A medida que una mayor cantidad de nosotros utilizamos las diferentes herramientas de inteligencia artificial que existen para completar todo tipo de tareas, es habitual plantearse si podemos hacer la declaración de la Renta apoyándonos en ChatGPT. En este artículo te contamos por qué no es una buena idea y cuáles son los riesgos a los que te expones.
Inmersos prácticamente en el ecuador del año 2026, apenas quedan personas a las que haya que explicarles los beneficios y las principales ventajas de utilizar ChatGPT para realizar cualquier tipo de tarea. Durante los últimos meses, hemos visto cómo muchas personas utilizan esta aplicación tanto para redactar textos como para elaborar piezas de diseño gráfico, planificar sus viajes o llevar a cabo el control de sus plantas personales. Sin embargo, una de las dudas que ha surgido durante las últimas semanas es si es buena idea utilizar ChatGPT para hacer la declaración de la renta.
Pese a que la campaña de la Renta empezó ya hace algunas semanas, todavía tenemos hasta el final del mes de junio para poder presentarla. Por este motivo, es importante que conozcamos todas las vías que existen para realizar la presentación pertinente. A continuación, te mostramos por qué ChatGPT no es una buena opción para hacer la Renta y cuáles son los riesgos a los que te expones.

El desconocimiento de la normativa fiscal, el principal riesgo
Si has utilizado ChatGPT durante los últimos meses, seguro que te has dado cuenta de que en ocasiones las respuestas que ofrece son completamente inventadas o no tienen nada que ver con la realidad. Esto es lo que se conoce como alucinaciones, y son los fallos que pueden ser más peligrosos a la hora de obtener cualquier tipo de respuesta de este tipo de herramientas.
La normativa fiscal es un marco legal que cambia año a año. Esto quiere decir que es imprescindible que ChatGPT o el resto de las herramientas de inteligencia artificial estén actualizadas prácticamente de forma diaria para poder dar una respuesta certera a sus usuarios. Sin embargo, el problema viene cuando muchas de ellas no tienen este nivel de actualización y terminan por inventarse la normativa fiscal, lo que podría llevarnos a no introducir los ingresos de forma adecuada o a aplicar deducciones a las que no deberíamos optar.
La consecuencia más importante: problemas con Hacienda
En el caso de que ChatGPT aplique una deducción que no nos corresponde por nuestra comunidad autónoma, no tenga en cuenta una actualización de la normativa fiscal o cometa cualquier otro tipo de error que pueda modificar el resultado de nuestra declaración, esto tiene un impacto directo en nuestra relación con la Agencia Tributaria. Hacienda podría enviarnos un requerimiento informándonos de que nos hemos equivocado al hacer la declaración de la Renta y pidiéndonos una rectificación.
Sin embargo, el problema no termina ahí, ya que también podríamos enfrentarnos a diferentes sanciones y recargos por parte del organismo tributario por no haber cumplido con nuestras obligaciones como contribuyentes. Por lo tanto, si quieres evitar este tipo de situaciones, como las que te hemos explicado, lo mejor es no utilizar ChatGPT para hacer tu próxima renta y confíes en los asesores tradicionales.











