Los tatuajes digitales que cambiarán nuestro futuro

tatuajes digital-vida

La hibridación tecnológica sobre una base orgánica no es algo nuevo. No, no nos vamos a convertir en cíborgs de la noche a la mañanaaunque hay quien ya dice serlo—, pero sólo hay que observar nuestro uso de las tecnologías para comprobar de estamos ante una revolución auténtica.

Hemos asumido el uso de las herramientas del homo habilis y llevado a un nuevo punto: somos el nuevo homo tecnologicus. Una especie que convive y depende totalmente de ellas.

Nuestro sexto sentido

En 2009, el indio Pranav Mistry presentó al mundo el concepto de su invento SixthSense. Se trataba de una herramienta que llevaba un paso adelante la palabra “portátil”, promoviendo una interacción directa entre nuestros datos y cómo los usábamos. Un cambio de paradigma.

Un año después, un estudiante de la Carnegie Mellon University, presentó algo parecido: Skinput nacía como un brazalete invisible gracias a un pico-proyector, con el que podíamos manipular la interfaz gráfica proyectada sobre nuestra piel. El equipo conformado por Chris Harrison, Desney Tan y Dan Morris había dado un paso adelante en la investigación información por transmisión acústica —por conducción ósea—, sin necesidad de alterar la piel.

SkinPut permitía recibir y enviar datos al smartphone o al PC sin cables, vía Bluetooth. Desde ejecutar música hasta jugar al Tetris, con un 95% de acierto y sobre cinco puntos distintos del brazo, incluso cuando el sujeto está en movimiento, SkinPut cambiaba el marco de color según la acción.

La era smart

skinput_arm_buttons

De aquellas proezas, aquel “lienzo gestual”, hemos llegado a los tatuajes inteligentes. Sólo hay que pegarlos sobre su piel, aplicar un paño húmedo, y retirar el papel de tatuaje. Como las viejas calcomanías de nuestra infancia, sólo que con una función más allá de simplemente molar.

¿Dónde quedaron los viejos relojes de pulsera? La actualidad tecnológica está copada de smartwatches, wearables de monitorización, gafas de realidad virtual, incluso se da por sentado que tarde o temprano se desarrollarán cámaras basadas en lentillas para que, de un simple parpadeo, podamos tomar imágenes desde nuestros propios ojos. Sólo hay que echar un ojo a los tech tattoos de Chaotic Moon Studios para darse cuenta de que algo está cambiando.

Tatuajes de grafeno para diabéticos

diabetes-graphene-patch

La salud es quizá el mayor campo de acción de los tatuajes inteligentes. En la actualidad existen modelos que miden la glucosa en sangre, el ritmo cardíaco, las contracciones musculares —diseñados para prevenir lesiones en atletas profesionales—, las plaquetas en sangre, la exposición a radiación ultravioleta… Incluso ya existen tatuajes que detectan sarcoma de tejidos blandos —como los tejidos adiposos o fibrosos—.

Dentro de este estrato podemos encontrar un parche fabricado en grafeno capaz de monitorizar los niveles de azúcar del cuerpo. Desarrollado por la Universidad Nacional de Seúl, analizan la temperatura y composición del pH de nuestro sudor y recolecta datos que envía a una app móvil. La propia aplicación inyecta a través de unas microagujas la cantidad de metformina necesaria. Un parche autoadministrado que evita las constantes visitas al doctor, el vivir en permanente vigía, y la actuación en tiempo real antes de llegar a mayores.

Estos parches, aún en diseño y fabricación, facilitarían en un futuro cercano la vida de los pacientes con diabetes. Porque, además de recopilar información sobre nuestra salud, incorporarían geolocalización, otro avance para mejorar la seguridad de los pacientes, se encuentren donde se encuentren.

captura-de-pantalla-2016-10-23-a-las-16-14-53-png

Seguridad ante todo

Hablando de seguridad, este es el segundo campo de acción más importante para los tatuajes inteligentes. Gracias a la geolocalización una persona se sentirá con libertad de ir donde le apetezca, sin peligro.

Por otro lado, serían los sustitutos ideales para para pagos e identificación vía NFC. Serían el segundo DNI, prácticamente imposible de extraviar, donde introducir un perfil virtual con toda nuestra información: datos personales como el grupo sanguíneo, el número de teléfono, carnet de conducir, si poseemos alguna penalización en el mismo, o incluso un sustituto analógico de la tarjeta de crédito/débito.

Controlando el móvil como un espía geek

Un grupo de estudiantes e investigadores del MIT Media Lab presentaron un tremendo avance en los tatuajes temporales: DuoSkin comparte la mentalidad de la información transmitida vía NFC, pero con una visión más amplia.

Se puede llevar encima durante un plazo de unas 4-6 semanas. Los investigadores diseñaron circuitos usando software gráfico, aplicando una capa de pan de oro, como magnífico conductor de la electricidad que es, y otras materias primas, sin riesgo alguno de intoxicación. Este gadget interactivo se usaría para diferentes aplicaciones, a conveniencia.

Por ejemplo, una suerte de trackpad para controlar las órdenes de una smart home, cambios de colores según la temperatura para medir la fiebre, o usarse como simple joyería geek. Sobre los tatuajes se podrían añadir pequeños LEDS que cambiasen de color. Pura ornamentación estética.

jewelry_v2

Un antepasado común

Esta segunda piel también esconde aplicaciones fuera de los campos comunes, un reverso alto tenebroso. Ya está siendo estudiada por varias empresas para aplicarse sobre inmigración ilegal, como un sello distintivo; también en presos y ex convictos —en sustitución de los clásicos “chivatos”, pulseras GPS adheridas al tobillo—. Estos tatuajes, gracias a su geolocalización, podrían hacer mediciones en tiempo real.

A decir verdad, los RFID (identificadores de radiofrecuencia) existen desde hace más de medio siglo. Puedes ver transpondedores en cualquier tienda de moda o centro comercial. Su versión en tatuaje, en tinta electrónica, no alcanzó un éxito masivo porque fallaban entre un 60 y un 90% de las veces. Sufrían intermitencias con mucha frecuencia. De ahí que estos “dattoos” quedaran en segundo plano respecto a los chips subcutáneos.

Vuelta a la fuente

El futuro se asoma prometedor. No sólo podremos descolgar el teléfono y mantener una conversación, sino que podría salvarnos la vida. Otro ponente de TED, el innovador en bioelectrónica Todd Coleman, puso sobre la mesa una cuestión clave: «¿y si los médicos pudieran monitorizar a sus pacientes con la misma precisión que si estuvieran ingresados en el hospital?».

Controlar un embarazo de alto riesgo, monitorizando sus contraciones, pero desde el calor del hogar. La evolución de una operación a corazón abierto, cuando el propio centro hospitalario ya no puede hacer más que “ver la evolución”. Una forma de medicina menos invasiva a la tradicional.

Transformar nuestra piel en información y los tatuajes convencionales en una segunda piel, con usos prácticos más allá del placer artístico y plástico, es algo porque lo que la ciencia cree que merece la pena luchar. Y está a la vuelta de la esquina.

Etiquetas: