formato minidisc

El fracaso del MiniDisc: el formato del futuro que nunca llegó a serlo

Molaba, pero fue un fracaso

El mundo de la tecnología es un entramado completo de ideas, aciertos, desaciertos e intentos por cambiar lo establecido. Desde siempre, la tecnología se ha puesto en nuestras manos para mejorar nuestras vidas, pero en ocasiones, un buen invento no es sinónimo de éxito.

Hay ocasiones en que un producto llega demasiado pronto al mercado. Es decir, es una idea demasiado adelantada a su tiempo y el mercado no está preparado para recibirla. Ha pasado muchas veces y volverá a pasar. Otras veces llega como un buen producto, pero en un mercado saturado en el que no tiene hueco. Un poco de todo le pasó al formato MiniDisc, genial en su concepción, pero un fracaso en su ejecución.

La llegada del MiniDisc en la era del CD

Hablar de comienzos de los años 90 no es tarea sencilla, sobre todo cuando has dejado atrás los convulsos años 80. Fue una era en la que mucha de la tecnología que hoy tenemos se iba estableciendo, y donde el CD ya había demostrado que el sonido digital era el futuro. No obstante, seguía conviviendo con las cintas de casete, mientras el vinilo perdía fuerza (solo por unos años).

Sony's MiniDisc

En esa época en la que casete y CD convivieron, Sony tenía claro que había que renovar el formato. Y por ese motivo lanzó el MiniDisc en 1992. Se trataba de un pequeño disco protegido por una carcasa de plástico que prometía unir lo mejor de los dos mundos. Tenía calidad digital, era resistente, ocupaba menos espacio que un CD y, como una cinta, se podía grabar y borrar muchas veces.

El MiniDisc utilizaba un disco magneto-óptico de 64 milímetros. Dentro de la carcasa había una superficie que podía leerse con láser y modificarse mediante un sistema magnético. No hacía falta tocar el disco, por lo que era mucho menos vulnerable a huellas, polvo o arañazos que un CD convencional.

Además, Sony desarrolló ATRAC, un sistema de compresión de audio que reducía el tamaño de las canciones para que cupieran más datos en un soporte pequeño. Los MiniDisc más comunes podían almacenar entre 60 y 80 minutos de música. Era menos que un CD, pero suficiente para un álbum largo o una recopilación cuidadosamente preparada.

Sony MiniDisc Commercial 1994Sony MiniDisc Commercial 1994

Las posibilidades del MiniDisc

El MiniDisc no era solo para escuchar canciones. Permitía grabar desde un micrófono, una radio, un equipo de música o un CD. Se podían dividir pistas, unir grabaciones, borrar una canción concreta, poner títulos y cambiar el orden de los temas.

No había que rebobinar y tampoco había que escuchar minutos de silencio para encontrar algo. Sony quería que fuera la puntilla definitiva a la era del casete. También incorporaba memoria antichoque, de modo que el reproductor podía recibir movimientos sin que la música saltara. Para un formato portátil de 1992, era una mejora enorme.

Where Are All The MiniDiscs? - Digital Sources, Streamers, and DACs - StereoNET

¿Cómo recibió el mercado al MiniDisc?

Como era de esperar, Sony lo presentó como el sustituto de la cinta, pero el CD ya dominaba las tiendas, planteándose como ese sustituto. La gente estaba comprando sus discos favoritos de nuevo, esta vez en formato digital, y los reproductores de CD estaban en casas, coches y equipos de música.

El MiniDisc ofrecía ventajas, pero obligaba a comprar un aparato nuevo, discos vírgenes y, muchas veces, grabar manualmente la música que ya se tenía en CD. Además, los primeros modelos eran muy caros. En Estados Unidos, un reproductor costaba alrededor de 549 dólares y un grabador podía alcanzar los 750.

La segunda gran dificultad fue que Sony controlaba demasiado el formato. El MiniDisc usaba tecnología propia, discos específicos y sistemas de protección contra copias. Eso hizo que otras empresas no lo adoptaran con la misma fuerza y que el usuario sintiera que entraba en un ecosistema cerrado.

Adiós al MiniDisc

La puntilla al MiniDisc fue la llegada de los CD grabables. Un CD-R era barato, permitía grabar mucha más música y podía reproducirse en la mayoría de equipos de la época. Sony intentó actualizar el MiniDisc con NetMD, que permitía transferir música desde el ordenador, y más tarde con Hi-MD, una versión con más capacidad y opciones de grabación de mayor calidad.

El MiniDisc perdió contra el CD grabable, el MP3 y el iPod. Llegó en mal momento y no fue recibido como merecía. No obstante, no fue un fracaso absoluto, ya que en Japón se convirtió en un formato popular durante años y mantuvo una comunidad fiel.

El MiniDisc hoy en día

Si hablamos del MiniDisc hoy, lo tenemos que hacer en un ámbito puramente del coleccionismo. Los fans del formato buscan sobre todo grabadores portátiles de Sony, Sharp y Panasonic, modelos de sobremesa, unidades Hi-MD y ediciones japonesas. El valor depende del estado, los accesorios originales, la batería, el mando, la base de carga y, por supuesto, de que el mecanismo funcione correctamente.

Imagen promocional del disco Dangerous de Michael Jackson en formato MiniDisc

También hay interés por álbumes comerciales editados en MiniDisc. Fueron muchos menos que los publicados en CD, por lo que algunas ediciones raras se han convertido en piezas difíciles de encontrar.

Total
0
Shares
Anterior
ThinkPad para viajar: resistencia, batería y seguridad en la mochila
portatil lenovo

ThinkPad para viajar: resistencia, batería y seguridad en la mochila

Viaje cómodo y seguro con un ThinkPad

Siguiente
Gemini ya permite quitar la marca de agua de las imágenes, pero el rastro de IA sigue presente

Gemini ya permite quitar la marca de agua de las imágenes, pero el rastro de IA sigue presente

Sigue habiendo rastro

Te puede interesar