El susurro más sorprendente que nadie oiría a 30 metros puede tener un futuro rompedor

proyecto telepatía susurro

¿Has sentido alguna vez que alguien te hablaba junto a ti pero, cuando te has dado la vuelta, la persona estaba lejos? Las ondas sonoras, que siguen los patrones de la física, en ocasiones se comportan de forma curiosa, haciendo que el sonido nos llegue sin tener muy clara su fuente.

Siguiendo este patrón, Asier Marzo ha creado un tipo de altavoz dirigido que focaliza el sonido en una sola dirección. Ahora es posible hablar a alguien a 30 metros de distancia en una habitación llena de gente y que solo se entere la persona que nos interesa. Como si fuésemos James Bond o usásemos telepatía.

¿Cómo funciona esto de la telepatía con sonido?

La voz humana es una onda acústica. Como tal, es esférica, y cuando sale de nuestra boca sale disparada en todas direcciones.

Por tanto, es oída por todos aquellos que se encuentren cerca. Incluso los que se encuentran detrás de nosotros se enterarán de lo que le decimos a quien tenemos delante.

Pero Asier Marzo, que trabaja para el SIGCHI (Grupo de Interés Especial en la Interacción Ordenador-Humano, por sus siglas en inglés) ha inventado un tipo de altavoz 3D que hace que la onda sonora se comporte como un rayo sonoro.

array de altavoces telepatía

Gracias a un array de altavoces minúsculos (no, no hay mejor calidad de imagen), suspende la onda sonora en una línea recta. Así, el sonido solo llega a quien está enfrente del array en una distancia de hasta 30 metros.

Cada uno de estos altavoces no envía el sonido en sí, sino microvibraciones que se convierten en el sonido deseado a una distancia del emisor. Una tecnología impresionante.

Pero va más allá porque, junto a esta tecnología de dirección de sonido, Marzo ha desarrollado una tecnología complementaria en el campo de la electromiografía facial. Es decir, el emisor (quien habla) apenas sí tiene que mover los músculos de la boca para que el mensaje se envíe. Ni siquiera un susurro, porque el sistema reconoce patrones faciales.

No solo evitamos gritar, también evitamos hablar a un volumen audible. Esto cambiará la dinámica de los bares.

¿Para qué queremos esta extraña telepatía sonora?

Además de para impulsar la imaginación de Hollywood y las películas de espías, lo cierto es que hay demanda de este tipo de dispositivos.

El ejército, por supuesto, es el primer interesado. En un mundo digital, cualquier señal de radio puede ser interceptada, incluso se teme que un cerebro digital sea hackeado.

Pero para oír a dos personas que usen esta tecnología hay que estar físicamente entre ellas. Dos soldados podrían comunicarse sabiendo que nadie puede oírles porque tienen línea de visión directa entre sí. Si esta deja de existir, el canal no es seguro y basta con que dejen de hablar.

telepatía uso

Pero los militares no son los únicos. En la escena de arriba, la chica con capucha podría estar diciendo al amigo común del fondo que está todo preparado para la fiesta sorpresa de la que saluda. Un plan discreto, y sin fugas.

Los humanos, especialmente cuando nos vemos rodeados de más humanos, tendemos a ser ruidosos. Nos llamamos a voces e intentamos comunicarnos a grandes distancias, lo que implica elevar el volumen de nuestra voz. Eso obliga al resto a subir la suya, generando un círculo vicioso de ruido.

Este tipo de tecnología podría aliviar mucho este tipo de crescendos. Imagina que has quedado en una plaza con alguien que ya te ha reconocido. En lugar de pegarte una voz o silbar, ese alguien simplemente podría susurrarte al oído, ¡desde 30 metros de distancia!

Incluso puede servir en caso de emergencia. Pensemos en alguien ahogándose o en la ventana de un piso en llamas. Hoy, el equipo de rescate usa un megáfono, lo que no ayuda a calmar los nervios. Imaginemos lo que puede ayudar escuchar la voz de alguien junto a nosotros en esas situaciones de pánico.

Compro, ¿cuándo podré adquirir un casco telepático?

Como puede verse en el vídeo de abajo, lo que en su momento podrá ser una diadema o incluso un collar, hoy día es un casco bastante aparatoso. Incluso ortopédico, y no parece nada cómodo.

Esta tecnología se ha presentado en mayo de 2017 como un éxito de laboratorio. Pero de este al mundo real pueden pasar años, décadas, o puede que nunca llegue.

Hay otras tecnologías de comunicación a distancia que van algo más adelantadas. Por ejemplo, los cascos de conducción ósea. Estos envían vibraciones a través de nuestro cráneo (suena peor de lo que es) para que nuestro oído interno reconstruya el sonido.

Se parecen en el hecho de que se transmiten microvibraciones, aunque la conducción ósea está mucho más avanzada. De hecho, es comercial, aunque todavía no haya alcanzado una cuota mínima de mercado que asegure su viabilidad a largo plazo.

 

Quizá en el futuro podamos hablar a 30 metros con un simple susurro, o quizá esta tecnología se quede en el cajón de las grandes ideas que nunca fueron. De momento, hay quien las está investigando para que sean una realidad, y tendremos que apañarnos con auriculares clásicos para hablar a distancia.

 

En Lenovo | Un cáncer detectado lo antes posible: las nuevas tecnologías prometen un futuro espectacular

Imágenes | iStock/RightFramePhotoVideo, Project Telepathy, iStock/Nuli_k

Etiquetas: