Cuando llega el verano, la temperatura de nuestro coche crece hasta alcanzar los suficientes grados como para que sea prácticamente imposible subirnos al mismo.
La llegada del verano es, para muchos, sinónimo de viajar o, al menos, de coger nuestro coche con mayor asiduidad para hacer recados, ir a la playa o recorrer cualquier distancia, evitando pasar el calor al que estaríamos expuestos si hiciéramos lo propio yendo en bici o, incluso, andando.
Sin embargo, basta con aparcar unos cuantos minutos en algún lugar que no esté a la sombra para que la temperatura del interior de nuestro vehículo aumente lo suficiente como para que sea imposible sentarse en el asiento, incluso si activamos el aire acondicionado. No obstante, el problema no es que el aire tenga poca potencia, sino que antes de ello, es necesario crear una corriente de aire que permita quitar todo el calor que hay en el interior del espacio. Te contamos cómo enfriar el coche de la forma más rápida posible.

Cómo enfriar el coche más rápido
Uno de los trucos más efectivos para enfriar el interior del vehículo más rápido consiste en bajar solo una de las ventanillas del vehículo y dejar el resto cerradas. La ventanilla que vayamos a abrir no importa, por lo que puede ser una tanto trasera como delantera. Además, una vez hemos hecho lo propio, tendremos que abrir una puerta que esté en el lado contrario de la ventana en cuestión y abrirla y cerrarla con fuera en varias ocasiones. No es necesario cerrarla del todo, basta con empujarla unas cuantas veces.
De este modo, estaremos creando una corriente de aire que expulse todo el aire que está en el interior del vehículo para que este se renueve y el nuevo aire se pueda enfriar más rápido a través del aire acondicionado.
Pese a que no se trata de un truco muy conocido, la realidad es que en cuanto lo pruebes durante unos cuantos días vas a comprobar cómo el efecto que tiene es prácticamente inmediato y vas a poder disfrutar de un entorno mucho más agradable para conducir.
Qué más podemos hacer
Además de lo que ya hemos mencionado, es importante tener en cuenta que muchas veces los consejos más tradicionales son los que tienen un efecto más importante cuando se trata de proteger a nuestro vehículo de las temperaturas extremas.
Además de usar el aire acondicionado, es recomendable que utilicemos los clásicos parasoles o que intentemos aparcar el vehículo en una zona con sombra, como debajo de un árbol, por ejemplo.
Además, también es interesante que durante los primeros minutos circulemos con las ventanillas bajadas y el aire al nivel más bajo posible. De este modo, evitaremos saturar nuestra refrigeración mientras el aire que se encuentra en el interior de nuestro coche cambia.
Unos consejos que son muy simples, pero que la realidad es que son muy importantes de interiorizar. Puesto que conducir con una temperatura demasiado alta en el vehículo, puede llegar a ser peligroso en términos de seguridad.











