El papel español que puedes plantar después de usarlo y quiere revolucionar el medio ambiente

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¿Te imaginas un papel que, después de usarlo, se puede plantar para obtener una planta nueva? Son varias las iniciativas que hay al respecto. Una de ellas es Sheedo, una startup creada por unos estudiantes españoles que quiere convertir el papel no solo en biodegradable sino en una nueva fuente verde.

Papel con semillas

La particularidad de Sheedo es que es un papel que contiene semillas en su interior, lo que permite que una vez que la vida útil del papel ha concluído se puedan plantar estas semillas para que den lugar a nuevas plantas.

El cuidado y mimo que debes dar a este papel para que dé sus frutos no difiere mucho de cómo deben cuidarse las plantas en general. Así, debes poner el papel en un recipiente con agua y regarlo cada día. Según sus responsables, en unos siete días deberías ver los primeros brotes de manzanilla, momento en el que deberías trasladar la semilla a una maceta para seguir su proceso de crecimiento.

Para ello, se utilizan materiales reciclados y orgánicos (concretamente algodón) en vez de celulosa, lo que a su vez convierte este producto en doblemente ecológico, tanto por su origen como por su fin. Sheedo asegura que así se evita la tala de árboles y los químicos para el blanqueamiento

Primeros brotes

Esta empresa está creada por cuatro jóvenes estudiantes como parte de su carrera. Estos jóvenes quieren continuar con el proyecto una vez que terminen sus estudios, pero aún deben cerrar muchos flecos por delante.

Gloria Gubianas, una de las integrantes de Sheedo, explica que, aunque muy bonito, es un proyecto que tiene muchas dificultades.

Por un lado, estamos ante un papel que se hace de manera artesanal, lo que conlleva mayores costes de producción y que no siempre quede de la manera más impecable o perfecta, puesto que aún están perfeccionando su técnica.

Sin embargo, y dado que muchos de los primeros clientes que están teniendo son empresas que ven en este papel con semillas una buena herramienta de marketing, el resultado que a veces demandan es más perfecto, lo que conlleva tener que rehacer muchas veces el trabajo y los pedidos.

“Es complicado porque es un papel artesanal y hay que encontrar el nicho de mercado al que no le importa pagar más sabiendo que el resultado, quizá, no sea el que tú esperabas”, señala Gubianas, que también entiende que, al ser un producto más caro que el tradicional, “la gente lo quiere perfecto”.

Desde China con amor

Con el objetivo de encontrar está mejor manera de producir este papel con semillas, uno de los integrantes de la empresa, Gonzalo Mestre, está viviendo en China con el fin de localizar los mejores proveedores, así como para intentar también localizar más clientes. También están trabajando para montar una fábrica para producir de forma sostenible.

Desde que se creó la empresa han conseguido facturar 60.000 euros, según sus cálculos, aunque uno de los problemas con los que se encuentran es que las empresas les pagan a 60 días, lo que complica su cuenta de resultados. Además, buena parte de estos ingresos se han reinvertido en mejorar estos procesos.

Cabe señalar que para fabricar este papel se suele utilizar el método tradicional de fabricación de las pilas holandesas para el refinado de las fibras. El secado debe hacerse rápidamente para una buena germinación de las semillas. Por eso también los pliegos pueden variar su gramaje, ya que la densidad resultante del papel con semillas no es siempre la misma.

Este papel, por cierto, se puede imprimir desde cualquier impresora normal, incluyendo la que tienes en casa.

Ramo de premios

Esta iniciativa ha recibido varios galardones durante su corta vida. Así, ha sido condecorado recientemente con el Premio a la Pyme Socialmente Responsable de la revista Emprendedores.

Otros reconocimientos que ha recibido esta iniciativa ha sido el Premio al mejor proyecto del IV Foro de Inversión Verde, organizado por Fundación Biodiversidad junto a Keiretsu Forum en mayo de 2016, o el 3º Premio Biocultura Emprendedores Verdes, otorgado por Greenbiz y Asociación Vida Sana, en noviembre de 2005.

El objetivo de estos jóvenes es también fomentar la conciencia social sobre el medio ambiente.

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