Los patinetes eléctricos forman ya parte del paisaje urbano. Queridos por muchos y odiados por otros, lo innegable es que es una forma económica y sostenible de moverse por la ciudad. Pero lo que no podemos negar es que hablamos de un “gadget gigante con ruedas”, es decir, que requiere todo el mantenimiento de un vehículo al uso y de un dispositivo electrónico.
Se calcula que solo en España puede haber unos 5 millones de patinetes eléctricos, siendo el segundo país de Europa con mayor aceptación tras Polonia. Además, desde este año los patinetes deben cumplir con el correspondiente registro en la DGT y contar con un seguro obligatorio, lo cual ha frenado bastante sus ventas. Pero ahora más que nunca, el mantenimiento de un patinete eléctrico es fundamental ¿Qué se debe tener en cuenta?
Mantener el patinete eléctrico en buen estado.
En un patinete eléctrico se mezcla el cuidado de un vehículo de dos ruedas con el de un dispositivo como pueda ser un smartphone. La idea es no solo mantenerlo “limpio”, sino que su vida útil se estire lo más posible.
Mantenimiento habitual
Aquí no importa la marca ni el modelo del patinete; son aspectos clave que no podremos pasar por alto. Tampoco son cuestiones que requieran conocimientos técnicos avanzados o nociones de mecánica. Los patinetes de las principales marcas integran consejos en el manual, que en general son similares para todos.
- Antes de cada salida: chequeo rápido de frenos, neumáticos, luces y estructura.
- Una vez a la semana: comprobar presión de neumáticos + limpieza básica + apretar tornillos visibles.
- Una vez al mes: revisar la batería.
- Cada 3 meses: comprobar frenos, suspensión, cableado y luces.
- Cada 6-12 meses: revisión completa en un taller especializado.

Mantener la batería en buen estado.
La batería es un elemento clave y muy sensible de todos los patinetes eléctricos. Mantenerla en buen estado es una cuestión de usabilidad, pero también de seguridad. Lo ideal es cargarla entre el 20% y el 80% siempre que sea posible, para evitar bajarla al 0% o dejarla al 100% mucho tiempo.
Por otra parte, es fundamental usar solo el cargador original, pero no cargar al instante nada más dejar de usarlo, para dejar que se enfríe un poco antes. En este sentido, debemos evitar siempre temperaturas extremas, es decir, ni debajo de 0° ni por encima de 40°.
Neumáticos al día
Los neumáticos, como en cualquier vehículo, son el punto de referencia en nuestros desplazamientos. Es “obligatorio” que revisemos, por nuestra seguridad, la presión. Lo normal es que tengan que estar entre 2,5-3,5 bar, pero para asegurarnos tendremos que mirar el manual del fabricante. Hay que estar muy atentos a cortes, grietas, desgaste del dibujo y objetos que se hayan podido clavar. Llegado el momento, no debemos dudar en cambiarlos cuando estén muy gastados.

La efectividad de los frenos
Comprobar el buen estado de los frenos también es una tarea sencilla. Basta con estar atentos a que respondan siempre bien y no hagan ruidos extraños. Las pastillas de freno pueden desgastarse más o menos dependiendo del uso, pero cambiarlas siempre que estén finas. El mecanismo de freno puede ser mecánico o electrónico; por tanto, habrá que ajustar o lubricar dependiendo del sistema.
Limpieza y seguridad
En este apartado, recordaremos la importancia que tiene la limpieza dentro del mantenimiento. Es importante quitar la suciedad de ruedas, motor, cubierta y manillar después de lluvia o polvo. También lubricar las bisagras y chequear todos los tornillos visibles para apretar los que estén más flojos.
Como parte de un mantenimiento integral, no podemos dar menos importancia a las actualizaciones de software/firmware, ya que si se conecta por app, podría contar con actualizaciones clave para mejorar el rendimiento y la seguridad. Recuerda que tampoco es recomendable hacer modificaciones para aumentar la velocidad, ya que es ilegal y podría anular la garantía.











