso, si de verdad necesitas un equipo “rugerizado” para una determinada situación, es esencial que compruebes para qué está específicamente “diseñado” para funcionar bajo qué condiciones y si cumple con la norma MIL-STD-810, ya que no todos los producto calificados como “robusto” son iguales.

skydiving

Algunas de las pruebas que se pasan en este tipo de test son de choque mecánico, evaluando la capacidad de soportar los choques mecánicos de las fuerzas aplicadas repentinamente o un cambio brusco de movimiento producido por la manipulación, el transporte o la operación sobre el terreno.

También se trabajan aspectos relacionados con la altitud, con el fin de observar los efectos de la baja presión de aire en cualquiera de los parámetros de diseño operativos o no operativos.

Este tipo de productos también pasan pruebas para determinar la capacidad del equipo para operar en presencia de una atmósfera explosiva y se les somete a pruebas de humedad simulando un aire cargado de humedad como el que se encuentra en las regiones tropicales. En este sentido, muchos portátiles y materiales también tienen que verificar si pueden ser (o no) un buen caldo de cultivo para el crecimiento de hongos específicos.

Las condiciones medioambientales también reflejan situaciones como niebla salina o la resistencia de los equipos a los efectos de un ambiente de sal.

Desde 1962 hasta ahora

El estándar militar EE.UU. (MIL-STD) 810 fue introducido en 1962 para proporcionar una serie de pruebas para simular cómo se sostendría material al estrés ambiental durante su vida útil.

aircraft-carrier

Se ha revisado varias veces a lo largo de los años, siendo la más reciente revisión G en 2008. En él se detallan más de viente métodos de prueba diferentes que cubren todo, desde la temperatura a la infestación por hongos de los disparos. Por supuesto, no todos ellos se aplican a todos los productos con los que trabajan las Fuerzas Armadas, ya que las pruebas que se aplican a una máscara de gas o un chaleco de Kevlar no necesariamente se aplica a una tableta.

¿Para qué quieres tú un equipo rugerizado?

Aunque en un primer momento pueda parecer que los equipos que pasan estas duras pruebas no van a ser utilizados por personas corrientes, lo cierto es que son muchas, variadas y amplias las situaciones en las que deberías plantearte la utilización de un equipo con estas certificaciones.

Por ejemplo, en el ámbito educativo. Los niños están todavía desarrollando sus habilidades motrices, especialmente la fina. No es de extrañar que, por cualquier descuido, el portátil con el que estudien acabe cayendo al suelo desde sus pupitres. Y los niños suelen, a veces, tratar las cosas con menos cuidado del que hacen los mayores. Por eso, algunos de los portátiles destinados a educación tienen la condición de rugerizados.

Igualmente, las soluciones que están específicamente diseñadas para satisfacer estas necesidades gubernamentales también pueden ser adquiridas por otro tipo de profesionales, como arquitectos, ingenieros de grandes obras o incluso médicos. El ThinkPad X1 Carbon combina ligereza con una resistencia a prueba de exigencias militares.

Etiquetas: