Durante mucho tiempo, los videojuegos han arrastrado la fama de ser una forma de ocio sin demasiado valor más allá del entretenimiento. Hay algunos quienes los acusan de violentos y de atrofiar el cerebro de los jóvenes. Sin embargo, esa percepción lleva años, por suerte, cambiando.
Y es que los juegos no solo inventan mundos de ficción asombrosos, no solo inventan tramas que nos den la libertad que no tenemos en la vida real. No, también existen títulos capaces de despertar el interés por la historia, la arqueología o, incluso, la política.
De hecho, muchos estudios invierten una enorme cantidad de tiempo en documentarse antes de desarrollar sus juegos con el fin de darte la oportunidad de pasear por una ciudad desaparecida, asistir a una de las batallas más famosas de la historia o gestionar las tierras de un monarca medieval.
Assassin’s Creed Origins

La saga Assassin’s Creed siempre ha destacado por recrear escenarios históricos con un enorme nivel de detalle, pero Origins dio un paso más. Ambientado en Egipto , el juego permite explorar lugares tan emblemáticos como Alejandría, Menfis, las pirámides de Guiza o el valle del Nilo con una fidelidad que sorprende desde los primeros minutos.
Ubisoft realizó un importante trabajo de documentación para reconstruir monumentos, templos, mercados y la vida cotidiana de aquella época.
Sin embargo, lo mejor del juego, es el llamado Modo Descubrimiento. En esta modalidad desaparecen los combates y el juego se transforma en una especie de museo interactivo que ha llegado a utilizarse en algunos centros educativos.
Kingdom Come: Deliverance

Cuando pensamos en juegos ambientados en la Edad Media es fácil imaginar caballeros luchando contra monstruos, hechizos o criaturas fantásticas. Kingdom Come: Deliverance apuesta precisamente por lo contrario. Aquí no hay magia ni elementos sobrenaturales, solo una reconstrucción muy realista de la Bohemia de principios del siglo XV.
El juego recrea con enorme precisión castillos, aldeas, bosques, iglesias y fortalezas basándose en documentos históricos. También cuida aspectos menos visibles, como la ropa, las armas o incluso la forma en la que se combatía con una espada, muy alejada de la acción frenética que suele verse en otros títulos.
Valiant Hearts: The Great War

No hace falta un despliegue gráfico espectacular para contar una buena historia. Valiant Hearts: The Great War lo demuestra con una propuesta mucho más íntima, centrada en las personas que vivieron la Primera Guerra Mundial.
Inspirado en cartas auténticas enviadas por soldados y apoyado en una importante labor de documentación, el juego sigue el destino de varios personajes cuyas vidas quedan marcadas por el conflicto. A través de ellos se conocen las trincheras, los hospitales de campaña, las dificultades de la población y el impacto emocional que dejó la guerra.
Es más, a lo largo del juego se desbloquean documentos históricos, fotografías, objetos reales y pequeñas explicaciones que ayudan a entender mejor el contexto de lo que ves en pantalla.
Crusader Kings III

Crusader Kings III es uno de los títulos más famosos de estrategia militar, que, al mismo tiempo es también una de las mejores formas de comprender cómo funcionaban realmente los reinos medievales.
Aquí las guerras son solo una parte del desafío. La verdadera clave está en gestionar matrimonios, herencias, alianzas, traiciones, conspiraciones y conflictos religiosos. En todo momento tienes que pensar como lo haría un gobernante de la época.
El título incluye cientos de personajes históricos, familias nobles y territorios perfectamente identificables, permitiendo descubrir cómo se construían los grandes reinos de Europa.











