A día de hoy las personas que incluso no son muy amigas de la tecnología han aprendido a valerse por sí mismas en un entorno digital gracias a los teléfonos inteligentes. Gracias a las aplicaciones que tienen en su interior han aprendido cosas que para cualquiera les parecería algo básico como es el envío de archivos de un dispositivo a otro incluso aunque esto fuera a través de un correo electrónico desde su ordenador. Pero hoy nos vamos a centrar en todos esos usuarios avanzados que ya saben hacer esto y mucho más pero que quieren conseguir una transferencia de archivos mediante un sistema FTP.
Puede que incluso sea esta la primera vez que ves estas siglas o que lo hayas escuchado sin conocer su significado exacto y hoy es el día en que te vas a enterar no solamente de que es, sino también cómo puedes crear uno.
Que es un FTP
Lo primero que vemos a tener en cuenta es el nombre de este sistema al que te enfrentas. Y es que las islas FTP significan file transfer protocol o protocolo de transferencia de archivos si lo prefieres en español. Puede que ahora que lo traducimos tengas un poco más claro que es lo que permite este sistema y no es otra cosa que la de transferir directamente archivos de un dispositivo a otro. Podrías pensar de esta manera que a cualquier aparato se puede convertir en un dispositivo pensado para aprovechar este sistema, pero la realidad es que no es algo nuevo.

Antiguamente, era la mejor forma de transferir archivos desde un sistema servidor al resto de dispositivos al que está interconectado, algo que se utilizaba muy a menudo en las empresas para compartir archivos. Se podría decir que fue parte de lo que posteriormente serían las bases sobre las que se asentaría Arpanet antes de conocer el internet moderno que al fin y al cabo no es otra cosa que un dispositivo que envía datos que un ordenador remoto requiere.
De hecho, esta tecnología con la llegada de Internet ha mejorado mucho precisamente porque no solamente un servidor puede albergar los datos de una página web sino que también puede ofrecer todas las posibilidades para que varios usuarios puedan utilizarlos o disfrutarlos simplemente.
Qué necesitas para crear tu propio FTP
Como podéis ver este protocolo es de gran ayuda cuando se trata no solamente de compartir una gran cantidad de archivos sino también de que un apartado de Internet tenga la capacidad de recurrir a los recursos de un sitio para ofrecerlos al resto de los usuarios desde a nivel visual o incluso de descargas. De hecho, una cosa muy importante es que estos FTPs no tienen por qué ser públicos. Dicho de otra manera, puedes poner contraseñas para que no todos los usuarios tengan acceso a los datos que tiene en su interior. Ahora bien, lo que necesitas para crear tu propia FTP es lo siguiente:
Un dispositivo de un almacenar contenido
Como es lógico lo primero que necesitas aparte de generar todo el contenido que vas a descargar o que van a descargar otros usuarios es un sitio donde alojarlo y es aquí donde entra en juego disponer de un dispositivo bien sea un servidor o preferiblemente otro ordenador para trabajar con ello.

Tú como persona que ofrece esos datos simplemente tendrás que dar a este aparato diferentes archivos que sean importantes para descargarlos posteriormente a través de Internet y todo a través de la instalación de un cliente FTP.
El cliente FTP un software necesario
Justo te la acabamos de presentar en el punto anterior pero es que es clave para todo este procedimiento. Tú no lo ves pero cuando tú descargas un elemento lo haces de manera directa aunque si lo haces con un cliente FTP como puede ser FileZilla entre otros muchos. De hecho lo necesitarás tanto en el ordenador de origen de los datos como el de destino que los va a descargar ya que hace las veces de intermediario para que tú puedas ver todo el contenido que tiene almacenado.
Para ponerte este símil mucho más sencillo es como si utilizaras una aplicación de correo electrónico. Para tu ordenador esta se encarga de contactar con un servidor remoto donde se guarda toda la información referente a tu cuenta de correo electrónico que queda almacenada lejos de tu máquina pero al que puedes acceder con las credenciales necesarias.
Lo mejor es que configurar esta aplicación a día de hoy es un proceso muy rápido y sencillo por lo que no te tienes que preocupar de mucho para empezar a trabajar con él. De hecho conociendo la IP y el puerto del servidor y el usuario y la contraseña tendrás todo lo que necesitas para empezar a trabajar y enviar y recibir archivos.
Un ordenador para descargar los datos
Esto seguramente ya lo tengas aunque lo cierto es que si tienes el programa compatible descargado en otro dispositivo te aseguramos que también te puede valer a la hora de conectarte con el FTP que has creado en remoto.











