El SMS fue el principal método de comunicación instantánea en móviles durante años. Comenzó siendo algo exclusivo y caro, pero acabó democratizándose. Pero con la irrupción de WhatsApp allá por 2009, comenzó el fin de los mensajes de texto tal y como los conocíamos.
Estamos acostumbrados a que una tecnología dé paso a otra y eso no nos sorprende. De hecho, en el caso de los SMS parecía que iba a ser así. Pero que hayamos dejado de comunicarnos entre nosotros por SMS no significa que la tecnología detrás de “Short Message Service” (nombre completo del SMS) haya muerto del todo ni mucho menos.
Los SMS son más útiles que nunca
Como bien sabes, los SMS no han desaparecido del todo. De hecho, se han reinventado y la tecnología reciclada para otros usos igual o más importantes. Por supuesto, siguen valiendo como alternativa para escribir mensajes de texto cortos, pero básicamente son receptores de información útil para nosotros.

Recibir códigos para entrar en una cuenta
La función más habitual del SMS es para confirmar una identidad. Cuando creas una cuenta, cambias una contraseña, intentas entrar desde un dispositivo nuevo o realizas una operación bancaria, muchas plataformas envían un código de un solo uso a tu teléfono. Es un sistema que sigue muy extendido porque funciona incluso si no has instalado una aplicación específica y porque casi cualquier teléfono puede recibir mensajes.
Este método ha sido y es útil, pero las autoridades y expertos en seguridad la van dejando de recomendar poco a poco siempre que haya opciones alternativas más seguras, como una llave de seguridad o claves de acceso. La cuestión es que el SMS continúa siendo la única vía disponible para recuperar el acceso.
La gran alternativa a los SMS
WhatsApp necesita conexión a internet. Si se cae el WiFi y no tienes datos móviles, los mensajes se quedan esperando. Pero un SMS viaja por la red de telefonía móvil y no consume tu tarifa de datos. En una zona sin Wi-Fi ni datos móviles puede ser la salvación perfecta para seguir comunicados.
También es una alternativa cuando la red está saturada; algo típico en conciertos, grandes eventos o situaciones de emergencia. Es bastante habitual que la conexión a internet funcione mal aunque el teléfono siga teniendo cobertura.

Confirmar citas y gestiones sin instalar nada
Muchas empresas, centros médicos, transportes, comercios y servicios públicos siguen enviando recordatorios por SMS. La cita del médico, una entrega, un cambio de puerta en un aeropuerto o un aviso sobre una gestión pueden llegar a cualquier móvil compatible, sin crear una cuenta ni descargar una app.
En algunos sistemas basta con responder con una palabra, una letra o un número para confirmar, cancelar o modificar una cita. Los servicios de mensajes comerciales suelen incorporar órdenes como STOP para dejar de recibir comunicaciones. Bien es cierto que WhatsApp Business ha avanzado mucho en este terreno, pero obliga a que ambas partes tengan acceso a la plataforma y, por ese motivo, el SMS sigue siendo más universal.
Recibir alertas
España cuenta con ES-Alert, el sistema de Protección Civil que puede enviar avisos urgentes a los teléfonos situados en una zona afectada por una emergencia. Sirve para alertar de inundaciones, incendios forestales, fenómenos meteorológicos graves o riesgos para la población. Ya se ha usado en varias ocasiones y las más recientes durante los incendios que asolaron la península este verano o en los sismos registrados en diversas partes de Andalucía.

Activar y recuperar servicios móviles
Los operadores también utilizan mensajes de texto para validar procesos relacionados con la línea móvil. Por ejemplo, para confirmar una portabilidad, activar ciertos servicios, verificar una eSIM o recibir avisos relacionados con el consumo y la factura.











