Los errores que publican las tiendas en sus catálogos online no siempre nos legitiman para llevarnos un producto varios cientos de euros más barato de lo que debería costar en un principio. Te contamos las diferentes situaciones con las que nos podemos encontrar y cuál es el resultado final en cada una de ellas.
Seguro que en más de una ocasión te ha ocurrido: has ido a comprar algún producto a tu tienda preferida y te has encontrado con un precio sensiblemente inferior al que debería tener. En este tipo de casos, cuando estamos seguros de que se trata de un error de precio bastante evidente, es habitual que nos preguntemos si podemos comprar el producto por ese importe o si, por el contrario, la empresa puede negarse a respetarlo.
En contra de lo que solemos pensar, no existe una regla que obligue a respetar cualquier precio erróneo publicado por una tienda. La normativa establece que el precio anunciado debe respetarse, pero contempla una excepción cuando se acredita que existe un error evidente o que el consumidor ha actuado de mala fe. Por eso, es necesario analizar las circunstancias concretas de cada caso para determinar si el establecimiento debe vender el producto por ese importe o puede cancelar la operación. A continuación te contamos todo lo que tienes que saber al respecto. Pero, insistimos, todo dependerá de cada situación en particular.

La oferta puede ser exigible, pero no en todos los casos
El artículo 61 del Real Decreto Legislativo 1/2007, por el que se aprueba la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios, contempla que cualquier oferta, promoción o publicidad puede ser exigida por el consumidor cuando se cumplen todas las condiciones. Es decir, en el caso de que nos encontremos en un periodo promocional, la empresa no puede negarse a vendernos un producto al precio de promoción que tiene en el catálogo o que ha anunciado en la tienda.
Sin embargo, en este contexto estamos haciendo referencia a aquellas promociones que suelen ser habituales en la mayoría de las tiendas. Es decir, hablamos de porcentajes que se sitúan entre el 10 y el 40 %, dependiendo del sector y de la marca en cuestión. Pero ¿qué ocurriría si nos encontramos con una oferta superior al 70 o al 80 %? ¿Se debe respetar el precio?
Un error de precio no siempre te va a permitir llevarte el producto
Como ya hemos mencionado, lo más importante es analizar cada caso de forma personalizada. Sin embargo, siempre tenemos que partir de la base de que un error de precio no siempre nos va a permitir llevarnos el producto a casa. Más aún cuando estamos hablando de un producto de 1.000 euros que, de repente, podemos encontrar por 100 o 150 euros. En este caso, salvo que se trate de una situación de extrema liquidación, no suele ser un precio muy habitual, por lo que lo normal es que se trate de un error y que el comercio se niegue a vender el producto.
Por lo tanto, y teniendo en cuenta todo lo que hemos mencionado hasta el momento, lo más importante es que intentemos utilizar el sentido común y llegar a un acuerdo con el comercio. Debemos entender que es posible que la tienda en cuestión se haya equivocado y está en su derecho de no vender el producto a un precio por el que incurriría en pérdidas.










