Hay eventos astronómicos que son más o menos difíciles de ver. A nadie le extraña, por ejemplo, ver una conjunción de la Luna y Venus, o poder ver una lluvia de estrellas como las Perseidas, que tienen lugar todos los veranos. Pero cuando hablamos de un eclipse total de Sol, hablamos de palabras mayores y de algo bastante más raro.
Los eclipses solares tienen algo que sigue siendo difícil de explicar incluso cuando sabemos perfectamente cómo funcionan. Durante unos minutos, la Luna se coloca entre la Tierra y el Sol y tapa total o parcialmente su luz.
Nuevo eclipse total de Sol en España
En España ya hemos vivido fenómenos parecidos. El eclipse anular de 2005 fue muy recordado porque permitió ver el llamado anillo de fuego desde varias zonas del país. Pero si hablamos de un acontecimiento de esos que se recuerdan, será el del 12 de agosto de 2026, cuando tengamos un eclipse total, que cruzará la península de oeste a este.
El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 comenzará a las 17:34, hora peninsular, en el mar de Bering y terminará a las 21:58 sobre el océano Atlántico. En total, el fenómeno durará algo menos de cuatro horas y media.
La franja de totalidad llegará a España después de atravesar el Ártico, Groenlandia, el extremo oeste de Islandia y el Atlántico. A partir de ahí cruzará la península de oeste a este y afectará a muchas capitales de provincia, desde A Coruña hasta Palma.

Ciudades privilegiadas para ver el eclipse
Entre las ciudades situadas dentro o muy cerca de la franja estarán Lugo, Oviedo, León, Zamora, Valladolid, Palencia, Segovia, Burgos, Soria, Santander, Bilbao, Vitoria-Gasteiz, Logroño, Guadalajara, Cuenca, Zaragoza, Teruel, Lleida, Tarragona, València y Castelló de la Plana.
El máximo global del eclipse ocurrirá cerca de Islandia, a las 19:46, hora peninsular, y la totalidad podrá durar allí hasta 2 minutos y 18 segundos. En España, el momento exacto y la duración dependerán mucho de la localidad desde la que lo observemos.
Cómo ver el eclipse de manera segura
Mirar un eclipse solar no es como mirar la Luna llena en una noche despejada. La primera regla que no admite discusión es la de no mirar al Sol directamente, ni siquiera cuando está parcialmente eclipsado. Que parezca menos brillante no significa que deje de ser peligroso. La radiación solar puede dañar la retina sin provocar dolor, y ese daño puede ser permanente.

Lo que no sirve
Podemos mirar durante unos segundos, creer que no ha pasado nada y descubrir después que hemos sufrido una lesión. Por eso no sirven las gafas de sol normales, los cristales ahumados, las radiografías, los CDs, las películas antiguas, los disquetes ni cualquier otro invento casero.
Tampoco hay que mirar el eclipse usando prismáticos, telescopios, cámaras o el móvil sin un filtro solar específico colocado delante de la óptica. El problema es que estos aparatos concentran la luz y pueden multiplicar el peligro en cuestión de segundos.
Usar filtros y gafas adecuadas
La forma más sencilla de observar el eclipse directamente es con gafas homologadas para eclipses solares. Son muy distintas de unas gafas de sol normales. Sus lentes parecen una película oscura y están diseñadas para bloquear una parte enorme de la radiación visible, infrarroja y ultravioleta que emite el Sol.

Truco útil y barato: proyectar la imagen
Si queremos observar el eclipse sin mirar nunca hacia el Sol, la opción más segura es proyectar su imagen sobre una superficie. Es un método sencillo, barato y recomendable si hay niños o varias personas mirando al mismo tiempo.
Solo necesitamos dos cartulinas opacas. A una le hacemos un agujero pequeño y la colocamos de espaldas al sol. La luz que pasa por ese agujero se proyectará sobre la otra cartulina, situada a cierta distancia y en paralelo. Ahí veremos la forma del Sol y cómo la Luna va cubriéndolo poco a poco.
El tamaño del agujero importa. Si es muy pequeño, la imagen se verá algo más nítida, pero tendrá menos luz. Si es demasiado grande, será más luminosa, aunque también más borrosa. Lo mejor es hacer varias pruebas antes del día del eclipse hasta encontrar un resultado que se vea bien.
Elige bien el lugar
El eclipse del 12 de agosto llegará al final de la tarde, así que la posición del Sol será baja en muchas zonas de España. Por eso no basta con estar dentro de la franja de totalidad. También necesitamos un lugar con el horizonte despejado hacia la zona donde se encuentre el Sol.
Conviene evitar calles estrechas, edificios altos, montañas cercanas, árboles grandes o cualquier obstáculo que pueda taparnos la vista justo en el momento importante. Una playa, un mirador, una explanada elevada o una zona de campo pueden ser mejores opciones, siempre que permitan ver bien el cielo.
También hay que tener en cuenta el tiempo. Las nubes pueden echar por tierra la observación incluso desde una localidad perfecta dentro de la franja de totalidad. Tener un plan alternativo para desplazarnos a otra zona cercana puede ser una buena idea, sobre todo si el pronóstico se complica.











