¿Tarjeta de sonido interna o externa? Estas son las ventajas que harán que te decidas por una u otra

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El audio es una parte esencial del ecosistema multimedia. Los fabricantes tardaron en entenderlo: durante años, la tarjeta de sonido integrada era prácticamente el componente de menor calidad de todo el sistema. Poco a poco este apartado fue mimándose en paralelo a las tarjetas gráficas y, hoy por hoy, podemos disfrutar de un rendimiento medio-alto en prácticamente cualquier PC o laptop.

Pero, ¿a qué llamamos «rendimiento medio-alto»? Desde hace casi tres décadas, cualquier torre de PC o portátil lleva integrada su propia tarjeta de audio, conectada a uno de los buses PCI de la placa base. Pero muchas veces necesitamos más salidas, menos latencia; mayor rendimiento. Necesitamos, en suma, o cambiar la tarjeta de serie o comprar una externa. Incluso existe una opción híbrida: tarjeta interna dedicada y controlador externo. Veamos los pros y contras de cada una.

Lenovo Dolby

 

¿Tarjeta de sonido o interfaz de audio?

Primero debemos saber qué podemos hacer con cada sistema, para así adoptar una u otra medida.

  • Multimedia: con una tarjeta de audio interna podemos hacer prácticamente cualquier cosa relacionada con el mundo multimedia. Reproducir música, vídeo, editar trabajos sencillos —dependemos del reloj interno y la RAM del procesador, no de la tarjeta de audio—, grabar un podcast, hacer y recibir videoconferencias, jugar a videojuegos y, en general, el uso común de un ordenador.
  • Grabación profesional: para grabar un instrumento de música es prácticamente imprescindible poseer una interfaz de audio externa. No porque no podamos grabar una guitarra o un bajo desde el canal de entrada de un portátil, tan sólo habría que usar un adaptador-conversor de mini jack 3’5mm a un conector Jack hembra de 6’35mm.

Una interfaz externa nos brinda muchas entradas y salidas y, por ende, muchas más opciones: MIDI, phantom, grabación multipista, etcétera. Permite hacer todo lo anterior sumando canales de baja latencia y alto rendimiento, gracias a sus conversores, y una compatibilidad de drivers mayor. Monitorizar una batería normal requiere entre 4 y 8 micros. Pero, para cuando lleguemos a este punto, necesitaremos algo más que una simple tarjeta de sonido.

  • Producción y mastering: si nos enfocamos a un punto intermedio, entonces no debemos pensar tanto en ‘interfaz de audio’ y sí en ‘tarjeta de sonido’. No vamos a crear música, sino editarla. Ídem si es el caso de vídeo o podcasting. Para este particular lo más recomendable es usar una tarjeta interna de buenos acabados y rendimiento profesional, en consonancia con el resto de la placa.

Podcasting

Antes de comprar nada debemos tener en cuenta dos cuestiones clave: la primera es que el grueso de usuarios de PC no está enfocado de manera profesional a la producción de audio. Y esto nos conduce a la segunda: conoce tu equipo. Es fundamental conocer las posibilidades de nuestro propio sistema. Tal vez no necesitemos nada más allá y cometamos el error de comprar algo que no vayamos a explotar lo suficiente.

Algunas consideraciones previas

Estudiar las posibilidades nos lleva a conocer a fondo nuestro sistema. Y lo cierto es que los equipos informáticos cada vez vienen mejor preparados, no sólo en cuanto a reproducción multimedia, sino ofertando la posibilidad de grabar o editar audio sin tener que pasar por caja una vez más.

Si tomamos, por tanto, el camino más obvio y nos centramos en no comprar un sistema externo debemos revisar los siguientes puntos:

  • BIOS y drivers actualizados. Todos los controladores de hardware/software deben estar actualizados a la última versión. Actualmente casi cualquier equipo actualiza de manera automática, o mandándonos vía link a la página web del desarrollador. Puede que incluso nos adjunten instrucciones especiales para mejorar nuestro audio digital.
  • Instalar Asio4All. En este artículo explicábamos su importancia: es un modelo de drivers genérico compatible con cualquier interfaz o tarjeta. No es de ningún fabricante oficial pero es quizá la herramienta más polivalente para evitar problemas de latencia o no-reconocimiento de hardware.

A sabiendas que la composición es cada vez más portátil, para hacer grabaciones sencillas no necesitaríamos mucho más.

Subwoofer

¿Qué incluyen los equipos actuales?

Es una frase vieja pero real: «el límite lo marca nuestra creatividad». Trabajar con sonido digital no nos limita las opciones tanto como podría insinuarse. Existen soluciones económicas y solventes para explorar cualquier tiempo de interés en cuanto a creación digital, bien sea mezclando música, grabando voces y editando diálogos, diseñando muestras o haciendo djing. Opciones como Stagelight ofrecen todas esas posibilidades y son completamente gratuitas.

Desde hace algún tiempo, Harman International Industries, la empresa más importante del mundo en equipos Premium de audio y vídeo, se asoció con Lenovo para que sus sistemas ofreciesen una calidad profesional en cuanto a audio. Por ejemplo, los Yoga 3 Pro Notebook incluyen un sistema de altavoces JBL estéreo de 1,5 W con la certificación de Waves Audio. Además, todos los equipos incluyen el software Dolby Home Theater, un estándar de calidad superior al de una AIO normal y corriente.

Las nuevas convertibles Yoga Tablet 2 Pro tampoco se quedan atrás: incluyen 2 altavoces JBL de 1.2W, un subwoofer de 5W, sistema Dolby y un chip de audio de alto rendimiento Wolfson Master. Todo esto da como resultado sonido envolvente, calidad HiFi y un nulo retardo en la respuesta del sonido. Porque de nada sirve tener una buena tarjeta si el sonido resultante no cumple mediante los altavoces.

Yoga Pro

Pero, donde ese sonido premium va un paso más allá, es en los todo en uno. El B50 es un táctil FullHD que incluye 2 altavoces JBL con certificado Dolby Home Theater de 3W cada uno, sin obviar la y conexión de auriculares. Estos altavoces son ligeramente más grandes y rinden un escalón superior a los de su hermano pequeño.

En relación a lo que reseñábamos sobre drivers, desde la página de Soporte de Lenovo, en la primera pestaña, pueden acceder a los Controladores y software. Poniendo el nombre del modelo en el cajón de búsqueda encontrarán las últimas versiones disponibles para descarga. Por ejemplo, en el caso de los Lenovo ideapad Y40/50 incluyen el potente driver controlador Dolby Advanced Audio V2, que puede ser actualizado desde aquí.

Dolby

Interfaces a precios populares

Si, una vez sopesadas nuestras opciones, queremos grabar pero no podemos costear los precios de una interface de audio pro —porque, en nuestro caso, simplemente queramos dar unos primeros pasos y editar cosas sencillas—, lo ideal es adquirir un controlador externo económico, buscando un punto intermedio en relación usabilidad/precio.

Behringer dispone de su serie U-Phoria que permite grabar, por menos de 50 euros, a calidad 16bit y 48kHz. Incluye 2 entradas y 2 salidas, un previo de micrófono con alimentación Phantom de 48V e indicadores de señal y clip. Lo justo para una grabación amateur.

Familia Scarlett

M-Audio también es líder en cuanto a interfaces simples y efectivas: la serie M-Track, concretamente la MkII, dispone de un rendimiento superior, permitiendo grabar a 24-bit/48kHz, con monitorización de audio con latencia cero, desde en LED frontal. imprescindible para saber si estamos distorsionando o limitando la señal de entrada.

Y quizá Focusrite completaría el abanico de interfaces económicas —habría muchas más, como la magnífica Native Instruments Traktor Audio 2 MK2. La serie Scarlett de Focusrite incluye componentes de primera calidad en equipos mini. Su producto base, el ‘Scarlett Solo’, graba hasta los 96 kHz y convierte a 24 bits. Además, su preamplificador de micrófono es muy prestigioso, e incluye 2 knobs de ganancia con indicadores de señal, para poder alterar el volumen de la línea en tiempo real.

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