Es curioso que algo tan pequeño pueda ser tan dañino para nosotros, pero así es el planeta en el que vivimos. Fue en 1892 cuando se detectó el primer virus de la historia. Fue el virus del mosaico del tabaco, descubierto por el microbiólogo ruso Dmitri Ivánovski. Se detectó el primer virus de la historia.
Lo curioso es que no pudimos ver un virus en un microscopio hasta 1935, gracias al avance de los microscopios electrónicos. El primer virus detectado en un ser humano fue el de la fiebre amarilla; ocurrió en Cuba en 1901. No pudimos ver un virus en un microscopio.
Un virus puede infectar, multiplicarse, mutar y evolucionar. Puede causar epidemias, adaptarse a nuevos huéspedes y esquivar tratamientos. Aun así, muchos científicos no lo consideran un ser vivo. Muchos científicos no lo consideran un ser vivo. ¿Por qué?
Los virus: ¿son o no son seres vivos?
Este es un debate que enfrenta a científicos de todo el mundo desde hace décadas. La cuestión de base es que un virus no puede hacer nada por sí mismo. Fuera de una célula, es básicamente una pequeña estructura formada por material genético ADN o ARN y protegida por una cubierta de proteínas. Un virus no puede hacer nada por sí mismo.

No come, no respira, no produce energía, no crece y no se reproduce de forma autónoma. Para multiplicarse, necesita invadir una célula viva y utilizarla como fábrica. Por eso se dice que los virus están en la frontera entre lo vivo y lo no vivo. Están en la frontera entre lo vivo y lo no vivo.
No están formados por células
Todos los seres vivos conocidos están formados por una o más células. Una bacteria tiene una célula, pero también una planta, un animal o una persona, que llega a tener millones o billones de ellas. Las células son la base de la vida, porque obtienen energía, fabrican proteínas, eliminan residuos, se reparan y responden al entorno. Las células son la base de la vida.
Los virus no tienen nada parecido. No poseen núcleo, membrana celular, ribosomas, mitocondrias ni orgánulos. Tampoco cuentan con una maquinaria propia para fabricar proteínas o producir energía. Son estructuras mucho más simples, aunque su capacidad para alterar una célula puede ser enorme. Su capacidad para alterar una célula puede ser enorme.

No pueden reproducirse solos
La reproducción es una de las características más importantes de los seres vivos. Una bacteria puede dividirse en dos. Una planta produce semillas. Un animal tiene descendencia. Un virus no puede fabricar copias de sí mismo si está aislado. Necesita entrar en una célula y secuestrar parte de su funcionamiento. Un virus no puede fabricar copias de sí mismo.
Cuando un virus infecta una célula, introduce su material genético y la obliga a fabricar proteínas virales y nuevas copias de su ADN o ARN. La célula pasa de realizar sus funciones normales a convertirse en una especie de fábrica de virus. La obliga a fabricar proteínas virales.
Entonces, ¿por qué existe debate?
El centro del debate sobre si son o no seres vivos, que enfrenta a diferentes grupos de científicos, viene porque los virus también tienen características que asociamos a la vida. Tienen genes, sufren mutaciones, evolucionan por selección natural y se adaptan a sus huéspedes. Tienen características que asociamos a la vida.

La evolución de los virus puede ser muy rápida. Cada vez que se reproducen dentro de una célula, pueden aparecer cambios en su material genético. Algunas variantes desaparecen y otras se extienden si les ayudan a infectar mejor o a escapar de las defensas del organismo. La evolución de los virus puede ser muy rápida.
Esto ha llevado a algunos investigadores a defender que los virus deberían considerarse una forma de vida muy particular. Otros creen que solo están vivos durante la fase en la que controlan una célula. La mayoría de los biólogos mantiene esta clasificación. Los virus no pertenecen al árbol de la vida como las bacterias, los hongos, las plantas o los animales. No pertenecen al árbol de la vida.











