Una de las cosas más sobre todo el ejemplo de sus usuarios de un navegador de escritorio tiene que ver con el uso de las extensiones. Ya conocerás estos elementos si en alguna ocasión ha requerido de alguno para mejorar las funciones de tu dispositivo con algunos elementos de los que en un principio carece, pero en ocasiones solo los usuarios los que se preocupan y mucho por cómo se comportan estas piezas de software.
De hecho una de las dudas más recurrentes por algunos usuarios tiene que ver directamente con la seguridad y concretamente sobre si estas aplicaciones son capaces de conocer las contraseñas que ingresas en el navegador.
No es de extrañar que más de uno piense esto sobre todo teniendo en cuenta que precisamente estos navegadores tienen una función de autocompletado que no solamente se encargan de predecir cuáles son las siguientes palabras que vas a utilizar, sino también cuáles son las cuentas que estás utilizando en según qué servicios de la red y sobre todo de las contraseñas para iniciar sesión, y por eso hay dos elementos claves que tienes que visualizar siempre para saber no solamente si esta extensión respeta tu privacidad sino también que en ningún momento se exceda en determinados aspectos que como usuario deberías tener muy en cuenta.
Los permisos de las extensiones siguen siendo muy importantes
Como sabrás desde hace algunos años se ha prestado una gran atención a los permisos de las aplicaciones que son realmente importantes cuando se trata de determinar a qué le das acceso a una aplicación en función de los elementos que necesiten. Por ejemplo las extensiones no tienen por qué conocer tus contraseñas a menos que de verdad sea algo necesario cuando hablamos de esas dedicadas a reconocer inicios de sesión y a guardar las contraseñas de esos sitios para que en un futuro puedas acceder con un simple clic o dejando que estas aplicaciones cifren esas contraseñas por ti y que nadie más tenga acceso en el futuro.
Extensiones catalogadas como peligrosas
Una de las cosas que también debes tener en cuenta es que del mismo modo que ocurre con las tiendas de aplicaciones las extensiones también son piezas de código que de alguna manera pueden verse vulneradas en algún momento de su vida útil

Por supuesto las diferentes compañías de software deben estar muy atentas a lo que ocurre en estas tiendas y sobre todo el comportamiento de sus extensiones ya que si como pasa antes se exceden demasiado en la petición de permisos o incluso se detecta una actividad fraudulentas puedes estar seguro de que el día de mañana tus cuentas pueden sufrir un problema y tengas que cambiarlas en algún momento.
Ten cuidado con las extensiones que instalas
Como puedes ver estos dos elementos fundamentales son los que debes de tener en cuenta como usuario siempre que tengas una nueva extensión instalada en tu navegador o siempre pretendes colocar una nueva. En más de una ocasión te hemos comentado que es muy importante no saturar el navegador de estas piezas de software, ya que funcionan a la par que el propio navegador y puede llegar a saturarlo, trayendo consigo problemas en el funcionamiento porque pueden ralentizarlo hasta el punto de dejarlo KO si utilizas muchas de manera simultánea











