Para muchos la llegada del invierno supone la época de recogerse en casa y ver que fuera en la calle solo hace frío. Si tienes que salir, mejor que sea para hacer algo rápido y abrigado, ya que hasta dentro de otros tres o cuatro meses las temperaturas serán una continua bajada. Los que se quedan en casa tienen claro que poner la calefacción es más una necesidad que un lujo en según qué situaciones, pero antes de hacerlo te recomendamos que eches un vistazo a tus radiadores.
Estos elementos están muy presentes en tu casa, a la vista de todos durante los 365 días que tiene el año, por lo que es más que probable que los hayas dejado sin usar durante al menos ocho meses. Eso es mucho tiempo y si te quieres asegurar de que te van a funcionar, lo mejor que puedes hacer es purgarlos antes de activar todo el sistema de calefacción (a menos que esta sea central en tu edificio y todos dependan del mismo generador).
Para qué sirve purgar los radiadores
Puede que no hayas echado mucha cuenta de los radiadores que hay instalados por tu casa más allá de que existen y de que cuando se acerca el invierno son la principal fuente de calor que hay para calentar la casa. De hecho, para la gran mayoría de las personas no hay mucho misterio para ponerlos a funcionar más allá de colocar el termostato en la temperatura que quieras y esperar a que todo funcione como esperas.

Sin embargo, toda persona tiene una tarea que hacer en lo que a mantenimiento se refiere de estos objetos, de todos los que hay en la casa, y eso es la purga. No, no estamos hablando de la famosa película que vió la luz por primera vez en 2013, sino de un proceso que te ayudará a que estos aparatos sean aún más eficientes. Como sabrás, los radiadores están conectados a un circuito de agua que puede sufrir la entrada de aire a lo largo de los días que no se estén usando. Eso es precisamente el problema que hace que los radiadores hagan ruidos extraños o que incluso su capacidad para irradiar calor sea menor, por lo que se necesita con urgencia hacer todos los pasos necesarios para expulsarlo.
Cómo se purga un radiador
Ahora que entiendes la importancia que tiene el purgado de los radiadores de tu casa, no te quedará más remedio que usar todo lo que esté en tu mano para realizar este proceso que te llevará apenas unos minutos por radiador. De hecho, el procedimiento es muy sencillo y no necesitarás herramientas específicas para realizar estos pasos, ni tampoco pienses que los radiadores más nuevos tienen formas de purgarse diferentes a las de los más antiguos. Vamos a echar un vistazo:
- Apaga la calefacción de tu casa o espera a las horas en las que esté apagada
- Localiza los radiadores de tu casa
- Encuentra la válvula del radiador, normalmente colocada en uno de los laterales del aparato
- Coloca un recipiente justo debajo de la válvula y un paño para evitar que el agua salte a la pared o parqué
- Con una llave de válvula o incluso una moneda de céntimo, gira la válvula hasta que escuches un silbido
- Si es el caso, espera hasta que el radiador solo expulse agua de manera constante.
- gira la válvula en sentido de las agujas del reloj para cerrarlo
- Repite este proceso con todos los radiadores
Si tu casa tiene dos plantas, empieza primero por la planta baja y luego la alta, aunque este no es el único consejo que te podemos dar. De hecho, es importante que hagas una limpieza de los radiadores también por el interior siempre que sea posible para evitar la aglomeración de polvo y pelusas que se acumulan con el tiempo y que también afectan a que el flujo de aire caliente se distribuya correctamente y de manera eficiente por toda la habitación.











