Halloween ya asoma por el horizonte y es un momento del año perfecto para desempolvar películas de terror. Dentro de este género, que todos los meses cuenta con varios estrenos en cine, hay películas que han marcado más que otras. De hecho, hay un subgénero muy valorado por los amantes del cine de terror, como son las películas de posesiones.
Son películas que pueden resultar escalofriantes porque juegan con miedos y poderes ocultos que escapan a nuestra comprensión. Artísticamente, es un cine que se presta a jugar con lo fantástico y puede mostrar escenas y efectos especiales que resultan impresionantes. Y es por eso que tiene legiones de fans. Hoy vamos a ver cinco de las mejores pelis dedicadas a posesiones que tienes que ver sí o sí.
El exorcista (1973)
Para muchos, no solo la mejor película de posesiones de la historia, sino la mejor obra de terror de todos los tiempos. El Exorcista cuenta la historia de Regan, una niña interpretada por Linda Blair que empieza a sufrir cambios aterradores y para la que los médicos no encuentran una explicación.
Su madre acaba recurriendo a dos sacerdotes, iniciando una batalla que también pone a prueba la fe de quienes intentan ayudarla. Basada en la novela de William Peter Blatty, combina el horror físico con la angustia de una familia que pierde el control de su propia casa. No hay CGI ni IA. Son efectos especiales artesanales y muy ingeniosos que se mantienen frescos más de 50 años después.

Verónica (2017)
Barriendo para el terror patrio, metemos en la lista a Verónica. El director Paco Plaza sitúa esta historia en 1991 y sigue a una adolescente que, después de participar en una sesión de ouija con unas compañeras, empieza a percibir una presencia que amenaza a su familia.
Sandra Escacena interpreta a una protagonista que ya carga con buena parte del cuidado de sus hermanos pequeños, lo que añade una preocupación muy cotidiana a la amenaza sobrenatural. Inspirada libremente en el conocido expediente de Vallecas. Es imposible no pensar en Viaje al más allá de 1980, una cinta en la que el director Sebastián Darbó ya nos mostró los efectos de una posesión de manera realista. Si te gusta indagar en el cine patrio de posesiones, no te la pierdas tampoco.

Posesión infernal (1981)
La original, la primera, la de Bruce Campbell y, para muchos (me incluyo), la mejor. Unos colegas de finde rural en una cabaña solitaria. Sam Raimi convirtió esa premisa en una película donde las fuerzas demoníacas van tomando el control. Bruce Campbell interpreta a Ash, el personaje que acabaría siendo inseparable de la saga. Todo comienza cuando descubren un libro (el Necronomicón) y se leen unos pasajes del mismo, liberando una fuerza oculta y maligna que irá poseyendo poco a poco a todos los integrantes de la escapada.

El exorcismo de Emily Rose (2005)
¿Y si una película de posesiones también fuera un drama judicial? Scott Derrickson utiliza esa combinación para contar el caso de una joven que muere después de un exorcismo y el posterior juicio al sacerdote que participó en él. Jennifer Carpenter interpreta a Emily, mientras Laura Linney y Tom Wilkinson sostienen la parte legal de una historia que alterna los testimonios con los episodios que sufrió la protagonista. Es otro punto de vista en las pelis de posesiones y muy curiosa, enfrentando una vez más ciencia y religión.

Expediente Warren: The Conjuring (2013)
Una de las pelis de terror más impactantes de los últimos años también tiene la posesión como protagonista. La historia sigue a la familia Perron, que se muda a una granja de Rhode Island y empieza a experimentar fenómenos cada vez más amenazantes.
Para buscar ayuda, recurre a Ed y Lorraine Warren, interpretados por Patrick Wilson y Vera Farmiga. La película toma como punto de partida un caso atribuido a los investigadores, sin que eso convierta sus elementos sobrenaturales en hechos demostrados.











