Seguro que en más de una ocasión te has encontrado con la opción HDR al abrir la aplicación de cámara de tu teléfono. El denominado High Dynamic Range (es decir, Alto Rango Dinámico) y su función principal es equilibrar las luces y sombras de una imagen.
Para lograrlo, la cámara no hace solo una sola foto. Al pulsar el disparador, el móvil captura varias imágenes seguidas a diferentes niveles de exposición (unas más oscuras para rescatar los detalles de las zonas muy iluminadas y otras más claras para dar luz a las sombras). Acto seguido, el procesador las combina al instante en una única fotografía final donde todo se ve nítido y bien compensado.
Momentos para disparar en HDR con el móvil
Aunque pueda parecer la solución mágica para que todas tus fotos queden perfectas, abusar del HDR es un error común. Hay escenarios donde resulta imprescindible y otros en los que arruinará por completo la captura.
Cuándo sí activarlo
Si quieres aprovechar como es debido este modo de disparo, te aconsejamos probarlo en estas situaciones específicas.
- Paisajes y escenas de mucho contraste: Al fotografiar en exteriores con un cielo muy luminoso y zonas de sombra en el suelo, el modo tradicional dejará el cielo quemado (blanco) o el terreno totalmente negro. El HDR logra equilibrar ambos extremos.
- Retratos a contraluz: Si la fuente de luz principal queda a la espalda de la persona, la cara saldrá oscura. Al usar este procesado, el teléfono iluminará el rostro sin quemar el fondo.
- Días de sol intenso: La luz directa del sol genera sombras muy duras, pero esta función suaviza las diferencias tonales para mostrar un acabado mucho más natural y agradable a la vista.

Cuándo no usarlo
Ahora, por su funcionamiento de rebajar las zonas quemadas y sobreexponer las zonas oscuras, no es recomendable usarlo en otro tipo de fotografías. Son estas:
- Fotografía de acción o movimiento: Como el sensor necesita tomar varias fotos consecutivas para fusionarlas, si el sujeto se mueve rápido (un coche, tu mascota corriendo o alguien haciendo deporte), el resultado será una imagen muy borrosa.
- Buscar siluetas o contrastes marcados: Si buscas un efecto artístico donde se aprecie claramente el contorno de un objeto sobre un fondo brillante, esta opción intentará corregirlo de forma artificial y no quedará tan bien.
- Escenas con colores muy vivos de por sí: En ambientes con buena luz, el uso de este procesado puede saturar en exceso los tonos, logrando que la vegetación o los tonos de piel parezcan falsos y demasiado procesados.
- Interiores oscuros sin trípode: Con poca luz, el teléfono tardará más tiempo en capturar las distintas tomas. Si mueves mínimamente la mano durante el proceso, la fotografía final perderá toda la definición.
De todas maneras, en los smartphones actuales, el modo HDR automático hace un trabajo bastante acertado decidiendo cuándo intervenir por lo que la mejor idea es dejar que sea el propio teléfono el que decida cuándo usarlo y cuándo no.










