Cómo saber si padeces el síndrome de Diógenes digital

¿Eres de los que guardas todas las fotos, incluso aquellas en las que sales borroso? ¿Conservas todos los mensajes de correo electrónico o de Whatsapp como oro en paño? ¿Te da pena tener que borrar los chistes y memes que comparten contigo por diferentes vías?

Tranquilo, no pasa nada. Esta obsesión por guardar cosas inútiles con la excusa de que algún día pueden recuperar su utilidad no es exclusiva del mundo digital.

Pero, con la sensación de que lo que se traduce en 0 y 1 no ocupa espacio (físico), ¿podemos hablar de un síndrome de Diógenes digital?

¿Acumulación posesiva o Diógenes?

Lo primero que debemos tener en cuenta es que existen diversas enfermedades en las que los pacientes tienden a acumular cosas de una forma excesiva. Psicólogos y psiquiatras distinguen dos trastornos en los que este síntoma es especialmente evidente: el trastorno de acumulación y síndrome de Diógenes.

En el primero de ellos, las personas tienen tendencia a adquirir (comprando, robando, recogiendo en la calle o pidiendo que se les regale) y almacenar todo tipo de objetos que puedan en algún momento ser de utilidad.

Ésa es la clave: que algún día puedan utilizar esos objetos. En este trastorno, los pacientes intentan tener ordenadas las cosas, aunque la tarea puede acabar siendo titánica si el volumen de objetos es enorme.

Las personas con este trastorno suelen ser conscientes de lo que les pasa y de esta manía por guardarlo todo, pero les resulta difícil acabar con este comportamiento.

Mientras, quienes padecen el Síndrome de Diógenes no se dedican a adquirir cosas. Simplemente no las tiran. Es cierto que esta enfermedad es socialmente reconocida por el hecho de que lo que se suele acumular es basura, aunque resulta curioso que estas personas intentan ordenar las cosas y objetos que han quedado en desuso. Y a diferencia también del trastorno de acumulación, aquí quien lo padece no es consciente.

¿Hay una versión digital?

Ninguno de los expertos en psicología o psiquiatría que hemos consultado nos ha confirmado que, efectivamente, pueda hablarse de un Síndrome de Diógenes digital. Pero hay varios expertos que opininan que podríamos hablar de ello.

Carpetas abarrotadas de archivos guardados sin ton ni son y sin ningún tipo de orden ni organización, descargas masivas de distintos tipos de ficheros (audios, vídeos, plantillas, tutoriales, white papers…), miles de fotos sin clasificar sin un sistema claro de orden…

¿Te resulta familiar este tipo de escenas? Más allá de si realmente tienes un problema o simplemente eres un poco caótico, guardar arbitrariamente tantos archivos puede conllevar el caos organizativo de tu existencia digital.

Antes de que te des cuenta, el lío ya está hecho. Has ido guardando tantos archivos sin seguir una pauta y sistema lógico que, cuando quizá quieras recuperar alguno de ellos y utilizarlo, ya no sepas dónde está.

Estás ralentizando tu PC

Intentar poner orden en ese caos de archivos y documentos puede ser una ardua tarea, así que es posible que intentes ponerle remedio con distintos sistemas de organización.

El problema añadido con el que te puedes encontrar es que, con esa falsa sensación de que lo digital no ocupa espacio, estás utilizando innecesariamente recursos de tu ordenador, que cada vez irá más lento.

Y no solo eso: tú también perderás el tiempo intentando buscar los archivos exactos en un momento determinado. Y puede que, cuando lo encuentres te quede la duda de si realmente es lo que buscabas.

Así que si lo tuyo es acumular archivos como películas o series, pregúntate si realmente vas a tener tiempo para verlo todo. Puedes intentar la técnica de visualizar los contenidos a mayor velocidad de la normal, pero la sensación de agobio que suele llevar pareja debería también hacerte pensar si te compensa guardar todo ese material.

Vamos a poner un poco de orden

Si hay un apartado donde este problema de falta de organización es más evidente es en el archivo fotográfico particular. La mayoría de estas imágenes no se imprimen jamás. Nunca fue tan fácil tomar tantas fotos como se quiere gracias a las cámaras digitales. Esto tiene muchas ventajas, como la posibilidad de que podamos lograr la foto buena y deseada. Si a esto añadimos la “necesidad” de capturar cada momento y cada instante, nuestro álbum empieza a tomar dimensiones considerables.

Fotos, fotos y más fotos. Pero, ¿las clasificas y guardas de alguna manera? ¿Etiquetas a las personas que salen? O ¿simplemente las guardas por carpetas sin revisar nunca el material que hay dentro?

Quizá un buen primer paso para que toda esta montaña de archivos digitales no se te caiga encima es dedicarle el tiempo necesario para poner orden. ¿Guardarías en las estanterías de tu casa 300 álbumes de fotos? Si la respuesta es no, ¿por qué lo haces en tu ordenador? Recuerda que sí ocupan espacio y hacen que tu máquina vaya más lenta…

Así pues, deberías borrar y eliminar todo aquello que es inútil. No te descargues todas las fotos que has hecho, simplemente aquellas que de verdad merezcan la pena. El resto, bórralas.

No traslades tu problema a la nube

En el mercado puedes encontrar diversos recursos que te permiten añadir un almacenamiento extra a la capacidad de tu ordenador, tablet y/o smartphone. Desde tarjetas de memoria o unidades USB pasando por discos duros externos o el almacenamiento en la nube.

Además, el coste de todas estas opciones es relativamente bajo y ha ido descendiendo progresivamente a lo largo de los años. Pero son opciones que deberías utilizar para copias de seguridad o para guardar el material realmente importante. Lo que no deberías hacer es trasladar toda esa basura digital que almacenas de un sitio a otro, porque el problema seguirá existiendo.

Sí, a todos nos resulta gracioso comprobar cómo han cambiado las cosas a lo largo de los años. Pero con guardar un único documento es suficiente. Por salud e higiene, tanto mental tuya como de tu ordenador, deberías dejar de acumular esos miles de archivos que nunca vas a utilizar.

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