Los usuarios de Windows estamos acostumbrados al buen rendimiento que ofrece siempre el sistema operativo. Sin embargo, en ocasiones podemos optimizar el rendimiento con unos pocos ajustes, como te vamos a explicar a continuación.
Windows es uno de los sistemas operativos más estables y que mejor rendimiento ofrecen. Sin embargo, en ocasiones podemos echar en falta algo más de potencia, más aún cuando las características del dispositivo pueden quedarse algo cortas. Lo mejor de todo es que no es necesario realizar ninguna inversión para conseguirlo, sino que con estos ajustes que te vamos a detallar a continuación podrás conseguirlo sin problemas.

Las aplicaciones de chats
Herramientas de trabajo colaborativo, como Microsoft Teams, pueden ser muy útiles en entornos profesionales. Sin embargo, cuando el ordenador es de uso personal y no solemos hacer uso de este tipo de aplicaciones en nuestro tiempo libre, no tiene mucho sentido mantenerlas siempre activas en segundo plano. Aunque no es habitual desinstalarlas, la realidad es que pueden ayudar a mejorar el rendimiento del ordenador, especialmente cuando no dispone de mucha memoria RAM.
Desinstalarlas es muy sencillo y se puede hacer en pocos minutos. A partir de ese momento, vas a disfrutar de un rendimiento más optimizado, ya que el sistema podrá dedicar más recursos a las aplicaciones que utilizas con más frecuencia.
Los lanzadores de juegos
Pasamos a los lanzadores de juegos. Conviene tener en cuenta que es un tipo de aplicación que no está presente en todos los ordenadores, sino que dependerá del fabricante y de la configuración que tengamos. En cualquier caso, no está de más revisarlos para evitar problemas innecesarios con el rendimiento de nuestro equipo.
En el caso de que seas gamer y suelas utilizar los juegos que ofrecen este tipo de lanzadores, no podrás prescindir de ellos para mejorar el rendimiento del equipo. Sin embargo, en cualquier otra situación, te recomendamos desactivarlos o desinstalarlos para mejorar la rapidez con la que se abren las aplicaciones. Los lanzadores de juegos pueden afectar al rendimiento del sistema, especialmente si no los utilizas en tu día a día.
¿Usas el almacenamiento en la nube?
Windows, al igual que el resto de sistemas operativos, trae de serie una serie de servicios de almacenamiento en la nube que nos permiten acceder a nuestros datos en cualquier momento. Sin embargo, la situación empeora cuando no utilizamos este almacenamiento, pero los servicios siguen activos consumiendo recursos en nuestro ordenador. Es entonces cuando el ancho de banda de nuestra conexión a Internet y el rendimiento del propio equipo pueden verse afectados.
Si revisas las aplicaciones que tienes instaladas, seguramente te encuentres con Box, Dropbox o incluso iCloud para Windows. En estos casos, te recomendamos eliminar aquellas que ya no utilices. Puede que hayan sido útiles en algún momento, pero ya no lo sean. Para evitar este tipo de situaciones, lo mejor que puedes hacer es desinstalarlas y, de este modo, asegurarte el mejor rendimiento posible.











