Muchas personas se plantean la forma de moverse por la ciudad, y eso despierta la posibilidad de comprarse una bicicleta eléctrica. Este medio de transporte está muy presenta en muchas localidades del mundo, y en algunos casos se dispone de servicios de alquiler. Hay quien tiene claro que tener su propia bici añade comodidad y agilidad a un desplazamiento sostenible, aunque el precio anime especialmente a la búsqueda de opciones de segunda mano.
Son muchas las aplicaciones que permiten la compra y venta de todo tipo de productos de segunda mano, y ente ellos, por supuesto, encontraremos todo tipo de bicicletas.
Como comprador, necesitas tener en cuenta algunos detalles del producto antes de aceptar la transacción. Del mismo modo que ocurre con los coches u otros medios de transporte que quieras adquirir de parte de un particular, siempre es mejor probarlo antes de comprarlo. Por eso, intenta que el vendedor sea de tu zona para quedar y probar la bici antes de comprarla de manera definitiva.
Comprarse una bici eléctrica es a día de hoy algo normal, pero eso no implica que los precios sean bajos. Además, hay muchos modelos donde elegir, desde las que son plegables hasta las que tienen algunos accesorios que hacen que te decantes por un modelo u otro. Sea como sea, aquí van los puntos más importantes donde te tienes que fijar a la hora de comprar una bici eléctrica de segunda mano:
Comprueba las especificaciones de la bici
Esto es importantísimo a día de hoy por un motivo tan clave como es el cumplimiento de la ley de VMP. Por un lado, tienes que saber la potencia y velocidad máxima que puede alcanzar el vehículo, de la misma manera que si cuenta con el alumbrado mínimo necesario para circular.
Pero este no es el único problema que debes tener en cuenta, también corre de tu cuenta echar un vistazo al número de serie. Esto se puede comprobar de manera pública y sirve para saber si la bici que vas a comprar ha sido robada o si, efectivamente, es de la persona que la ha registrado y tiene todos los papeles en regla.
En caso de no cumplir con todos los requisitos, podrías tener problemas legales y eso es tan importante o más como revisar el resto de aspectos físicos del producto.

El estado de la batería
Como es lógico, si te estás comprando una bicicleta eléctrica, necesitas echar un vistazo a ese dispositivo que te da energía. Efectivamente, estamos hablando de la batería, un elemento importantísimo que debes comprobar antes de comprar la bici. El motivo más evidente es que dependiendo de los ciclos de carga que tenga ya a sus espaldas más tendrás que esperar para cargarla y menos tiempo tendrá de autonomía.
El otro motivo que debes tener en cuenta es que es uno de los puntos más costosos de reparar de la bici. No en sí porque tenga algún desperfecto, sino porque si tiene muchos ciclos de carga tendrás que sumarle unos euros más a la compra y eso lo tendrás que pagar tú.
Cómo tiene el motor
El motor es el otro punto fundamental a observar en la bicicleta bici eléctrica. Este aparato es el que permite una potencia mayor al impulso que tú puedes dar con tus pedaleos, y si éste no cumple con su objetivo, puedes estar seguro que tarde o temprano tendrás que llevarlo al taller (y no será barato).
¿Cómo puedes detectar un fallo en el motor? Fácil, tendrás que probarla, como es lógico. Una vez en marcha, con cierto margen de tiempo para examinarla, deberás buscar ruidos inusuales que despierten tu sospecha. Si puede acompañarte un profesional del sector, siempre te quedarás más tranquilo, pero la mayoría de los problemas dan la cara con un tiempo de pedaleo.
¿Se ajusta a lo que necesitas?
Hacerte esta pregunta es importante, aunque si estás buscando un modelo concreto es porque has visto que cumple con los requisitos que estás buscando.
Ten en cuenta que algunas son más urbanas que otras, del mismo modo que existen modelos más adecuados para los tramos de montaña. En este caso, el precio puede influir y mucho, por lo que debes tener en cuenta que tus necesidades te dirigirán a comprar un modelo u otro.
¿Merece la pena la compra?
Esta es la pregunta del millón, y la verdad es que eso dependerá, en primer lugar, de tus exigencias. No todos los modelos cuestan lo mismo, pero no esperes que haya modelos por debajo de los 600 euros, ya que las más económicas suelen rondar los 900 euros nuevas. Por lo tanto, comprar en un portal de productos usados te ayudará a ahorrar unos euros, pero el precio final dependerá también del estado en el que se encuentren, y sólo entonces serás capaz de valorar si de verdad merecen la pena una inversión tan alta.











