Los navegadores de hoy son mucho más completos que los de hace años. Hay funciones que han revolucionado la navegación y un ejemplo lo tenemos en las extensiones. Pero también la IA ha entrado de lleno en los navegadores web para cambiar las reglas del juego. No obstante, la gran mayoría de ellos están llenos de funciones menos conocidas que los usuarios no llegan a activar nunca.
Una de esas funciones es el ahorro de energía, que es más interesante de lo que parece. Si tienes uno de los principales navegadores web del mercado, como Chrome, Edge u Opera, posiblemente te hayas cruzado con esa opción. Vamos a contarte en qué consiste el modo de ahorro del navegador y si realmente merece la pena activarlo.
¿Qué hace el navegador para gastar menos?
Para ahorrar energía y poder seguir con el trabajo, el navegador se centra en reducir la actividad de las pestañas en segundo plano, limitar determinadas animaciones o ajustar la frecuencia con la que se ejecutan ciertas tareas.

Opera, por ejemplo, explica que su ahorro de batería modifica los temporizadores de JavaScript, reduce la actividad de las pestañas que no estamos utilizando y ajusta parámetros de reproducción de vídeo. Chrome reduce tareas en segundo plano y puede congelar pestañas que consumen mucha CPU.
El ahorro de memoria busca liberar RAM, por ejemplo, descargando pestañas inactivas. El ahorro de energía pretende reducir el consumo mediante cambios en la actividad del navegador. Firefox, por ejemplo, permite descargar pestañas para reducir su uso de memoria y CPU.
¿Se puede combinar con el ahorro del portátil?
Lo bueno es que son modos de ahorro compatibles. Yo mismo, de hecho, lo uso a diario en mi portátil. Es decir, el ahorro del navegador actúa sobre lo que ocurre dentro de este, mientras que el del sistema operativo aplica medidas al conjunto del ordenador. Windows puede reducir el brillo de la pantalla y gestionar el consumo de aplicaciones y procesos.

Tiene más sentido en un ordenador portátil, pero si está enchufado o es un ordenador de sobremesa, también puede ser interesante. En estos casos, más que ahorrar batería, el objetivo es reducir el trabajo y el consumo mientras navegamos.
Cómo se activa
Para activarlo, normalmente basta con abrir el menú del navegador, entrar en Configuración y buscar el apartado de rendimiento o batería. Allí encontrarás un interruptor para habilitar el ahorro de energía. Según el navegador, también podrás elegir que se active automáticamente al desconectar el portátil de la corriente o cuando la batería baje de cierto nivel.
¿Realmente ahorran energía?
Sí pueden reducir el consumo, porque limitan tareas que requieren recursos del ordenador. Posiblemente no notemos un enorme ahorro, pero sí podremos arañar unos minutos a la duración de la batería si estamos en el portátil y nuestro uso se basa principalmente en el navegador y en tener abiertas muchas pestañas.










