Hoy se habla mucho de robótica. La robótica lleva muchas décadas con nosotros, pero ha estado reservada clásicamente para entornos industriales. No obstante, la cafetera que te saca un café o el cajero automático que reparte billetes son robots igualmente. No tienen cara y ojos, ni brazos ni piernas, pero son robots sin duda.
Los gigantes de la tecnología, con META a la cabeza, nos hablan ya de robots asistentes que se comercializarán para ayudarnos en las tareas del hogar. En el último Mobile World Congress de Barcelona pudimos ver robots de todo tipo: el que cocina, el que puede hacer una clase de fitness casero contigo y el que te saca la basura.
Pero si hablamos de pioneros, si hablamos del tatarabuelo de los robots que hay y que están por venir, no podemos olvidar al gran ASIMO de Honda.
ASIMO, el robot más olvidado
Rendir homenaje a un robot parece algo extraño, pero lo cierto es que no podemos dejar de empatizar con este proyecto que durante años tuvo a Honda como uno de los pioneros en robótica. Antes de Testa, Meta o Figure, ASIMO fue el centro de todas las miradas con cada nueva versión que Honda presentaba.

La historia de ASIMO comenzó en 1986, cuando Honda puso en marcha una línea de investigación centrada en la locomoción bípeda. Es decir, querían ser capaces de hacer que un robot andase, subiera escaleras y, llegado el caso, corriera como un humano. Durante décadas, Honda fue puliendo el proyecto y presentando versiones. Con cada nueva versión de ASIMO, veíamos prototipos experimentales para estudiar el equilibrio, la zancada, el control del cuerpo y el movimiento coordinado de piernas y torso.
Hubo unos primeros modelos, como los de la serie E, dedicados a investigar cómo reproducir la marcha humana, y después la serie P, que ya introdujo una forma humanoide más real. Pero hubo que esperar hasta el año 2000, cuando Honda presentó oficialmente ASIMO, cuyo nombre son las siglas de “Advanced Step in Innovative Mobility”. El robot medía unos 120 centímetros y pesaba alrededor de 43 kilos.

El fin de ASIMO y el relevo para otros
Hoy en día es curioso ver los vídeos de las presentaciones de ASIMO. Uno de los vídeos más recordados es cuando sufrió una aparatosa caída subiendo escaleras y cómo el equipo de Honda tapaba al robot con un biombo. En esa época, el robot no era capaz de levantarse e intentarlo de nuevo, como sí hace cualquier pequeño prototipo de hoy en día.
ASIMO estuvo presente en muchas ferias y congresos como la estrella de Honda. No obstante, llegó un momento en el que el proyecto dejó de ser rentable, en gran parte debido a una falta de aplicación real. Tras 20 años de vida y 30 años de investigación desde el arranque del proyecto, Honda ha dado por finalizado el proyecto ASIMO.

Un dato curioso compartido por Honda reveló que ASIMO había dado más de 33 millones de pasos y recorrido unos 7.907 km. No hay duda de que pasará a la historia como uno de los pioneros y antepasados de los robots humanoides que los gigantes de la tecnología preparan para nosotros y nuestros hogares.
Quién sabe, quizá en algún tipo de homenaje, alguno de estos robots que lleguen a nuestros hogares llegue a llamarse ASIMO.











