Una de las cosas en las que las personas les tienen algo de respeto a la hora de utilizar el dinero son los préstamos. La forma en la que se utilizan varía según las personas ya que en algunos casos la utilización de este dinero simplemente requiere de una pequeña parte de este para la realización de una transacción, pero en los últimos años ha aparecido una forma de financiar compras a corto plazo conocidas como compra ahora y paga después.
Esta es la traducción a las siglas que en inglés llegan como BNPL las cuales ha sido objeto de debate dentro de la Unión Europea para una regulación correcta y evitar fraudes en ese corto plazo en el que se ofrece dinero para comprar compras de cualquier tipo.
Cómo funciona el BNPL
Puede que nunca hayas escuchado la presencia de estas cuatro letras que juntas han dado lugar a un sistema de pago en el que una persona no tiene el dinero en el momento sino que es una financiera la que adelanta el pago para que este sea devuelto poco a poco. Esto sería un breve resumen de lo que podría considerarse esta práctica de comprar en el momento en el que necesitas y pagarlo poco a poco lo que se conoce como un aplazamiento del desembolso total de una compra haciendo que el consumidor pueda afrontarla en pequeños plazos.
El proceso se realiza una vez que el cliente tiene claro que artículos quiere comprar y elige esta opción como método de pago en el momento de la compra. Llegado este momento el cliente puede elegir el número de cuotas en las que devolverá el dinero que se le ha prestado a la financiera que ha desembolsado el dinero de la compra al comercio en el momento elegido.

Es que se postula como un sistema muy interesante para que muchos puedan comprar algunos productos que necesitan siempre y cuando no dispongan del efectivo requerido o su cuenta bancaria necesite un poco más de dinero para afrontar el pago lo que suscita también una serie de beneficios y riesgos a tener en cuenta.
Por la parte de los beneficios, no cabe duda de que estamos hablando de un sistema que favorece la agilidad a la hora de pagar cuando no tienes cómo hacerlo o la cantidad que debes desembolsar supera con creces la que tienes en el banco o en la tarjeta prepago. Ten en cuenta que este tipo de prácticas también se realizan especialmente en el ámbito digital por lo que son la mayoría de tiendas online las que ofrecen este método para que puedas pagar tranquilo uno o varios artículos eligiendo los plazos en los que quieres devolverlo con algún interés que eso ya depende de la financiera.
Por la parte de los riesgos hay que tener en cuenta que es un sistema que ofrece la capacidad a cualquier persona de comprar productos de manera mucho más rápida y sencilla aunque no tenga el dinero requerido lo que hace que un uso impulsivo y abusivo de este de como consecuencia un endeudamiento excesivo en caso de que no haya una gestión pertinente de los pagos.
Qué opinan la Unión Europea de esta práctica
España está englobada dentro del marco económico de Europa y eso implica que depende en muchos sentidos de lo que se decida a nivel general para aplicarlo dentro del propio territorio nacional. Al parecer no hay ninguna legislación que regule este tipo de práctica por parte de las financieras o bancos que ofrezcan este servicio, pero eso no significa que no haya una forma correcta de utilizarlo.

Aunque está siendo objeto de debate cuando hablamos de la protección al consumidor también se han planteado alguna serie de propuestas de reformas que permiten utilizar esta práctica siempre y cuando vaya una gran transparencia entre proveedores de servicio cuando se trata de ofrecer información clara y comprensible de los términos y condiciones de su servicio, evaluar si estas empresas son solventes y sobre todo como se protegen los datos de los consumidores así como cuáles son sus deberes para evitar caer en algún tipo de práctica que favorezca el sobreendeudamiento del que hablábamos antes











