Gobernar un país no es tarea fácil, no lo es la vida real, y tampoco en un videojuego. Pocas oportunidades vamos a tener en nuestra vida de comprobarlo, por lo que un buen título de simulación de país puede ser la solución para intentarlo.
Mucho antes de que existieran los móviles, los ordenadores ya permitían tomar decisiones sobre impuestos, guerras, alimentos y diplomacia. Se considera que el primer juego del género fue Hamurabi, un juego de texto creado en 1968. El jugador gobernaba una ciudad de la antigua Babilonia y debía decidir cuánto grano repartir entre la población, cuánta tierra comprar y cuánto sembrar.
Hubo que esperar hasta 1985, en plena Guerra Fría, para ver Balance of Power, un juego que permitía asumir el papel del presidente de Estados Unidos o del líder de la Unión Soviética. Después llegaron los Hearts of Iron, Democracy o Victoria.
Modern Age 3, gestión de un país desde el móvil
Modern Age 3 es un simulador de presidente de un país. Es decir, tienes poder de decisión en todos los ámbitos de la política nacional, como la economía, ejército, diplomacia, recursos, tecnología y expansión territorial.
El juego te coloca al frente de un país y te obliga a decidir qué tipo de líder quieres ser. Puedes intentar construir una potencia económica, formar un ejército enorme, crear alianzas diplomáticas o conquistar territorios hasta dominar el mapa.
Cada decisión afecta a otros sistemas. Si subes impuestos, puedes recaudar más, pero también perjudicar la economía. Si gastas demasiado en el ejército, quizá no tengas recursos para investigación, educación o infraestructuras. Si atacas a otro país, puedes ganar territorio, aunque también provocar sanciones, guerras y enemistades.
La economía es una parte central
Puedes contratar ministros, formar un gobierno, establecer impuestos, pedir préstamos y devolver deudas. También tendrás que producir y gestionar recursos como alimentos, oro, hierro, petróleo y uranio. El jugador puede construir minas, fábricas, plantas de energía, torres de perforación y otras instalaciones. La idea es crear una economía capaz de sostener al país sin depender por completo de otros Estados.

También puedes comerciar. Si necesitas petróleo, hierro o alimentos, puedes negociar con otros países para conseguir mejores precios. Si produces demasiado de un recurso, puedes venderlo y usar el dinero para financiar tu ejército o mejorar la infraestructura.
Forma un ejército y conquista territorios
La parte militar es la más directa y agresiva del juego. Y para muchos también es la más divertida. Puedes reclutar tropas, construir instalaciones militares, mejorar la seguridad interior y gestionar organismos como el Ministerio de Defensa, la policía, los servicios de seguridad y la Guardia Nacional.
Las guerras se desarrollan mediante batallas por turnos. Antes de atacar, debes tener en cuenta la fuerza de tus tropas, los recursos disponibles y la resistencia del rival. También puedes enviar espías, realizar sabotajes y lanzar operaciones contra países enemigos.
La diplomacia también está presente
No todo va a ser sacar los tanques. El juego permite firmar alianzas militares, acuerdos comerciales y pactos diplomáticos. También puedes construir embajadas, apoyar o condenar a otros Estados, imponer sanciones económicas y establecer bloqueos navales.
La ONU tiene un papel dentro del juego. Puedes participar en votaciones sobre prohibiciones de guerra, producción de armas, embargos y resoluciones relacionadas con invasiones.
El juego plantea tres grandes condiciones de victoria:
- La primera es militar: conquistar los 180 países del mapa.
- La segunda es religiosa: extender tu fe por todo el mundo.
- La tercera es ideológica: crear una sociedad perfecta en cada país.
Un simulador para jugar sin conexión
Algo muy positivo del juego es que Modern Age 3 puede jugarse sin Wi-Fi ni datos móviles, algo útil para partidas durante viajes o momentos sin cobertura. También está traducido al español y a muchos otros idiomas.
No es un simulador político completamente realista. Para eso hay simuladores más potentes que se pueden jugar en PC. No obstante, tiene el atractivo de las partidas rápidas y divertidas desde el móvil. Si quieres echar un vistazo a MA3 y probarlo, puedes hacerlo en este enlace.











