Cuando vemos aplicaciones que no recordamos haber instalado, es normal alarmarse. Lo es porque eso es lo que suele hacer precisamente el malware. Se camufla como un juego o una aplicación inofensiva, y puede actuar en segundo plano e incluso instalar otras aplicaciones. Pero en el caso que nos ocupa, aunque pudiera parecerlo, no hay motivo para la alarma.
No son pocos los usuarios que han descubierto una aplicación que no recuerdan haber instalado, llamada Android Pulse. Aunque, como decimos, es normal que muchos se hayan preguntado si se trata de malware o una app espía, la realidad es que se trata de una herramienta desarrollada por Google que funciona en segundo plano y está relacionada con el rendimiento del teléfono.
¿Qué es Android Pulse y qué función cumple?
Google describe Android Pulse como una herramienta que ayuda a detectar un consumo anómalo de recursos críticos por parte del sistema Android y de las aplicaciones instaladas. Es decir, que vigila si alguna aplicación o proceso está utilizando demasiados recursos del móvil.
La app pondrá el foco sobre una app que consume más batería de la normal, un proceso que fuerza demasiado el procesador, una tarea que utiliza mucha memoria o un comportamiento extraño que afecta a la estabilidad del teléfono. Es un sistema de alerta que detecta patrones que podrían indicar que algo no está funcionando bien y permite que Google distribuya reglas para identificar esos problemas.

No es una aplicación normal
Hay que tener claro que, aunque Android Pulse aparece como una aplicación, no funciona como Gmail, Chrome o WhatsApp. No tiene una pantalla principal, no sirve para enviar mensajes, no incluye ajustes visibles. Esto es así porque todo su trabajo se realiza en segundo plano, de una manera similar a lo que Play Protect hace en post de la instalación de aplicaciones maliciosas.
Android Pulse se está convirtiendo en un componente oficial de Google, por lo que en muchos móviles no se puede desinstalar, precisamente porque forma parte de los servicios del sistema. También es importante señalar que forzar su detención o desactivarla no mejorará la batería ni acelerará el móvil. Lo normal es que ocurra lo contrario porque se impide que Android detecte procesos que están usando demasiados recursos.

Un mayor control sobre las aplicaciones
Hay que tener en cuenta que vivimos rodeados de aplicaciones. Un smartphone de un usuario que haga un uso medio de su terminal puede llegar a contar con decenas de apps entre las preinstaladas y las que ha descargado.
Y ya hemos visto en otras ocasiones cómo el malware se ha colado incluso en Google Play y se ha saltado algunos controles, que cada vez son más férreos. De hecho, a partir de ahora, incluso las aplicaciones de terceros descargadas fuera de Google Play deberán ir firmadas para poder ser instaladas y funcionar correctamente.
Por ese motivo, Android Pulse se perfila como una línea más en la defensa de todas esas apps maliciosas que lastran el rendimiento del dispositivo, porque también se ejecutan en segundo plano.











