ChatGPT es una herramienta que muchos usuarios usan a diario. Pero el hecho de acostumbrarse a usarla provoca muchas veces que se haga de manera muy plana, sin sacarle el máximo partido. Lo normal son las preguntas y respuestas rápidas y esperar diversos resultados, pero esos resultados pueden variar mucho dependiendo cómo usemos la app.
La idea es sacarle más partido y que este asistente de IA nos sirva lo mejor posible. Bien usada, puede servir para trabajar, aprender, ordenar ideas o dejar de repetir siempre el mismo proceso. Todo de manera fácil, pero tocando en las teclas adecuadas.
Abrir ramas de conversación
Una función muy útil es la de ramificar conversaciones. Sirve para coger un chat ya empezado y abrir una nueva línea de trabajo sin perder el original, algo perfecto cuando queremos explorar otra idea sin destrozar el hilo principal.
Para hacerlo, en el chat hay que abrir el menú de los tres puntos que aparece en una respuesta y elegir la opción de crear una nueva rama. A partir de ahí, ChatGPT genera otra conversación basada en ese momento exacto, así que podemos comparar caminos distintos sin perder el contexto anterior.

Pedir respuestas más cortas
Uno de los trucos más simples también es de los más efectivos. Si le decimos a ChatGPT que responda como una persona muy perezosa o que vaya al grano, normalmente recorta bastante el relleno y nos da respuestas más directas. Para usarlo basta con meter esa instrucción dentro del prompt, por ejemplo, diciendo que responda de forma breve, directa o sin rodeos.
Usar la voz
El modo voz no solo sirve para hablarle al móvil. También puede funcionar como un bloc de notas hablado, útil para soltar ideas, recordar tareas o dejar pensamientos sueltos sin tener que teclear nada.
Para activarlo, en la app móvil hay que tocar el icono de voz o el botón de sonido que aparece junto al cuadro de texto. Después podemos ir dictando apuntes, tareas o ideas, y luego pedirle que los ordene, resuma o convierta en una lista útil.
Editar imágenes con apps
ChatGPT también permite conectar apps como Photoshop en algunas versiones, lo que abre la puerta a ediciones bastante interesantes sin salir del chat. Podemos pedirle que desenfoque un fondo, quite un objeto o ajuste brillo y contraste con lenguaje normal. Para usarlo hay que entrar en la sección Apps, buscar Photoshop y conectar la herramienta.

Usar la cámara
En móvil, la cámara es una de esas funciones que suele olvidarse. Podemos apuntar a una señal, un menú, un mapa o incluso una captura de pantalla y pedirle que nos explique qué hay ahí o que traduzca lo que vemos. Yo mismo pude realizar ajustes muy precisos en la BIOS de mi PC mostrando por cámara lo que veía en tiempo real.
Abrir chats temporales
Si queremos una conversación que no se quede guardada, el chat temporal es la opción más limpia. Funciona como una especie de modo incógnito y se borra al cerrar la sesión. Para activarlo, hay que abrir un chat nuevo y tocar el icono de conversación temporal que aparece en la parte superior.
Es útil cuando no queremos mezclar pruebas que hagamos con conversaciones importantes o cuando estamos explorando una idea sin dejar rastro en el historial.











