A medida que almacenamos más información en nuestro smartphone, es imprescindible que tengamos especial precaución en la ubicación en la que realizamos nuestras copias de seguridad. Pese a que la nube siempre ha sido una de las vías principales, también encontramos en los discos duros físicos otra opción a tener en cuenta.
Nuestro smartphone se ha convertido en uno de los dispositivos que reúne una mayor cantidad de información personal de nuestro ecosistema de productos. A medida que usamos un número cada vez mayor de aplicaciones y accedemos a todo tipo de páginas de Internet a través de él, la cantidad de datos que almacenamos diariamente es incalculable.
Este es el motivo por el que cada vez más personas optan por tener copias de seguridad de toda la información que almacenan en el interior de sus equipos para que, en caso de tener problemas, la información siga estando disponible. Durante los últimos años, muchos de nosotros nos hemos habituado a hacer este tipo de copias de seguridad en la nube, sin embargo, no es la única opción. Como alternativa, también puedes optar por las copias de seguridad en discos duros físicos, que cuentan con sus propias ventajas. A continuación, te contamos los principales beneficios que vamos a poder disfrutar en función de por qué opción nos decantemos.

Todas las ventajas de hacer la copia de seguridad en la nube
La principal ventaja que vamos a poder encontrar si nos decantamos por aplicaciones como Google Drive u OneDrive es la comodidad de poder acceder a los archivos que almacenamos en ellas desde cualquier dispositivo. De este modo, no tendremos que esperar hasta llegar a casa para consultar la información que tenemos en un archivo o recuperar una fotografía. Cualquier dispositivo con conexión a Internet va a poder acceder a los datos que tenemos almacenados en la nube y consultar toda la información.
Además, durante los últimos años estas aplicaciones han mejorado su seguridad de forma considerable y están constantemente recibiendo actualizaciones por parte de sus equipos de desarrollo. Por lo tanto, la privacidad de nuestros datos está más que garantizada, siendo inaccesible para cualquier usuario ajeno.
Otro aspecto a tener en cuenta es que podemos contratar la capacidad del disco duro en la nube en función de nuestras necesidades e ir cambiándola cuando estas varían. Podemos empezar con un espacio de almacenamiento muy limitado y, de forma progresiva, ir aumentando la capacidad a medida que acumulamos más archivos. Por lo tanto, también es una opción mucho más flexible.
¿Y en un disco duro físico?
La principal ventaja que nos ofrecen los discos duros físicos es que podemos tener la seguridad de que únicamente nosotros vamos a tener acceso a los documentos que tenemos en su interior, ya que no dependemos de Internet ni confiamos en ninguna plataforma online. De este modo, podemos estar seguros de que no vamos a recibir ningún acceso no autorizado.
En segundo lugar, se trata de un dispositivo de pago único, por lo que nos quitamos las suscripciones y cualquier gasto recurrente que no queramos afrontar y que resulta tan habitual en la nube.
Pese a que no es tan flexible como la opción anterior, conviene tener en cuenta que los principales fabricantes también ofrecen una gran cantidad de discos duros con diferentes capacidades, por lo que vamos a poder tener acceso a una amplia variedad de modelos.











