¿Cómo es posible? Jugar en el navegador a juegos que antes necesitaban instalación y un PC potente

Antes era impensable

Jugar a un juego en el ordenador ha requerido siempre una instalación. Y no solo eso, también ha necesitado que el equipo cuente con elementos de hardware a la altura para poder ejecutarlo. No son pocas las veces que me quedé sin jugar a muchos títulos porque mi PC no daba la talla.

Pero los tiempos han cambiado. Ahora se juega en la nube, es decir, que un servicio externo pone los servidores y los PC y nos permite jugar en remoto vía conexión a Internet. Pero lo que no vimos venir es el hecho de poder jugar a títulos de todo tipo desde nuestro navegador, algo que últimamente estamos viendo mucho. ¿Cómo es posible?

Juegos desde el navegador

Los famosos minijuegos del navegador son míticos. Desde hace muchos años hay webs con cientos o miles de juegos en Java o Flash que son compatibles con los navegadores. No hay que instalar nada, solo darle al play y jugar. Pero siempre han sido juegos sencillos, sin demasiadas exigencias técnicas. Ahora estamos viendo juegazos que antes requerirían mucha potencia en un PC y que se pueden ejecutar y jugar desde Edge, Chrome, Opera y demás…

Juegos online
Captura de una de las web que ofrecen juegos para el navegador

Parece que el navegador haya eliminado de golpe todas aquellas exigencias, pero la realidad es que el hardware sigue trabajando y los archivos siguen siendo necesarios. Lo que cambia es cómo se ejecutan. Hay varias formas de llevar un juego al navegador. Algunas páginas utilizan emuladores, otras adaptan el motor original y ciertos servicios ejecutan el juego en un servidor remoto.

La tecnología detrás de los juegos en el navegador

Un navegador actúa casi como un sistema operativo independiente cuando entramos en él. De hecho, lo vemos con las famosas extensiones, que son miniprogramas que se instalan y se ejecutan en el propio navegador.

En este sentido y volviendo a los juegos, una tecnología importante es WebAssembly, un formato que permite ejecutar código compilado dentro del navegador con un rendimiento elevado. Gracias a herramientas de adaptación, programas escritos en lenguajes como C y C++ pueden trasladarse a este entorno sin tener que rehacerlos enteramente en JavaScript.

Para los gráficos también existen tecnologías como WebGL, que permiten aprovechar la aceleración gráfica del dispositivo. El navegador pone las herramientas, pero el procesador, la memoria y la GPU del ordenador siguen haciendo su parte.

WebGL - Wikipedia, la enciclopedia libre

No hay instalación

Aunque no aparezca un asistente de instalación, el navegador necesita recibir código y datos. Dependiendo de la implementación, descargará el emulador, el motor y los recursos del juego antes de empezar o conforme se necesiten. Por eso en muchos de estos juegos vemos una barra de carga que tarda más o menos dependiendo del título.

Los juegos antiguos suelen exigir menos recursos que las grandes producciones actuales, mientras que nuestros dispositivos son mucho más potentes. Esa diferencia permite dedicar parte de la capacidad disponible a la emulación o a las limitaciones del entorno web.

Cada vez más páginas con juegos

Los juegos de navegador están de moda, y es fácil encontrar muchos con juegos de consolas actuales y no solo de juegos de PC viejos o de arcades. No siempre hace falta reproducir una máquina antigua. Otra posibilidad es modificar y compilar el motor del juego para que funcione directamente con las tecnologías del navegador.

celebrar dia gamer

No obstante, que un juego funcione en una página no significa que su distribución cuente con permiso. El emulador y los archivos del juego son elementos distintos, y la antigüedad de un título no lo convierte automáticamente en contenido libre.

Total
0
Shares
Anterior
Por qué los remakes de videojuegos clásicos están triunfando
remake vs originales videojuegos

Por qué los remakes de videojuegos clásicos están triunfando

Tengo 40 años y reconozco que paso más tiempo navegando por las pantallas de

Te puede interesar