El Modo seguro de Windows 11 es lo que te va a servir de salvavidas a la hora de enfrentarte a cualquier tipo de problema con el ordenador. Al encender el equipo de esta forma, Windows sólo va a funcionar con los controladores y servicios imprescindibles.
De esta forma, podrás localizar conflictos, desinstalar programas problemáticos, descartar componentes erráticos o corregir fallos que impiden que el sistema funcione de manera normal. Por este motivo es una de las primeras soluciones a las que acudir cuando el ordenador hace cosas raras.

Entra al Modo seguro de Windows
Existen varias formas de entrar en el Modo seguro, y todas están diseñadas para adaptarse a diferentes situaciones: desde un arranque normal en el que puedes acceder a la configuración, hasta casos donde el sistema no responde correctamente.
Desde Configuración de Windows
La primera forma de entrar al Modo seguro es a través de la aplicación de Configuración. Este método es útil si tu ordenador arranca sin problemas po tiene fallos aleatorios.
Para hacerlo, se debe abrir el menú Inicio, entrar en Configuración > Sistema > Recuperación, y dentro de la sección Opciones de recuperación, pulsar en Reiniciar ahora dentro del apartado Inicio avanzado.
Una vez que el sistema reinicia, aparecerá un menú azul con varias opciones; allí se debe elegir Solucionar problemas > Opciones avanzadas > Configuración de inicio > Reiniciar.
Tras el reinicio, se mostrará un listado con distintas modalidades, y seleccionando las teclas numéricas 4 o F4 el equipo arrancará en Modo seguro.
Usando la tecla Shift al reiniciar
Otra forma sencilla es hacerlo directamente desde la pantalla de inicio de sesión o desde el menú de apagado. Solo hay que mantener presionada la tecla Shift mientras se hace clic en Reiniciar. El sistema no se apaga de inmediato, sino que muestra el mismo menú de Opciones avanzadas.
Desde allí se sigue el mismo camino: Solucionar problemas > Opciones avanzadas > Configuración de inicio > Reiniciar. Después, basta con elegir la opción de Modo seguro.
Este método es especialmente útil cuando no se puede navegar con normalidad por Configuración, pero sí es posible llegar a la pantalla de inicio de sesión.

Con la herramienta Configuración del sistema
Windows también permite entrar en Modo seguro modificando las opciones de arranque con la herramienta msconfig. Para usarla, basta con abrir el cuadro de ejecución con Windows + R, escribir msconfig y pulsar Enter.
En la ventana que aparece, se selecciona la pestaña Arranque y se marca la casilla Arranque a prueba de errores. Al reiniciar, el equipo se iniciará directamente en Modo seguro.
Es importante tener en cuenta que, si no se desactiva manualmente esta opción después, Windows seguirá arrancando siempre en Modo seguro, por lo que se debe volver a abrir msconfig y quitar la casilla una vez solucionado el problema.
Interrumpiendo el inicio normal de Windows
En los casos más críticos, cuando Windows 11 no arranca correctamente, aún es posible acceder al Modo seguro. Si el sistema falla tres veces seguidas durante el inicio, de forma automática mostrará la pantalla de Recuperación automática.
Desde allí, se puede acceder nuevamente a Opciones avanzadas y luego seguir el mismo procedimiento hasta llegar a Configuración de inicio y activar el Modo seguro.
Otra variante es apagar el equipo manualmente justo al arrancar (manteniendo presionado el botón de encendido antes de que termine de cargar Windows) varias veces seguidas, lo que también fuerza el acceso a la recuperación.











