No hace falta recordar la importancia que tienen las copias de seguridad. Si por ejemplo, se rompe el disco duro de tu ordenador y tienes las copias se seguridad al día, no habrá nada que temer. Salvo el fastidio de volver a configurar todo desde cero, nuestros datos estarán a buen recaudo. Pero si queremos ir paso más allá, nada como la regla 3-2-1.
Hablamos de un método que es seguido por expertos en seguridad de todo el mundo. Pero bien podremos aplicarlo a nuestro día a día. Es algo más tedioso que simplemente delegar una subida de copa de seguridad a la nube de turno, pero si tenemos datos importantes que salvaguardar, nada como seguirla a rajatabla.
¿Qué es la regla 3-2-1?
Cuando hablamos de la regla del 3-2-1, lo hacemos de uno de los métodos más fiables y seguros para la gestión de copias de seguridad. Podemos hacer un símil con los aviones. Cuando hablas con un piloto, te dice que en cabina hay muchos botones, pero que la mayoría son redundantes a otros, es decir, están ahí para asegurar un correcto funcionamiento, ya que si un botón falla, hay otro igual u otros dos de respaldo para darle.
Lo mismo ocurre con la regla 3-2-1. Su objetivo es garantizar que los datos sobrevivan a diversos fallos técnicos, ya sean errores humanos o físicos. Y eso pasa por salvaguardar los datos en diversos formatos y soportes. Si algo falla, tendremos una copia, y si esa falla, tendremos otra e incluso otra más para poder recuperar lo perdido.
La clave está en tener tres copias de datos, pero también guardarlas en dos soportes diferentes y sobre todo, mantener una de esas copias fuera de la ubicación principal. El objetivo es minimizar casi al 0 las posibilidades de una pérdida total de información, al no depender del único punto de fallo.

¿Es importante?
Pues la respuesta es una gran “depende”. Nadie quiere perder datos, pero quizás no sean tan importantes como para tomarte la molestia de hacer la regla 3-2-1. Si tienes documentos importantes y fotos familiares que por nada del mundo quieres perder, la regla 3-2-1 es una opción casi obligada. Si guardas cosas banales, quizá no merezca la pena tomarse la molestia de llevar a cabo el sistema y mantenerlo al día.
Hay que tener en cuenta que las causas de pérdida de datos son muchas. Desde fallos de disco, pasando por malware y hasta incendios. Hay personas que teniendo sus copias de seguridad en el ordenador y en un disco duro externo, lo han perdido todo en un incendio. Por ese motivo, la regla 3-2-1 hace que eso no ocurra.
Cómo son las copias con la regla 3-2-1
Un ejemplo habitual de la regla 3-2-1 es cuando tenemos la copia original en el ordenador. Pero después, tenemos una copia de seguridad en un disco duro externo (si no está en el mismo sitio mejor) Adicionalmente, subimos esa copia a una nube mediante algún servicio como Google Drive, Dropbox o OneDrive. De esta forma se cumplen las tres condiciones: múltiples copias, distintos soportes y una copia externa.
La gran diferencia de la clásica copia extra, es que añadimos opciones que además de duplicar los datos, hacen casi imposible que se pierdan antes las diferentes coyunturas que hemos visto antes. Si el disco falla tenemos la nube, si la nube falla tenemos el disco externo. La operativa requiere que mantengamos al día las copias iguales en todos los formatos.











