Si pensabas que lo peor que podía pasarte en Tinder era que nadie te diera match… piénsalo otra vez. Lo realmente doloroso es que la aplicación decida suspender tu cuenta. Y no, no es un castigo aleatorio como cuando Netflix te recomienda series que no te interesan una y otra vez. No, normalmente hay un motivo detrás y seguramente sea culpa tuya.
Aunque hay muchas, las razones más comunes por las que Tinder puede banearte y decirte: “gracias por participar, pero no hasta nunca” son 5.
Ser grosero o demasiado intenso
Tinder es para ligar, no para hacer enemigos. Si tus mensajes incluyen insultos, acoso o comentarios fuera de lugar, lo más probable es que la otra persona te reporte. Y aquí no hay medias tintas, ya que la plataforma suele ponerse del lado de quien se queja. Así que, si quieres durar, mejor ser respetuoso.
Hacerse pasar por alguien que no eres
Todos queremos vernos un poquito mejor en las fotos, eso está permitido. Pero una cosa es retocar tus imágenes, y otra muy diferente es robar fotos de Instagram ajenas o inventarte una identidad entera como si fueras espía internacional. Eso Tinder lo detecta rápido, y cuando lo hace, la puerta de salida es directa.
Compartir fotos o textos demasiado subidos de tono
Sí, es una app de citas. Pero no, no es un sitio para enviar fotos subidas de tono sin que te los pidan. Publicar contenido explícito en tu perfil o mandar imágenes que nadie solicitó es la receta perfecta para el baneo exprés. Y créeme, la frase “me hackearon la cuenta” no suele funcionar de excusa ya que Tinder lo sabe todo.
Usar Tinder como si fuera LinkedIn o un marketplace
Hay quienes creen que Tinder sirve para todo: vender perfumes, promocionar clases de yoga o invitar a esquemas piramidales. Pero ya te decimos que Tinder lo abe y no lo permite, así que si intentas usar la app como si fuera Wallapop, como escaparate de negocios, tu cuenta dura menos que un match sin respuesta.

Ignorar las advertencias y repetir errores
Tinder a veces es paciente y no es demasiado duro si subes una foto fuera de tono o te saltas una regla menor. Muchas veces, puede que solo te avise, pero si ignoras estas advertencias, los responsables de la app de citas se van a poner serios y te pueden banear de la app.
Entonces tendrás que buscarte otras alternativas aprecias como Bumble o Badoo.
Otras razones que también te pueden costar la cuenta
Además de todo lo anterior, hay otros motivos que te pueden mandar fuera de la app y obligarte a recurrir al mundo real a la hora de buscar pareja.
Por ejemplo, crear varias cuentas en un mismo móvil, falsear tu edad, manipular tu ubicación con apps externas o incluso aparecer vinculado a fraudes en otros plataformas que no tienen nada que ver en Tinder pueden provocar tu expulsión de la app.
No son tan comunes, pero están ahí. Y si te toca, Tinder no se lo piensa dos veces.











