A medida que la tecnología avanza, los estándares se van modernizando y en ocasiones desapareciendo. Las conexiones, con entradas y salidas que tiene una Smart TV de hoy, no son las que tenía una TV de la década de 2000. Y eso, a veces, es un problema, sobre todo cuando queremos recuperar viejas cintas de VHS o DVD.
Muchos de estos reproductores, con sus cintas y discos, están criando polvo en trasteros y armarios. Pero muchas de las cintas familiares siguen ahí, esperando ser recuperadas. El problema es precisamente que un VHS o un DVD no puede conectarse de la manera clásica a las televisiones modernas; necesitamos los accesorios adecuados para poder hacerlo.
Cable RCA
Las Smart TV de hoy no cuentan con entrada de euroconector. Pero muchas sí siguen teniendo entrada de vídeo compuesto, es decir, las clásicas entradas de colores. El cable RCA de toda la vida conecta audio y vídeo por separado con sus clavijas amarilla, roja y blanca.
Es una opción barata y sigue siendo una opción muy válida si queremos reproducir material viejo sin complicarnos demasiado y tenemos una tele o un dispositivo compatible con este tipo de conexión. Basta con conectar la parte del euroconector al vídeo o DVD, y las clavijas de colores al mismo color de la TV. En la tele tendremos que buscar la salida analógica en “Source” (Fuente) y listo.

Conversor “SCART to HDMI”
Si la tele no tiene ni euroconector ni entradas analógicas, tendremos que aprovechar los puertos HDMI. En este caso, lo mejor es usar un conversor SCART a HDMI. Este tipo de accesorio permite conectar reproductores con salida euroconector a una Smart TV actual. Por fuera suele ser una caja pequeña y negra, con una entrada SCART de un lado y una salida HDMI del otro, además de un cable USB para alimentarlo.

Se conecta enchufando el SCART al reproductor de VHS o DVD, el HDMI a un puerto libre de la tele y el USB a una fuente de alimentación, que normalmente puede ser el propio puerto USB de la televisión o un cargador aparte. Algunos modelos tienen opción para elegir la resolución entre 720p o 1080p.
Esta opción tiene algunas variantes, algunas más o menos sofisticadas que otras. La de la foto que tenéis justo debajo es, en la práctica, lo mismo, pero cuenta con más opciones, como el cambio a 4:3, que es el formato original del VHS, o 16:9 en caso de que estemos ante un DVD. Se conecta de forma similar. Ambas opciones deben ir alimentadas mediante puerto USB a la corriente.

Consejos antes de resucitar tus VHS o DVD
Antes de conectar un viejo VHS o un DVD, lo mejor es revisarlos con calma, porque el paso del tiempo suele jugar en contra de ambos. En el caso de las cintas, merece la pena comprobar que no estén rotas, arrugadas o llenas de polvo, y que el mecanismo del VHS gire con suavidad antes de meterlo en el reproductor. Si vemos moho, suciedad excesiva o una cinta muy tensa, lo mejor es no forzarla, porque puede acabar atascando el aparato y dañando tanto la cinta como el cabezal.
Con los DVD pasa algo parecido, aunque el problema suele estar más en los arañazos, la suciedad y el desgaste del disco. Antes de usarlos, es buena idea limpiar suavemente la superficie con un paño de microfibra, siempre desde el centro hacia fuera y no en círculos. También conviene probar primero con un disco que no sea especialmente valioso, por si el lector antiguo o el adaptador fallan.











