Se suele decir que cuando tú cuidas de tus cosas, ellas también cuidan de ti. Si aplicásemos esto al mundo de la tecnología como usuario deberías cuidar todo lo que utilizas a lo largo de una sesión para que su degradación sea cuanto menos posible a causa del uso. Y esto supone que tienes como responsabilidad realizarle un mantenimiento periódico a tus dispositivos y cambiar la pasta térmica es uno de ellos.
Como sabrás, este producto es la base para que cualquier chip tenga un pegamento al que enlazarse a un sistema de refrigeración y que este funcione de manera más eficiente para evitar sus obras en calentamiento. Ahora bien, si no haces correctamente este mantenimiento, lo más probable es que te encuentres con algo algún obstáculo el día de mañana.
Por qué es importante limpiar la pasta térmica cuando haces el mantenimiento de la CPU
Cualquiera ordenador de sobremesa está formado por diferentes componentes de los que ya te hemos hablado en algún momento. A día de hoy, gracias a las cajas de ordenadores transparentes es posible ver cómo funcionan los diferentes dispositivos y además perderle el miedo a que tocar algo puede suponer un problema el día de mañana si se hace con total desconocimiento.

Hoy cualquiera puede montar su propio ordenador con un par de conocimientos mínimos de las herramientas que necesita y lo mismo ocurre cuando se trata de trabajar con un ordenador portátil. Ahora bien, saber que necesitas otros elementos además de un destornillador, también es clave y uno de ellos es la pasta térmica cuando hablamos del procesador de tu ordenador.
Como te decíamos antes, es un elemento clave para disipar el calor que desprende este chip, lo cual ayuda en gran medida a que este no alcance temperaturas obscenas y acabe por apagar automáticamente la máquina por sobrecalentamiento.
Es por eso que no solamente tienes que cambiarle la pasta térmica cada cierto tiempo, sino también hacerlo correctamente para que ningún residuo sea el causante de un problema mayor.
Cómo retirar la pasta térmica vieja para poner una nueva
En alguna ocasión te hemos contado que es la pasta térmica y como la debes aplicar correctamente sobre la CPU. Si todavía no sabes hacerlo te contamos en el enlace anterior como conseguirlo y además te ponemos en preaviso de que es importante retirarla por completo si es que la vas a sustituir.
Por si no lo sabías, cuando más tiempo pase sin cambiarla esta se deteriorará por no hablar de que con más carga de trabajo será más probable que la pasta térmica también requiera atención mucho antes de lo que esperas. Para acceder a ella el proceso es muy simple
- Desmonta una parte lateral de tu ordenador y pósalo boca arriba
- Localiza la parte de la CPU que por norma estará ubicada justo debajo de uno de los ventiladores en el centro de la placa base
- Desatornilla el ventilador para acceder a la CPU
Te encontrarás que tanto la base del sistema de refrigeración como de la propia CPU todavía contiene restos de la pasta antigua y lo mejor que puedes hacer es limpiarla con un poco de alcohol isopropílico y un poco de algodón aplicado sobre la superficie. Con unas cuantas pasadas será más que suficiente para haberla limpiado por completo y solamente tendrás que secarlo con otro algodón limpio.
Después solamente tendrás que aplicar una pequeña dosis de pasta térmica en el procesador para después volver a colocar el sistema de refrigeración que también debe estar limpio para que la nueva pasta se distribuya por toda el área de manera eficiente.











