Enviar fotos por WhatsApp implica que, por defecto, la aplicación comprime de forma agresiva cualquier imagen para ahorrar datos y agilizar el envío, pero no tienes por qué limitarte a esto. Si sabes cómo, puedes mantener la calidad original de la fotografía.
Si ‘pasas’ de enfrentarte a una pérdida notable de nitidez, un color apagado y esa molesta textura borrosa al ampliar, existen dos métodos sencillos y directos dentro de la propia aplicación que permiten esquivar esa compresión que arruina la foto a compartir.
De esta forma conservarás la resolución (o casi toda), el detalle y la riqueza de tus capturas sin necesidad de recurrir a servicios en la nube externos ni a complejas webs de envío de fotos.

Marcar el botón HD antes del envío
Hace un tiempo, WhatsApp introdujo una función pensada precisamente para mitigar este problema. Se trata del icono HD que aparece en la pantalla de edición justo antes de mandar cualquier archivo multimedia.
El proceso no puede ser más simple. Abre el chat, selecciona la fotografía desde tu galería como haces habitualmente y fíjate en la barra superior. Verás un pequeño icono con las letras HD. Al pulsarlo, el sistema te dará a elegir entre la calidad estándar y la alta definición.
Al seleccionar la opción en alta definición, la aplicación reduce drásticamente el nivel de compresión. La imagen mantiene una resolución mucho mayor y los detalles finos permanecen intactos. Es la alternativa perfecta cuando quieres compartir recuerdos de un viaje, retratos grupales o cualquier instantánea donde la claridad de los rostros y los paisajes sea prioritaria.
No obstante, ten en cuenta que tampoco tendrán la resolución original y que, a pesar de ello, estas fotos ocuparán más espacio en la memoria de tu dispositivo y consumirán algo más de datos móviles al enviarse.
Enviar la imagen como documento adjunto
Como decimos, aunque la opción HD supone una mejora gigantesca respecto al formato estándar, sigue aplicando un ligero procesado y una compresión para agilizar el envío. Por eso, si lo que buscas es una fidelidad absoluta que, además de la calidad y la resolución, conserve los metadatos y no aplique ningún tipo de compresión, la clave está en cambiar la forma en que adjuntas el archivo.

En lugar de tocar el icono de la cámara o la galería, abre el menú del clip o el botón de añadir archivos y selecciona la opción Documento. A continuación, busca la fotografía en el almacenamiento interno de tu teléfono y envíala.
Al hacerlo de este modo, WhatsApp no reconoce el archivo como una imagen editable, sino como un documento genérico. La plataforma no aplicará ningún tipo de algoritmo de compresión y la mandará tal como fue capturada por la cámara de tu móvil.
El destinatario recibirá un archivo que podrá descargar y guardar en su propia galería con el 100% de la calidad original.










