Crater Barringer por IA

Así se formó este impresionante cráter de Arizona que dejó un pequeño asteroide

Pequeño pero de grandes consecuencias

Muchos meteoritos nos pueden parecer pequeños comparados con el tamaño del planeta Tierra. Los hay del tamaño de una pelota de tenis, del tamaño de un coche o de un autobús. También los hay del tamaño de un edificio y hasta de una ciudad entera. ¿Qué daño puede hacer algo del tamaño de una casa a un planeta como el nuestro? El que acabó con los dinosaurios tenía un tamaño aproximado de 10 kilómetros, pero esa es la distancia que muchos recorren en coche cada día sin despeinarse.

El problema no es tanto el tamaño como la velocidad a la que impacta. Eso es precisamente lo que ocurrió en la Tierra hace unos 50.000 años, cuando un asteroide de entre 30 y 50 metros chocó contra lo que hoy es Arizona y excavó un cráter de aproximadamente 1,2 kilómetros de diámetro.

El famoso cráter Barringer

El cráter Barringer, también conocido como Meteor Crater, constituye uno de los ejemplos mejor conservados de un impacto extraterrestre en la Tierra y que además es relativamente reciente en términos planetarios. Se trata de una enorme depresión rodeada de terreno relativamente llano que permite apreciar la magnitud de lo ocurrido.

La NASA sitúa el diámetro del objeto que originó Barringer entre 30 y 50 metros. Es una estimación, no una medida exacta, ya que el asteroide no quedó intacto para que pudiéramos examinarlo después. Era un cuerpo rico en hierro, un material denso que, combinado con la enorme velocidad del impacto, permitió liberar una cantidad increíble de energía.

La velocidad de impacto

Un impacto a velocidades de varios kilómetros por segundo no funciona como dejar caer una piedra sobre arena. El proyectil y el terreno sufren presiones extremas, se fragmentan y parte del material puede fundirse o vaporizarse. Esa energía se transmite al suelo y expulsa enormes cantidades de roca. Según la NASA, el impacto excavó aproximadamente 175 millones de toneladas de material.

Actualmente, mide unos 1.200 metros de diámetro y alrededor de 180 metros de profundidad. Si tomamos como referencia un asteroide de 50 metros, el ancho del cráter es unas 24 veces mayor. No es una proporción aplicable a todos los impactos, pero ayuda a visualizar la diferencia.

¿Dónde está y cómo se conserva?

Barringer se encuentra entre Flagstaff y Winslow, en el norte de Arizona. El clima seco de la región también ha favorecido su conservación. La erosión no ha borrado su forma con la intensidad que cabría esperar en un entorno más húmedo. A nadie le hubiese gustado estar en el lugar del impacto hace miles de años, pero hoy en día, el cráter Barringer es un lugar de peregrinación, visitado por miles de turistas al año.

¿Y si cayese de nuevo?

Si algo tienen los asteroides es que no eligen dónde van a caer. La Tierra no está poblada en su mayor parte y tres cuartas partes de ella son agua. Pero si un nuevo asteroide de 50 metros como el que provocó el cráter Barringer cayese sobre una gran ciudad, sus consecuencias serían catastróficas.

Turismo en el cráter Barringer
Turismo en el cráter Barringer. Imagen: Travel Pockets

El impacto liberaría aproximadamente 10 megatones de TNT, es decir, unas 500 a 700 veces la energía de la bomba de Hiroshima. Provocaría destrucción total hasta 2 o 3 kilómetros y daños de diferente magnitud hasta 15 kilómetros de distancia. Posiblemente, las víctimas se contarían por cientos de miles, dependiendo de la ciudad y la población.

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