El contenido generado por IA campa a sus anchas por redes sociales. El problema no es que un vídeo esté generado de esta manera, sino el hecho de poder detectarlo. Salvo que el vídeo sea demasiado exagerado como para que nuestro sentido común dé la señal de alarma, en otros casos resulta casi imposible diferenciar contenidos creados por IA.
Por ese motivo, la responsabilidad de las empresas que desarrollan esta tecnología está sobre la mesa. Ahora, Google ha anunciado que se suma al Código de Buenas Prácticas sobre Transparencia de Contenido Generado por Inteligencia Artificial de la Unión Europea. Se trata de una manera de identificar de forma clara determinados contenidos creados o manipulados artificialmente.
El contenido generado por IA
Ahora que la IA nos rodea, parece claro que no nos importa en exceso que se genere contenido de esta manera. Lo que sí nos importa es diferenciar lo real de lo generado artificialmente. Es decir, queremos tener claro si algo es o no real, sobre todo en el mundo de las redes sociales, donde se mezclan contenidos de todo tipo.

Pero a partir de ahora, concretamente desde el próximo 2 de agosto de 2026, las plataformas que utilicen IA generativa deberán identificar determinados contenidos. La medida forma parte de la Ley de Inteligencia Artificial de la Unión Europea, conocida como AI Act.
La IA ya permite crear fotografías que parecen reales, clonar voces, producir vídeos falsos de políticos o personajes conocidos y redactar textos capaces de pasar por humanos. Distinguir qué es auténtico y qué ha sido generado por una máquina será cada vez más difícil.
¿Qué ha firmado Google?
La adhesión de Google al código es voluntaria. Es decir, la empresa no estaba obligada a firmarlo. Pero las normas de transparencia de la Ley de IA sí serán obligatorias cuando entren en vigor.
El código ha sido desarrollado por expertos independientes mediante un proceso coordinado por la Oficina Europea de Inteligencia Artificial. Su propósito es ofrecer una guía común para que las empresas puedan cumplir con las exigencias europeas sin que cada país aplique criterios distintos.
En la práctica, el documento establece recomendaciones para marcar, detectar y etiquetar contenido generado con IA.
¿Qué contenidos deberán identificarse?
Las obligaciones de transparencia afectarán a varios formatos. Entre ellos están:
- Audios generados por inteligencia artificial.
- Imágenes creadas o modificadas mediante IA.
- Vídeos artificiales, incluidos los deepfakes.
- Textos generados por IA en determinados contextos de publicación.
- Contenido manipulado que pueda hacer creer que representa hechos reales.

El objetivo es la transparencia
El gran objetivo es evitar que un contenido generado por IA se haga pasar por real. La Unión Europea no busca eliminar estas herramientas, sino exigir que se usen con transparencia. Crear una imagen con IA seguirá siendo posible, pero hacerla pasar por una fotografía real sin avisar será el problema.
Google lleva tiempo trabajando en sistemas de identificación de contenido generado por IA. Uno de los más conocidos es SynthID, su tecnología de marca de agua digital.
La idea consiste en insertar una marca en los archivos generados o editados con IA. Esa señal no tiene por qué ser visible para una persona, pero permite ayudar a identificar el origen del contenido mediante herramientas concretas. Google también ha destacado su apoyo a C2PA, un estándar tecnológico orientado a mostrar la procedencia de un archivo.
La compañía trabaja además con otras empresas tecnológicas y laboratorios de IA, entre ellos Apple, OpenAI, NVIDIA, ElevenLabs y Kakao, para impulsar un sistema común de identificación del contenido generado por IA.











