Roaming de datos, todo lo que necesitas saber si quieres estar siempre conectado fuera de tu país

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El smartphone se ha convertido en nuestro fiel compañero en los viajes, pero cuando salimos fuera de nuestro país de origen tenemos que tener en cuenta que sufriremos un sobrecoste por la conexión en el extranjero. Esto es lo que popularmente se conoce como roaming de datos y hoy vamos a hacer un repaso a todo lo que necesitas saber para estar siempre conectado.

Para simplificarlo, el roaming para el usuario que sale de su país permite seguir teniendo conexión de datos gracias a los acuerdos que se firman entre las operadoras telefónicas para que la red la ofrezca alguna de las que tiene licencia en el país que estamos visitando. Esto supone un coste algo más elevado por este tráfico de datos, aunque si viajamos a un país de la Unión Europea, donde se ha legislado a tal efecto, no será tan alto como hace unos años.

¿Y si quiero desactivar el roaming?

El problema es que muchas veces no tenemos controlado el número de Megas que descargamos en nuestro viaje y luego nos podemos llevar una pequeña sorpresa en la factura. Si gastamos 1 GB de datos en un país de la Unión Europea, el coste que nos va a suponer será de 204 euros más IVA, razón por la que muchos usuarios optan por limitar el acceso a los datos cuando salen de su país, aunque esto implique en muchos casos perder funcionalidad o no tener controlada dónde está su maleta.

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Para evitar estas sorpresas, al cruzar una frontera en la UE, nuestro operador móvil debe enviarnos un mensaje de texto que indique el precio de llamar y recibir llamadas, enviar mensajes, conectarnos a internet y descarga de datos en el país de la UE al que acabamos de llegar. Pero para que no haya problemas con las facturas, el volumen de datos que puedes descargar con tu dispositivo móvil está limitado en todo el mundo a 50 euros, excepto si tenemos otro acuerdo con la operadora. Igualmente nos enviará un mensaje una vez superado el 80% de los datos acordados.

Lo primero que debemos hacer si viajamos fuera de nuestro país es contactar con nuestra operadora, ya que en algunas ocasiones está configurado por defecto para conectarnos automáticamente a las redes de otro país. También para requerir información si lo que buscamos es precisamente lo contrario, poder seleccionar una red de otro operador para conectarnos. Tenemos que tener en cuenta que tenemos roaming de voz y roaming de datos, que se activan y desactivan de forma independiente.

Para desactivar el roaming de datos basta con quitar la itinerancia de datos en las opciones de configuración de tu smartphone, dentro de la opción de Redes móviles. De esta manera seguimos teniendo acceso a las redes WiFi pero no a los datos a través de 4/3G. El roaming es la opción más cómoda para seguir navegando y puntualmente nos puede servir para sacarnos de una apuro en un momento dado que necesitemos información y no tengamos una red WiFi a mano.

¿Tengo otras alternativas para mantenerme conectado?

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De todas formas si lo que buscamos es mantenernos conectados, la red WiFi será nuestra aliada. En este caso podemos utilizar esta red para llamar a través de aplicaciones como WhatsApp, que lo ha incorporado recientemente, y mantenernos en contacto con amigos y familiares. Otras opciones para este tipo de llamadas es utilizar Skype o Viber, especializadas en este tipo de comunicación.

Si no queremos prescindir de la conexión de datos, pero queremos mantener un coste ajustado, podemos contratar una tarjeta prepago con una de las operadoras del país que visitamos. Esta es la opción más económica, pero implica cambiar la tarjeta SIM y el número de teléfono. Es muy cómodo para seguir utilizando los datos y también para las comunicaciones con nuestros amigos y familiares del país de origen, aunque en algunos casos reciben mensajes de un número que no reconocen.

Lo ideal es estudiar previamente al viaje las operadoras y las tarifas prepago disponibles que tienen. De esta forma al llegar al aeropuerto o cruzar la frontera nos podremos dirigir a una tienda para adquirir una nueva tarjeta y seguir utilizando nuestro smartphone sin ningún inconveniente. La gran ventaja de este sistema es que tenemos claro cuánto vamos a pagar por los datos consumidos.

También es importante que utilicemos algunas aplicaciones que no necesiten conexión y en las que hemos almacenado la información que nos interesa previamente. Un ejemplo sería la descarga de mapas para trabajar offline de la zona que visitamos o guardar en Pocket toda la información que nos pueda ser de ayuda para tenerla luego siempre disponible. De esta forma el ahorro de datos es realmente importante y los costes si utilizamos el roaming mucho menores.

Imágenes | Lissa_87 | Kai Hendry | warrenski

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