¿Una ciudad sin atascos? Estas son las soluciones que da la tecnología

tecnologia-atascos

Un día laborable cualquiera, preferentemente durante el curso escolar. Si es a principios de mes, mejor. Ha llovido sin cesar durante toda la noche y al amanecer las nubes siguen descargando agua como si fuera la última vez. ¿Consecuencia? Atasco asegurado en plena hora punta para entrar en la gran ciudad.

¿Se puede acabar de alguna manera con estos atascos kilométricos, que suponen una pérdida de tiempo, dinero, recursos y productividad?

cars-925788_1920

Las horas de nuestra vida que perdemos

La experiencia nos va diciendo a todos cuándo y por qué recorridos podremos encontrar más coches. Por ejemplo: un viernes después de comer, cuando muchos trabajadores disfrutan de jornada intensiva y aprovechan para ir a la casa del pueblo. Los inicios de quincena en los meses estivales, al coincidir con inicio y final de vacaciones.

Incluso la propia DGT tiene una página web de recomendaciones sobre el tráfico que va variando a lo largo del año y que podemos consultar a la hora de planficar nuestro recorrido.

horas

Según un reciente estudio del RACC, Madrid es la ciudad que más congestión sufre en España, con un total de 13,7 horas en los primeros siete meses del año. Barcelona se coloca en segunda posición con 12 horas. Bilbao, que fue la ciudad con más congestión en 2013, pasa a la tercera posición mientras que Zaragoza se coloca la última con sólo 6,9 horas perdidas.

europa

Si nos comparamos con Europa, las ciudades españolas aún se encuentran en la parte baja de la lista (13,6 hroas de Madrid o las 12 de Barcelona) de principales ciudades en cuanto a horas perdidas en congestión, lejos de las líderes como son Londres (55,8 horas), Bruselas (43,6 horas) o Milán (37,3 horas). Lo mismo ocurre con el ranking de países, donde España se encuentra a la cola en global de horas perdidas, sólo por encima de Portugal y Hungría.

Para elaborar este estudio, RACC se basa en los datos de INRIX, quien también muestra un listado de cuáles son los peores recorridos en todo el mundo, de los que solo 5 están en España. Esta información incluye también el rango de horas en las que deberíamos evitar pasar por estos tramos y la velocidad media que se alcanza en este trozo de carretera.

trafic

Los atascos en España no son los peores del mundo


Sufrir un atasco no es del gusto de nadie. Y aunque cada vez que se producen estos atascos kilométricos a las puertas de las grandes ciudades la noticia acaba acaparando las primeras portadas y minutos de televisión, lo cierto es que en España tampoco nos podemos quejar si nos comparamos con lo que pasa en otros países del mundo.

traffic-843309_1280

Según los datos que elabora TomTom, Estanbul es, con un 58 por ciento de nivel de congestión, la peor ciudad en la que moverse en coche. Le siguen México, Río de Janeiro y Moscú (55, 51 y 50 por ciento). La primera ciudad española en aparecer en este ranking es Barcelona, en el puesto 71 (26 europeo) con un 27 por ciento de congestión, seguido de la capital, en el puesto 107 (puesto 33 de las ciudades europeas) y un 21 por ciento de congestión, y Valencia, en el puesto 112 a nivel mundial (y 37 europeo) con un 20 por ciento de congestión.

ww

¿Qué causa los atascos?


Según el Departamento de Transportes de Estados Unidos, los atascos tienen tres tipos de causas: eventos en el tráfico (incidentes, obras y concidiones climáticas), demanda de tráfico (las variaciones que se producen en el tráfico “normal” de una determinada vía o situaciones especiales, como vacaciones) y las caracterísiticas físicas de la carretera (como dispositivos de control o cuellos de botella).

¿Las consecuencias? Retrasos, más consumo de energía (y aumento de la polución)… y un enfado general de quienes se sienten atrapados en una ratoneras.

Según un estudio del gobierno de Estados Unidos realizado en 2012, la congestión nacional suponía para el país 5,5 millones de horas extra de tiempo de viaje, 121.000 millones de dólares en retrasos y en combustible y 27.000 millones en costes de mudanza de carga de camiones (sin incluir el valor de los envíos retrasados).

Si tenemos en cuenta las previsiones que organismos como la OECD elaboran, para 2050 habrá casi el doble de coches que hoy en día, unos 2.500 millones.

Partiendo de la base de que muchos de estos atascos son inevitables y que el fomento del transporte público y de opciones como el teletrabajo ayudarían a evitar parte de este fenómeno, ¿hay algo que la tecnología puede hacer? La respuesta es afirmativa.

junction-960801_1920

Evitar un atasco en tiempo real


Casi todos los fabricantes de automóviles están incluyendo diversas tecnologías para hacer la conducción más segura. Incluyendo todo tipo de sensores, los vehículos serán capaces (gracias a tecnologías como el Internet de las Cosas, el Big Data y el análisis de esta información) de alertarnos si en unos kilómetros se acaba de producir un accidente o de avisar ellos mismos a la grúa y al seguro del coche si hemos sido nosotros los que hemos sufrido un incidente.

Por ejemplo, según nos informa Cisco, se cree que cerca de 300 millones de vehículos -el 25 por ciento del parque automovilístico mundial- estarán dentro de 10 años conectados a Internet y generarán más de 400 millones de Gigabytes de datos mensuales a través de redes móviles, que serán analizados en centros de gestión del tráfico para optimizar el flujo diario del tráfico y establecer patrones históricos para prevenir accidentes y atascos.

Pero, hasta que ese momento llegue y sea tan básico como un airbag actual, hay ciertas tecnologías que ya están a nuestro alcance y que te permiten reducir las posibilidades de ser parte de un atasco.

Así, la mayoría de los GPS van incorporando utilidades que son capaces de conocer, en tiempo real, el estado del tráfico. Seguro que si consultas los mapas on-line te habrás dado cuenta de que te indica con diversos colores el estado del tráfico. Incluso algunas aplicaciones son capaces de sugerirte, y casi en tiempo real, la ruta más aconsejada para ir más rápido y evitar las retenciones.

north-sydney-334874_1280

Waze, una aplicación comprada por Google pero que sigue operando de manera independiente, es una de estas aplicaciones que sugiere a sus usuarios las alternativas. La aplicación permite que sus usuarios informen de cualquier incidencia en cualquier lugar de la ciudad o carretera y se aplica inteligencia artificial para que solo se muestre la información cuando sea relevante (por ejemplo, cierre de una carretera por obras). Y además, los algoritmos detectan incrementos de tráfico y los históricos acumulados, de manera que con esas tres variables se muestre la ruta más idónea.

Además, Carlos Gómez, responsable de Waze, nos explica que los ayuntamientos de las ciudades también pueden utilizar su solución para intentar paliar los efectos del tráfico. “Si de verdad se quiere solucionar este problema, hay que analizar los datos que tenemos con Big Data y hacer un tratamiento tecnológico y no exclusivamente humano”. Ciudades como Río de Janeiro o Barcelona son algunas de las ciudades que ya están poniéndose manos a la obra para mejorar el tráfico.

Dando vueltas para aparcar


Según el profesor de UCLA, Donald Shoup, entre el 8 y el 74% del tráfico en zonas céntricas congestionadas se debe a las personas que dan vueltas para encontrar una plaza de aparcamiento. Donald Shoup resumió así los estudios realizados durante 70 años de investigación sobre el tema. En esta conclusión se asegura que los conductores en las principales ciudades (como San Francisco, Sydney, Nueva York y Londres) emplean entre 3,5 y 14 minutos en busca de un espacio para aparcar.

Con estos datos en la mano, algunas ciudades (como Los Ángeles) tienen instalados sensores de baja potencia y contadores inteligentes para rastrear la ocupación de plazas de aparcamiento en diversos barrios, especialmente las zonas más congestionadas. Los sensores son del tamaño de una tapa de taza de café y se incrustan en el asfalto. Los contadores inteligentes permiten a los usuarios pagar con sus teléfonos móviles.

Con la información de los sensores, la ciudad es capaz de cambiar el precio de su aparcamiento en función de la demanda, elevándolo para un evento especial o una hora particularmente ocupado, por ejemplo. Esta información también alerta a los agentes si el pago de parquímetros ha expirado y otras incidencias, lo que reduce el tiempo que las personas dedican a conducir en círculos buscando una plaza libre.

Los conductores también pueden acceder a la información recogida por los sensores a través de una aplicación gratuita llamada Parker. Los conductores reciben alertas sobre dónde sí y dónde no es probable encontrar una plaza de aparcamiento.

traffic-jam-688566_1920

Regular las luces de los semáforos


En muchas grandes ciudades, el tráfico está regulado por las señales de tráfico, especialmente los semáforos. Sólo cuando se produce algún incidente es cuando los guardias municipales suelen ponerse manos a la obra para regularlo de manera manual. Sin embargo, la tecnología también puede servir para que, de manera automática, se varíe la frecuencia de los semáforos en función de cada necesidad específica.

Así, por ejemplo, en Hamburgo (Alemania), el ayuntamiento está, con Cisco y otras empresas, instalando sensores y cámaras en las principales carreteras de la zona del puerto que informan sobre el flujo de tráfico.

Esta información se procesa a través de un sistema de gestión integrado que la analiza en tiempo real y vuelve a informar a los conductores sobre el estado del tráfico a través de las señales luminosas.

También se ha implementado una aplicación que informa a los conductores de las plazas de parking disponibles. Las autoridades estiman que el sistema puede prevenir los atascos y reducir incidentes potenciales en un 30%.

La tecnología está, pues, al alcance de nuestra mano. Su utilización en todos los casos no depende de nosotros, pero, en los que sí, quizá no estaría de más empezar a probarla y comprobar si estamos yendo por el buen camino.

Etiquetas: