YouTube es la plataforma de vídeo más popular del mundo. Necesitaríamos varias vidas para ver todo su contenido, que es de acceso público y gratuito. Y eso es lo mejor de todo, ya que, aunque con el tiempo nos “colaron” los anuncios que tanto nos molestan, seguimos pudiendo entrar sin pagar suscripciones ni nada parecido.
Para aquellos que quieren funciones extra y no esperar a que termine la cuenta atrás de los anuncios, existe la versión Premium de YouTube, pero la realidad es que la gran mayoría sigue accediendo sin pagar. Lo curioso es que con YouTube, su web y su app debería ser suficiente, pero hay proyectos que nacen como una alternativa a la vía oficial. Es ahí donde entra en juego NewPipe, un proyecto de código abierto que lleva años siendo una alternativa a YouTube.
¿Cómo es NewPipe?
Hay muchos proyectos que nacen como alternativas a los clientes oficiales de las aplicaciones. Quizá uno de los más famosos es WhatsApp Plus, esa alternativa que promete desbloquear funciones extra no presentes en la versión oficial y que ha perdido fuerza en los últimos años. En el caso de NewPipe, hablamos de un proyecto de software libre que nació en 2015. La idea era crear una alternativa más libre a la app oficial de YouTube para Android.

En esos tiempos se estilaban mucho las versiones “lite” de las aplicaciones. Pensadas para dispositivos con pocos recursos y con el fin de que pudieran mover mejor ciertas plataformas. NewPipe ofrece los vídeos en abierto que ya están presentes en YouTube, pero haciendo hincapié en una mayor privacidad y con una app que consume menos recursos a todos los niveles. También está plagada de opciones.
Desde el principio se publicó como código abierto y se distribuyó sobre todo a través de repositorios alternativos como F-Droid, en lugar de Google Play, precisamente para evitar dependencias de los servicios de Google.
NewPipe hoy
Han pasado 11 años desde entonces y NewPipe sigue en pie. Sigue siendo esa app ligera de siempre y sirve como cliente alternativo de YouTube que no utiliza la API oficial de Google, sino que “extrae” el contenido público directamente. Parte de las funciones más valoradas de la plataforma es que no tiene anuncios, permite descargar los vídeos y cuenta con reproducción en segundo plano.

La plataforma sigue en pie, pero no ha estado exenta de problemas. En ocasiones se cae y no está disponible, además de que no tiene una interfaz tan trabajada ni ofrece maneras de crear o subir contenido Es simplemente un espejo donde se pueden ver los vídeos que YouTube ya ofrece en su web. Esto hace que no sea ilegal en sí misma, porque es una aplicación de código abierto a la que el usuario simplemente está accediendo a contenido público, algo que no está prohibido.
YouTube no piensa lo mismo porque cuentan con sus propias políticas y términos de servicio. A su juicio, acceder al contenido sin usar su aplicación ni su API oficial no es lo correcto. El riesgo para el usuario es casi nulo, salvo si descarga la app de un sitio malicioso y no de la web oficial de NewPipe. Mientras tanto, YouTube suele intentar bloquear su acceso.











