Cómo limpiar el portátil de agua y que siga funcionando sin problemas

agua

A pesar de que habitualmente solemos ir con cuidado con nuestros dispositivos, un descuido puede acabar estropeándolos. Uno de los más frecuentes tiene que ver con el portátil y los líquidos. Sí, porque seguro que alguna vez has estado a punto (o incluso has llegado a hacerlo) de derramar ese amenazante vaso de agua sobre el teclado. Por no hablar de otras bebidas que, además de mojarlo, contienen otras sustancias más corrosivas, azúcar y otros ingredientes nada saludables para el PC.

Pero no te preocupes si justo acaba de pasarte, porque existe una manera de limpiarlo y de que siga funcionando sin problemas. Hoy te contamos cómo conseguirlo con éxito y también aquellas acciones que deberías descartar inmediatamente para no empeorar la situación.

Cómo empezar a limpiar el agua del portátil

Aunque puede parecer obvio, lo primero que deberás hacer es desconectar el ordenador de la corriente antes de empezar a manipularlo y sacar la batería (y todo lo que tengas conectado a él como unidades de almacenamiento externas, un ratón, unidad USB o similares). Esto será imprescindibles para garantizar tu seguridad. Además, si hay líquido y pasa la electricidad, algún componente podría sulfatarse.

Acto seguido, estarás listo para valorar los daños. Por supuesto el problema no tendrá la misma importancia si se trata de un mero salpicón que si has vertido la práctica totalidad de una taza sobre la zona del teclado. En este primer caso puedes servirte de una bayeta o paño de microfibra y de un producto de limpieza específico para ordenadores. Humedece el trapo y pásalo sobre el panel, prestando especial atención a las esquinas, donde podría acabar depositándose la suciedad.

Hazlo de abajo a arriba para evitar que caigan gotas sobre el teclado y repásalo las veces que sea necesario. Descarta de antemano los productos hecho de papel como los pañuelos y los papeles de cocina absorbentes, podrías rayar la superficie. Para los lugares más complicados, haz pequeños círculos con la mano pero jamás frotes.

Para secar el teclado del portátil

Si el líquido ha mojado todo el teclado, siempre después de apagar el portátil, empieza retirando el exceso de agua con un paño de algodón, e incluso con papel. Ábrelo todo lo que puedas y colócalo sobre una toalla, en una mesa, y boca abajo. La pantalla debería estar tocándola para que el líquido pueda salir con la ayuda de la gravedad. Si el panel no se dobla lo suficiente lo mejor será que lo apoyes sobre el borde de una superficie plana.

Déjalo reposar unos minutos y coloca seguidamente papel secante entre las teclas. Tendrás que dedicarle bastante tiempo, pero merece la pena. Y devuélvelo después a la posición inicial sobre la toalla. También resulta recomendable que el ambiente de la habitación sea seco y que se encuentre bien ventilada.

Lo que no tienes que hacer al secar el portátil

Uno de los errores más frecuentes tras los pasos descritos en el punto anterior es aplicar fuentes de calor (como la que proporciona un secador) sobre el equipo. Un tremendo error que puede llegarnos incluso a derretir algunas piezas clave para su funcionamiento, sobre todo si insistimos. Debería secarse a temperatura ambiente.

Tampoco es conveniente abrir el portátil, sobre todo si carecemos de los conocimientos necesarios para hacerlo, y desconocemos cuáles son las piezas más delicadas a la humedad. Merece la pena contactar con un experto. Cubrirlo o sumergirlo en arroz, además de la cantidad de este cereal que implicaría, es otro remedio inservible. De hecho, es posible que uno de los granos acabe colándose entre las teclas y rompiéndolas. Y ni se te ocurra agitarlo bruscamente.

Apuesta por un portátil resistente

Por supuesto, es obvio que la resistencia del portátil resultará fundamental a la hora de “sobrevivir” a este y otro tipo de accidentes similares. El X1 Yoga de Lenovo, por ejemplo, es una buena opción, pues se trata de un convertible ultra plano y muy ligero, pero también muy duradero. Además, su teclado es impermeable y cuenta con unas teclas que se retraen de forma automática cuando no estamos utilizándolas, haciendo que no queden expuestas todo el tiempo. Respecto a su pantalla, es táctil, OLED, y tiene 14 pulgadas.

El ThinkPad X1 Carbon, es un poco más pequeño (tiene 10 pulgadas) y ofrece un chasis reforzado de fibra de carbono con cuatro capas y una caja de aleación de magnesio que lo protege de los golpes pero también de las bebidas que podrían derramarse sobre él. Su autonomía de hasta 15,5 horas es otro de sus puntos fuertes.

Imágenes | Pexels y iStock: ananaline y TPopova.

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